Escorpiones marinos

Los escorpiones tienen mala fama pero, en realidad, no son tan peligrosos. De 1.500 especies de escorpión que existen, sólo 50 son peligrosas para los seres humanos, y de los 1.5 millones de picaduras que se estima que se registran anualmente, sólo 3.250, un 0.27%, terminan en la muerte.

O sea, que un escorpión no sería lo peor que te podrías encontrar en la vida… A menos que estuvieras en la Tierra hace 470 y 370 millones de años. Bueno, más bien, en el mar. Entonces podrías haberte encontrado con una cosa así:

Sobre esto quiero comentar algo al final del artículo**. Fuente aquí.

Según el tamaño de las pinzas de 46 centímetros fosilizadas (parte inferior de la imagen) que se han encontrado, se especula que este bicho marino medía unos 2.5 metros de longitud, pudiendo llegar a los 3.5 metros. Pertenece a la familia Pterygotidae y está catalogado como el artrópodo más grande jamás registrado. Básicamente, es el abuelo de los escorpiones actuales.Se han encontrado fósiles de estos animales por todo el mundo, lo que significa que, en su época, poblaron todos los océanos del planeta.

Crédito: geol.umd.edu.

Debido a su tamaño, su duro exoesqueleto y el hecho de que consiguieron extenderse por todo el mundo, al principio se asumió que estas criaturas eran unos depredadores muy exitosos se mantenían casi en la cima de la pirámide alimentaria (al fin y al cabo, había depredadores más grandes que ellos), cazando todo tipo de peces y crustáceos prehistóricos o, incluso, comiéndose entre ellos.

Pero, pese al aspecto amenazante y su tamaño desproporcionado, puede que no fueran tan peligrosos.

En un estudio del Bulletin of the Buffallo Museum of Sciences, los investigadores responsables demostraron que las pinzas de este animal no eran capaces de atravesar el caparazón de un cangrejo herradura (un fósil viviente del que hablábamos en esta entrada porque resulta que tiene la sangre de color azul), lo que ponía en duda la teoría de que estos escorpiones antiguos se dedicaran a matarse entre ellos.

Además, las pinzas al final de sus extremidades presentan muy poca movilidad, ya que carecen de una segunda articulación que les haga de “codo”.

Basándose en estas pruebas, nuevos estudios sugieren que este animal se alimentaba de pces muertos o incluso comía plantas marinas y usaba sus enormes garras para, simplemente, llevarse cosas a la boca.

Hemos pasado de hablar de peleas entre escorpiones marinos de dos metros y medio a esta imagen tan gourmet. Crédito: sciencedaily.com

Con lo emocionante que sonaba todo al principio, a nosotros también nos ha terminado decepcionado el estilo de vida del artrópodo más grande del mundo, así que hemos decidido reímos de su especie 470 millones de años después de su extinción (estamos casi seguros de que no vendrán a tomar represalias).

**En la web original se concreta que la figura masculina con la que comparan al animal es el ciudadano británico medio. No dudo que la altura sea fiel a la realidad, pero con la complexión física se han venido muy arriba.

4 pensamientos en “Escorpiones marinos”

    1. Si no me equivoco, la atmósfera era muy rica en oxígeno, por lo que muchos animales que tienen respiración cutánea (por la piel) tuvieron que aumentar de tamaño, ya que la superficie aumenta con el cuadrado y el volumen con el cubo, por lo que absorberían más oxígeno, pero lo repartirían en un volumen mucho mayor, evitando el envenenamiento por este gas

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