Hormiga plateada sahariana

Os presentamos uno de los animales mejor adaptados a la vida en el desierto.
Se trata de la hormiga plateada sahariana, considerada uno de los animales que mejor resisten el calor conocidos y esto se debe a sus curiosos hábitos de caza.
Mientras la mayoría de los habitantes del desierto siguen la filosofía de “Madre mía, qué calor… Voy a esconderme hasta que empiece a ponerse el sol y haga más fresco“, hacen falta algo más que medio centenar de grados centígrados para amedrentar a nuestra  hormiga.

Estos insectos salen de sus hormigueros cuando el sol está descargando su rabia contra la arena del desierto y el aire se encuentra a unos 46ºC. Su objetivo es encontrar a otros insectos a los que cazar o los restos de algún animal que haya muerto de un golpe de calor. 
Cuando tienes el tamaño de una hormiga, el calor tarda muy poco tiempo en elevar la temperatura de tu cuerpo, así que la naturaleza ha dotado a estos insectos con varias adaptaciones para conseguir absorber la mínima cantidad de calor posible del entorno.
En primer lugar, sus patas son inusualmente largas para una hormiga. De esta manera, el cuerpo del insecto está más alejado de la arena caliente y recibe menos calor. Además, mientras corre levanta sus dos patas delanteras para tener un menor contacto con el ardiente suelo arenoso y la radiación térmica que contra él rebota.
    Hoy en día está todo inventado. Crédito de la imagen, aquí.
Otra cosa que distingue a estas hormigas de las que podemos ver en nuestro jardín es la pigmentación de su cuerpo. El tono plateado que les da su nombre les permite reflejar parte de los rayos solares que inciden sobre ellas y así no absorben tanto calor.
Como última medida, estas hormigas producen una proteína que les protege del choque térmico y que liberan antes de salir del hormiguero porque pasan tan poco tiempo fuera de él que de otra manera la proteína no tendría tiempo de surtir efecto. Después de tanta mandanga sobre lo bien adaptados que están estos bichos al calor, os decimos que tan sólo salen del hormiguero 10 minutos al día para cazar.
    Hoy estamos colgando, probablemente, las imágenes menos emocionantes de nuestra historia.
Pero eso no es más que parte de la adaptación, porque las hormigas plateadas saharianas pueden aguantar temperaturas de hasta 53.6ºC, así que no echan su habilidad a perder. Salen del hormiguero a cazar a una hora en la que las temperaturas son inferiores a su límite, pero lo suficientemente altas como para que sus depredadores estén inactivos, cobijados bajo alguna sombra
Eso sí, les conviene volver a casa antes de que las temperaturas sean demasiado altas incluso para ellas, así que utilizan el sol para guiarse con precisión y minimizar el tiempo que permanecen expuestas al calor.
Os dejamos con un vídeo en inglés (hay que ir aprendiendo, muchachos) de la BBC que habla del tema. 
No hemos podido ver más que un par de segundos del vídeo porque, ahora mismo, nuestra línea de internet es una basura, pero la voz del narrador es tan suave que dejaríamos puesto el documental aunque estuviera en islandés.

Un pensamiento sobre “Hormiga plateada sahariana”

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