Respuestas (XLIX): ¿Podría el universo ser una simulación?

Ricardo Noriega me ha mandado la siguiente pregunta: ¿Podría el universo ser una simulación hecha por ordenador?

Simulación muy simplificada de un universo en miniatura, realizada en 2006, que muestra las zonas con mayor concentración de materia oscura, más propensas a formar galaxias. (Fuente)

He de decir que me he puesto a leer al respecto sin muchas perspectivas de terminar hablando de ello, pero al final me ha parecido un tema fascinante. Ante nada, dejemos una cosa clara: nadie ha demostrado (o siquiera aportado pruebas sólidas de) que vivimos en una simulación, simplemente el planteamiento usado para evaluar la idea me ha sorprendido mucho.

O sea, que no vayáis por ahí diciéndole a todo el mundo que vivimos en Matrix, porque es tan indemostrable como la existencia de cierto personaje barbudo que juzga nuestra acciones desde el… Polo norte.

Vale, pero, ¿Para qué querría alguien simular un universo? ¿Qué ganaría con ello?

Supongamos que una civilización llega al punto en su historia en el que su tecnología es tan avanzada que es capaz de simular un universo entero, a nivel de átomos, desde galaxias enteras hasta y las entidades conscientes que lo habitan. Esta civilización podría, por poner algunos ejemplos:

– Evaluar qué consecuencias tendrían las decisiones que afecten al futuro de toda la sociedad y así decidir cuál es la mejor política a seguir.

– Estudiar con detalle los efectos podría tener un virus a largo plazo en la población y qué medidas tomar.

– Conocer la influencia de una tecnología en el entorno (el medio ambiente, el espacio o donde sea que vivan) y prevenir posibles catástrofes o incluso su propia “autoextinción”.

Además, las simulaciones no sólo servirían para mejorar su futuro, sino que también podrían usar la tecnología para simular el pasado de su universo  y así estudiar su propia historia con gran detalle.

¿Y cómo podemos saber si formamos parte de una de estas simulaciones?

No tenemos manera de saber si nuestro universo es o no una simulación, pero podemos plantear varias hipótesis para analizar la cuestión.

Partiendo de la base que a una hipotética civilización avanzada le beneficiaría esta tecnología y hará lo posible por desarrollarla, podemos dividir su futuro en tres situaciones básicas:

1) La civilización nunca llega a desarrollar una tecnología suficientemente avanzada como para simular universos alternativos.

2) La civilización llega a desarrollar esa tecnología, pero opta por no simular nuevas realidades, ya sea por motivos morales (la crueldad de tener confinados a un montón de entes conscientes en una realidad artificial y cerrada) o simplemente por falta de interés (les importa un pimiento su pasado si simular un universo entero para estudiarlo supone un gran uso de recursos).

3) La civilización llega a desarrollar esta tecnología y la usa sin remordimientos.

El primer caso ocurriría si la simulación de universos enteros require una tecnología tan avanzada que cualquier civilización se extingue antes de llegar a alcanzarla. A lo mejor, incluso, esta tecnología es imposible. En este supuesto, tendríamos la certeza de que no somos residuos perdidos en algún rincón de un universo simulado por el ordenador de una civilización extremadamente avanzada.

En el segundo caso, la tecnología resulta moralmente tan sobrecogedora que ninguna civilización la utiliza o, llegados a ese punto de su evolución tecnológica, la civilización cuenta con otras herramientas más poderosas para obtener la información que quieren y simular un universo no les resulta una idea atractiva. En este contexto tampoco viviríamos en una simulación.

Pero si las dos primeras opciones no son aplicables a civilizaciones avanzadas, la tecnología es posible y al menos una de ellas la desarrolla (y no tiene reparos en utilizarla), ésta civilización podría simular tantas realidades alternativas como quisiera. Teniendo en cuenta los usos que se le pueden dar a esta tecnología, seguramente crearían un número muy grande de universos en los que poder estudiar los efectos de sus decisiones o su propio pasado.

Entonces, si la tercera opción es correcta, existirían tantas realidades simuladas que sería mucho más probable que vivamos en una de ellas que en el único universo “físico”.

Joder, joder, pero, ¿Hay alguna prueba que respalde esto?

El planteamiento que he expuesto se llama el argumento de simulación (que no la hipótesis de simulación, que aparece sólo en el caso de que la tercera opción sea la cierta) e intenta ser mucho más un ejercicio mental que de una prueba de nada.

Volviendo al tema en sí, aunque viviéramos de verdad en una simulación nos sería imposible distinguir nuestro universo virtual de uno real.

