Respuestas (LVIII): Respuestas rápidas a varias preguntas que os intrigan

Últimamente voy un poco liado con un proyecto paralelo súpersecreto y no tengo mucho tiempo que invertir en el blog, así que hoy os traigo un recopilatorio de preguntas que me habéis mandado y que tienen respuestas cortas. Además, con el tiempo me he vuelto bastante loco publicando sólo respuestas a preguntas que dan para entradas kilométricas y me sabe mal no estar escribiendo sobre otros temas interesantes sólo porque tienen una explicación rápida.

Pongámonos manos a la obra.

En primer lugar, Bertus Pe preguntaba: ¿Por qué podemos oír el mar en una concha marina?

Y la respuesta es que lo que oyes al llevarte una concha al oído no es el mar.

En realidad, el sonido que se escucha es el ruido de fondo que hay a tu alrededor, amplificado por la estructura interna de la concha. Puedes conseguir el mismo efecto a una escala mucho menor y de una manera muchísimo más romántica cubriéndote las orejas con un vaso.

Josué Nicolás preguntó: ¿Son la atmósfera y la capa de ozono lo mismo?

Las moléculas de oxígeno que respiramos y que están presentes en el aire, formando el 21% del gas que compone la atmósfera terrestre, están compuestas por dos átomos de oxígeno combinados. El ozono, en cambio, es una molécula formada por tres átomos de oxígeno.

(Fuente)

Pero, mientras que el oxígeno se encuentra repartido de una manera más o menos uniforme por toda la atmósfera, el 90% del ozono del aire está concentrado en la estratosfera, a una altitud de entre 16 y 48 kilómetros por encima de la superficie terrestre.

Esto se debe a que el ozono es producido cuando los rayos ultravioleta emitidos por el sol impactan contra las moléculas de oxígeno diatómicas y el aporte extra de energía obliga a los dos átomos a separarse. En vez de recombinarse entre sí, estos átomos sueltos salen disparados (jerga química muy especializada) y se adhieren a otras moléculas de oxígeno, formando el ozono.

A su vez, si el ozono recibe rayos ultravioleta especialmente energéticos se vuelve a dividir en una molécula y un átomo de oxígeno, por lo que los dos componentes vuelven al punto de partida para seguir con el ciclo de transformación.

Una vez detenidos en la estratosfera, los rayos ultravioleta se transforman en calor, así que ya no pueden penetrar hacia zonas 1más cercanas a la superficie para producir más ozono. Por eso casi todo el ozono está concentrado en las capas altas de la atmósfera.

La ventaja de tener ozono en la atmósfera es que su descomposición detiene los rayos ultravioleta más energéticos que nos provocan cáncer de piel al transformarlos en calor.

Y de ahí el problema del agujero de la capa de ozono que, en realidad, es simplemente una zona de la estratosfera donde hay una menor concentración de estas moléculas porque algunos gases derivados de la actividad humana atrapan los átomos de oxígeno liberados por la radiación ultravioleta e interrumpen el ciclo de formación de ozono.

En otras palabras o, mejor dicho, un dibujo.

Por suerte, cuando la comunidad científica se dio cuenta de lo que estaba pasando se aprobaron legislaciones para limitar las emisiones de estos gases (en su mayoría, los clorofluorocarbonos) y en los últimos años hemos visto cómo los niveles de ozono están volviendo a la normalidad en las zonas donde más habían caído (los polos, básicamente).

Vamos con la siguiente.

Jorge Ortega se preguntaba: ¿A qué temperatura tendría que estar el agua para que el hielo no flotase en ella?

Esta pregunta me ha parecido curiosa porque, aunque a veces lo olvidamos, la densidad de las cosas cambia con la temperatura. De hecho, como comentaba en esta entrada sobre el Polo Norte y la Antártida, la mayor contribución a la subida del nivel del mar no es el agua derretida de los polos, sino la dilatación térmica del agua de los océanos, que se expande al calentarse y ocupa un volumen mayor.

Total, que como la densidad del hielo es de 0.9167 kg/L y la del agua a 20ºC es de 0.9982 kg/L, no parece descabellado imaginar que a una temperatura suficientemente alta la densidad del agua baje por debajo de la del hielo y permita a éste hundirse en ella.

Pero resulta que no, la densidad mínima del agua es alcanzada justo antes de que llegue a los 100ºC y empiece a evaporarse, momento en le cual su densidad baja hasta los 0.9584 kg/L.

O sea que, ni siquiera usando la forma más densa de hielo, que se forma a -180ºC y tiene una densidad de 0.9340 kg/L, conseguiríamos que un cubito de hielo dejara de flotar en el agua.

PERO.

En esta otra entrada hablaba sobre el agua pesada y cómo el hielo de agua pesada sí que se hunde en el agua normal y corriente. Aconsejo echarle un vistazo porque es un tema curioso.

Y, por último, Antonio Jesús Barba me preguntó: ¿Es la chinchilla el animal más suave que existe?

Al parecer, la suavidad de un animal está relacionada con la densidad del pelaje de un animal y Antonio me comentaba que las chinchillas tienen 20.000 pelos por centímetro cuadrado y que son los animales más suaves del mundo. En realidad, las chinchillas son los animales terrestres más suaves.

La densidad del pelaje de las nutrias varía entre 170.000 y 1.062.000 pelos por centímetro cuadrado según la parte de su cuerpo, lo que les ayuda a mantener el calor en el agua donde pasan la mayor parte de su tiempo. Según Whit Gibbons, herpetólogo de la Universidad de Alabama, las nutrias tienen el pelaje más suave que jamás ha notado.

Ya sé que eso no es la manera más seria de presentar un estudio, pero sobre la ciencia de la suavidad no he encontrado mucho escrito.

Precisamente la suavidad del pelaje de las nutrias es tal que éste adquirió un gran valor y las nutrias fueron cazadas indiscriminadamente durante los siglos XVIII y XIX hasta el borde la extinción. En 1912, cuando tan sólo quedaban unas 2.000 nutrias en el mundo, Estados Unidos, Rusia, Japón y Gran Bretaña llegaron a un acuerdo para proteger la especie y gracias a ello se calcula que hoy en día hay unas 100.000 alrededor del mundo.

 

 

En fin, hasta aquí por hoy. Os dejo con un mensaje publicitario de la revista National Geographic, que sigue teniendo ofertas magníficas para los lectores de Ciencia de Sofá.

Podéis acceder a la entrada donde explico la oferta con detalle (y, si os interesa, también explico cómo comprarla) haciendo click sobre la siguiente imagen:

 

5 pensamientos en “Respuestas (LVIII): Respuestas rápidas a varias preguntas que os intrigan”

  1. Yo tenia entendido que la caracola amplifica, y por “encerrar” ondas de sonido genera algo similar al ruido blanco. El cual se parece mucho al sonido del mar y de la lluvia

  2. Una pregunta de física. ¿Qué pasa cuñando un líquido en el espacio toca una superficie? Osea, una esfera de agua choca contra la pared de la estación. ¿Tienes menos superficie en forma de esfera, de media luna pegada a una pared o como?

    El blog y las explicaciones molan mucho 🙂

  3. Pero creo que si variamos la presión, el punto de ebullición del agua ya no sería 100º. A menos presión antes hierve, luego si elevamos la presión y la temperatura ¿Podríamos obtener un agua menos densa que el hielo?

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