Colinas de chocolate

En Bohol, Filipinas, parece que una gigantesca mano ha moldeado el siguiente espectáculo geológico curioso.

     Fuente: dilux.com

Se trata de un paisaje compuesto por al menos 1.260 colinas de entre 30 y 50 metros de altura, aunque la más grande alcanza 120 metros. Todas son prácticamente simétricas, tienen la misma forma y se extienden a lo largo y ancho de un área de unos 50 kilómetros cuadrados.

La mayor parte del año están cubiertas por hierba que, durante la estación seca, se vuelve del tono marrón que inspiró su nombre.
    Fuente: discoverphils.com
¿Y cómo puñetas puede formarse un…?
¿…Paisaje tan regular de manera natural? Sí, a eso vamos.
Entre cada montículo suele haber regiones planas, signo de que estas montañas han sido esculpidas por acción de la erosión del agua de un complejo sistema de marismas que se formó cuando toda la zona emergió del mar a base de procesos tectónicos. Es la manera bonita de decir una placa se metió debajo de la otra y una empujó a la otra hacia arriba, “tal que así”:
La roca de la que están formadas las colinas, la piedra caliza, es muy susceptible de ser erosionada por el más mínimo vestigio de acidez que tenga el agua durante exposiciones prolongadas, por lo que la lluvia y la vegetación han ido modelando y suavizándolas con el paso de milenios
    Crédito: natgeocreative.com
Hoy no podemos extendernos más. Hemos empezado el curso y nos tendréis que disculpar si algunos días hacemos entradas más fugaces como esta (aunque hable en plural porque no me gusta decir todo el rato “yo”, sólo hay un individuo detrás de Ciencia de Sofá). 

3 pensamientos en “Colinas de chocolate”

  1. Se os/te perdona todo, amigo/s.
    Todo menos que al final, de chocolate nada. Yo me esperaba algo como el anuncio de cereales que, a continuación de una explosión, un perro dice que un campo se ha convertido en un montón de cereales de chocolate (cuya marca no diré por tal de mantener la estabilidad del cosmos), o algo similar.
    Aun así, muy interesante, ciertamente.

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