El creador del argumento de simulación, el filósofo Nick Bostrom, explica en esta entrevista que hay gente que le manda e-mails diciendo que ha encontrado fallos en la realidad que concuerdan con la hipótesis de que vivimos en un universo simulado. Por ejemplo, cita a un tipo que decía haber visto su espejo dividido en píxeles. El propio Bostrom no se toma en serio estas historias ya que, una vez te obsesionas con una idea, la mente te puede jugar malas pasadas.

Además, como él dice, cabe esperar que una civilización que quisiera simular un universo procuraría hacer lo posible para que los habitantes de esa realidad artificial no se dieran cuenta de que no son entes “reales”, ya que eso afectaría negativamente a los resultados de la simulación. La simulación tendría la menor cantidad de fallos posible y, si aún así se produjera algún error de vez en cuando, posiblemente contendría algún código capaz de detectarlo y borrarlo de la memoria de los testigos.

Si queremos saber si nuestro universo es o no una simulación, lo único que podemos hacer intentar desarrollar tecnología necesaria para simular un universo. De nuestro éxito (o fracaso) dependería cuál de los 3 enunciados expuestos por Bostrom es correcto, aunque nunca podríamos comprobar definitivamente su veracidad de todas maneras.

Con esto quiero decir que si, por ejemplo, nuestra tecnología siguiera avanzando (y la humanidad no se extinguiera) y llegáramos a desarrollar ordenadores capaces de simular universos enteros, entonces significaría que la tecnología es posible y nada impediría que otra civilización la hubiera descubierto “antes” que nosotros y, de hecho, ya formáramos parte de su simulación. Pero, claro, aún así no podríamos comprobarlo.

K paranoya loko. Entonces, ¿Cómo de cerca estamos de simular universos habitados por seres pensantes?

Hace casi cuatro meses, un equipo de investigadores anunciaba que había conseguido la simulación del universo más precisa hasta la fecha. Según los expertos, esta simulación ha mostrado la evolución de un universo metido en un cubo 350 millones de años luz de lado durante 13.000 millones de años (desde 12 millones de años después del Big Bang, pasando por los procesos de fusión nuclear que dan lugar a elementos más pesados, hasta la formación de galaxias) y el resultado final es algo muy parecido a lo que observamos hoy en día a nuestro alrededor.

Zoom-in de la simulación, centrado en el cúmulo de materia oscura más denso obtenido. (Fuente)

Aunque resulte un hito impresionante para la computación actual, está aún muy lejos de la capacidad necesaria para simular un universo completo y habitado.

El universo observable tiene  un diámetro de 46.000 millones de años luz y está formado por “trocitos” de espacio de 1,6*10^-35 metros (o, lo que es lo mismo, 0,000000000000000000000000000000000016 metros).

En cambio, esta simulación contiene un total de 12.000 millones de píxeles, lo que significa que sus componentes más pequeños son cubos de poco más de un año luz de diámetro. O sea, que los ladrillos que componen esta simulación son 50 órdenes de magnitud más grandes que los nuestros.

Aún nos queda muchísimo camino por recorrer (si es que el camino existe) hasta simular universos con sistemas solares, planetas, lunas, asteroides, bacterias y seres conscientes. Mientras tanto, estad atentos por si en vuestros espejos aparece esto:

 

 

Y ahora dejadme simular un mensaje publicitario, si no os importa.

En septiembre del año pasado publiqué un libro en el que hablo sobre la historia de la astronomía con la editorial Paidós y ahora está disponible en librerías tanto en España como en México y a través de internet por todo el mundo.

Así que, si os apetece saber cómo hemos llegado a conocer todo lo que sabemos hoy en día sobre el universo, podéis hacer click sobre la siguiente imagen del libro, “El universo en una taza de café“, para ir a la entrada donde hablo del libro con más detalle:

24 pensamientos en “Respuestas (XLIX): ¿Podría el universo ser una simulación?”

