Diospyros Ebenum

La madera de ébano, cotizada por su color y su textura desde los tiempos de los faraones, se extrae de los árboles del género Diospyros, palabra derivada del griego que significa algo del estilo de “grano de Dios” (donde con “grano” no nos referimos al acné). 
Con una densidad de 1.050 kilos por metro cúbico, es una de las pocas maderas que se hunde en el agua.
Una vez pulida y tratada, se utiliza para fabricar cosas como las teclas negras de los pianos, piezas negras de ajedrez, bastones, muebles en general y objetos decorativos.
Pero todo esto nos da igual porque lo extraño esta madera es la forma en la que se presenta:

Crédito: wikipedia.com.
Debido a su escasez, su precio ronda los 50 euros el kilo.
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Estos árboles tardan entre 60 y 200 años en madurar, por lo que sus reservas se están agotando a un ritmo alarmante y nadie en su sano juicio se para a montar una empresa sostenible que empezará a ver beneficios cuando nazcan sus tataranietos.
Así que, básicamente, la madera se obtiene yendo a un bosque y cortándola, old-style, frecuentemente de manera ilegal. A la empresa de guitarras Gibson, por ejemplo, le cayó un marrón encima por importar ilegalmente ébano desde Madagascar.

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