Isópodos Gigantes

Escuchas el ruido de una bolsa de plástico, vuelves la vista y te encuentras a los primos vigoréxicos de los bichos bola hurgando en tu despensa:

Es un escenario poco probable pero, si te ves envuelto en una situación así, no te preocupes: sólo son isópodos gigantes. “Isópodo” es el término griego para “no me basta con tener patas sólo a los lados, las quiero por todo“.

“Mira qué monada me he encontrado por la calle”

Este animal, generalmente carnívoro, merodea por planicies arcillosas entre 200 y 2000 metros de profundidad, comiéndose prácticamente cualquier cosa que se cruce en su camino: desde carne de algún cadáver de ballena, hasta esponjas, peces pequeños y crustáceos.
Debido a la irregularidad con la que es capaz de cazar, el metabolismo de los isópodos está adaptado para superar largos períodos de hambruna. Permanece en estado de hibernación casi permanente y puede llegar a pasar hasta 4 años sin comer.
Ah, y, siempre y cuando mantenga cierto nivel de humedad en su superficie, puede respirar tanto en el agua como en el aire gracias a unos órganos similares a branquias que tiene en las patas.

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