  1. Pingback: Bitacoras.com
  2. Supongamos una civilizacion tan avanzada como para simular nuestra realidad. ¿Tendria interes para ellos simular un universo que tuviese solo estrellas, planetas y demas y ni un solo planeta con vida? creo que eso tendria podo interes. En cambio simular planetas con vida (e incluso con vida inteligente) seria mucho mas interesante. Ahora, si lo interesante son los planetas habitables¿porque simular un universo tan grande? ¿porque no simular diferentes sistemas solares? a mi me pareceria mas logico

    1. Sí tendría interés para ellos simular un Universo sin vida de la misma forma que es de gran interés e importancia para los astrofísicos de hoy en día simular un Universo así. Ya que una simulación como esa provee conocimientos esenciales para la comprensión del cosmos.
      Por otra parte, también seria muy interesante simular un Universo con vida. En el caso de que la vida solo se restringa a ciertos lugares del cosmos simulado, no tendría sentido ni lógica que estos planetas o sistemas planetarios estuvieran aislados ya que la ciencia estudia el cosmos como un todo y seria más interesante analizar una simulación de la evolución del cosmos con todos sus elementos presentes. De esta forma no se descartaría ningún factor importante, puesto que la interacción causa-efecto es crucial en la ciencia y no se aplicaría esta misma de forma correcta en un sistema planetario aislado. Entre muchas otras razones.

  3. Muy interesante el artículo, como siempre. Desde hace algún tiempo que entro a menudo y me he alegrado hoy de haber encontrado artículos nuevos!

    Por otro lado, quería comentarte que la numeración del 49 que yo siempre he visto es XLIX, no sé si se admite IL. Pero verlo en el título me ha chocado.

    ¡Sigue con el buen trabajo, que aquí tienes un fiel seguidor!

  4. O sea… que si Jesucristo era un personaje de uno de los que juegan la partida de este universo (fijo que hay un WoW con millones de universos), tiene sentido que hablara de su padre en el juego, que los demás alucinaran con sus milagros (truquillos del juego)…

    Y, como las mentes son bastante caras de producir incluso para gente tan avanzada, los colegas se pasan personajes entre sí (al morir en ese mundo, se supone), así que nosotros somos reutilizados en otros universos, con suerte en un pack con más gente que conocemos.

    Y, como la partida tiene una duración ínfima en la vida de quien la juega, tenemos capacidad para vivir nuestra vida miles de veces.

    Y pensar que he estado todo este tiempo para encontrar una explicación tan lógica a la existencia de Dios. 😉

  5. ¿Y sí… nuestro universo fue creado artificialmente pero sin interés ninguno en que surgiera la vida? ¿Y si la vida surgió de forma “natural” ya que resulta ser lo habitual en un universo?

    Lo mismo los creadores de esta supuesta simulación ni siquiera saben que estamos aquí.

  6. Ya lo había pensado varias veces. Incluso llegue a alucinar que crearon algo tan real y grande era vital para el creador. Acelero los tiempos para predecir como evitar sus conflictos y catástrofes y es por eso por lo que sentimos que la vida se nos escapa en un abrir y cerrar de ojos. Salvándonos a nosotros los salvaremos a ellos. Que pasada! de echo pensé en escribir un cortometraje o película de eso. Pero son muchas letras.

  7. También era imposible q el mar no acabara en una catarata y… Voilá!
    No perdáis nunca la perspectiva del tiempo en q vivimos. El ser humano siempre cree q vive en el “top” del conocimiento.

  8. Recomiendo leer el libro “ciudad permutación” una auténtica joya hard-sci-fiction que explora este tema con varias vueltas de tuerca inquietantes https://es.wikipedia.org/wiki/Ciudad_permutaci%C3%B3n

    A mi personalmente me gusta pensar que efectivamente vivimos en una simulación, pero no creada por humanos si no por otra cosa, no necesariamente ligada a ninguna religión, si no algo abstracto. Hay dos cosas que me llevan a pensar que somos y es todo lo que nos rodea pura información: la relatividad especial (como es capaz de estirarse el tiempo y el espacio) y la mecánica cuántica (como la realidad se adapta a la observación), dos razones más que suficientes para sospechar que la realidad no es sólida.

    Pienso que la simulación sólo impone leyes fijas a nivel subatómico, el resto es puro azar

  9. CLARO QUE ES UNA SIMULACION PORQUE ASI NOS LO HACEN CREER TELEVISRAS INTITUTOS GIBIERNOS NASA Y DEMAS , ES REAL PERO NO ES COMO NOS LO PINTAN .. ES OTRA CARA Y ES MUY REAL

  10. Primera cosa: Me pregunto cómo se auto demuestran los simuladores que ellos no son a su vez una simulación…

    Segundo, en seguida les aparece en la boca a algunos la palabra Matrix, pero la situación es distinta, no se trata de una simulación inducida en un hardware físicamente cableado, sino que la cuestión cosiste en que no hay nada que seamos o que podamos conocer “afuera”: Somos totalmente software

    Tercero, me permito recomendar un libro que trata algo sobre esto y que todavía no he revisado a gusto,

    https://www.amazon.es/estructura-realidad-Argumentos-David-Deutsch/dp/8433905848

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