Las puertas del infierno

HOY HA IMPACTADO UN METEORITO SOBRE LA CIUDAD DE NUEVA YORK Y ESTO ES TODO LO QUE HA QUEDADO DE LA GRAN MANZANA.
Que no, que no, que es broma. Ya os tenemos calados a los que sólo leéis los titulares.
Poco después de empezar esta web, tras el estallido de un meteorito sobre los Urales, esta imagen y otras parecidas fueron utilizadas en varias páginas web de noticias amarillistas que sostenían que esto era el resultado del devastador impacto del asteroide en cuestión.

Lo cierto es que el meteorito no llegó a tocar el suelo y que, en realidad, la foto ni siquiera corresponde al cráter recién excavado por ningún pedazo de roca espacial. Se puede deducir porque, al contrario de lo que Hollywood nos ha enseñado, las rocas no arden a menos que estén impregnadas de algo que sí que arde. Por tanto, roca contra roca es sinónimo de destrucción, pero no de llamas.

El fenómeno que tratamos esta vez fue provocado por el ser humano en la pequeña localidad de Derweze (o Darvaza), un pueblo de 350 habitantes en medio del desierto de Turkmenistan.

Resulta que, en 1971, los soviéticos estaban haciendo prospecciones por la zona (que por aquel entonces era suya) y encontraron una gruta llena de gas natural. Antes de que pudieran empezar a extraer el gas y brindar con vodka, el techo de la caverna se derrumbó, dejando en su lugar una sima de 70 metros de diámetro y 20 de profundidad.
“Ya os dije que no dejarais a Vladimir preparar la barbacoa” Fuente.
¿PERO TE QUIERES CALLAR Y DECIRME POR QUÉ ARDE?
En un alarde de sentido común sin precedentes, mezclado con su instinto natural destructivo, los científicos  rusos decidieron que la situación se estaba volviendo un poco peligrosa y le prendieron fuego al yacimiento,  ya que grandes cantidades de gases tóxicos y de efecto invernadero estaban saliendo a la atmósfera.

En realidad, la solución no era tan mala.

Gas natural es la manera bonita de decir una mezcla de gases de los cuales entre un 90 y un 95% es metano.  El efecto de un volumen de metano cualquiera sobre la temperatura es 25 veces superior al mismo volumen de dióxido de carbonoAl arder, todo ese metano se descompone en vapor de agua y dióxido de carbono que, pese a contribuir al efecto invernadero, lo hace en menor medida que el metano. De todas maneras, en 1971 el efecto invernadero les traía sin cuidado y lo que realmente querían era utilizar el mismo principio de descomposición mediante combustión para convertir los gases tóxicos en algo seguro.

La sorpresa se la llevaron de manera continuada durante los años siguiente, cuando habían calculado que el fuego se extinguiría en un par de días y veían que la caverna seguía ardiendo, sin dar señales de parar de hacerlo en un futuro cercano. Gracias a este error de cálculo, contamos con todas estas imágenes curiosas en nuestra galería especializada favorita.
El presidente de Turkmenistán decidió en 2010 que reanudaría las prospecciones por la zona en busca de más gas natural (el gas natural da más dinero que los ocasionales turistas que acudían para ver las puertas del infierno), por lo que mandó sellar la cueva, que entonces ya llevaba 39 años en llamas, para evitar que el fuego se propagara a otros yacimientos.

¿La mejor manera de sellar algo en llamas? Inundarlo.  Pero,como todo proceso burocrático que se precie, aún nadie ha hecho nada y las puertas del infierno siguen ardiendo después de 42 años.

Si no hay vuelos directos a Turkmenistán en vuestro aeropuerto más cercano, siempre podéis maravillaros con los vídeos de Youtube.

ACTUALIZACIÓN: 
Habíamos escrito que el fuego estaba extincto en 2010 por inundación, pero resulta que hay dos agujeros separados por 20 km en Derweze, y la imagen que adjuntábamos era del otro pozo. Gracias Ricardo Silva, por avisarnos por Facebook.

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