Desde el punto de vista evolutivo, ¿podrían existir los dragones?

A principios del año pasado respondí a una pregunta que le vino a la cabeza a un lector a raíz del infame documental sobre sirenas que Discovery Channel emite de vez en cuando y en el que, después de 80 minutos comiéndote el tarro intentando convencerte de que las sirenas existen, en los últimos 10 segundos de los créditos se toman la gran molestia de añadir un pequeño texto que te advierte de que, bueno, a lo mejor algún detalle del documental podría ser pura ficción.

Discovery Channel siguiendo los pasos de Canal Histeria (no, no es una errata). En esta entrada explico por qué las sirenas no podrían existir, desde el punto de vista evolutivo.

Hoy toca volver a hablar de seres mitológicos, ya que Enrique Raymond me preguntó si existiría alguna posibilidad de que la evolución de alguna especie hubiera producido algo parecido a los dragones. Como cada cultura ha descrito la figura del dragón a su manera a lo largo de la historia, vamos a definir primero de qué tipo de animal estaríamos hablando.

Aunque no se sabe exactamente cuándo aparecieron las primeras historias sobre dragones, los objetos más antiguos en los que están representados son unas estatuas que datan de alrededor del año 5.000 a.C. encontradas en el norte de China y que pertenecieron a la cultura neolítica Yangshao. También es verdad que existe un objeto tallado en jade de alrededor del año 10.000 a.C. que podría ser una muestra aún más antigua pero, como podéis ser vosotros mismos en la siguiente imagen, no se sabe con seguridad si el que lo fabricó intentaba representar un dragón.

“¡Mamá, mamá, mira lo que he hecho hoy en clase!”, “Eeeh… Bonito… Dragón, hijo”, “¡Que no es un dragón, es un perro!”, “Ah, claro, claro”. (Fuente)

Los dragones chinos inspiraron los mitos de las regiones cercanas y, en líneas generales, suelen aparecer representados con cuerpo de serpiente, cuatro patas y sin alas. Los detalles podían variar de un lugar a otro pero, al parecer, todos ellos tenían nueve características en común que enumeró el filósofo Wang Fu (82 d.C.-167 d.C.):

Sus cuernos son como los de un ciervo, su cabeza como la de un camello, sus ojos los de un demonio, su cuello como el de una serpiente, su abdomen como una almeja, sus escamas las de una carpa, las garras de un águila, las suelas de un tigre, las orejas de una vaca.”

Y también comentó que en su cabeza tiene un bulto llamado “chimu”, sin el cual no puede ascender hacia el cielo, un detalle llamativo que sugiere que los dragones de la mitología china no necesitarían alas para volar. Obviaremos este dato porque, como podéis imaginar, no tenemos constancia de que en la Tierra haya existido un animal compuestos por un material con propiedades antigravitatorias.

(Fuente)

Por otro lado, la figura del dragón también era importante en las culturas protoindoeuropeas. Como resultado, las culturas de Europa y Oriente Medio a las que dieron lugar heredaron muchos de sus mitos, como por ejemplo la batalla entre un héroe o un dios contra algún tipo de serpiente o dragón. Es posible que el caso más conocido sea la batalla que cada noche libraba el dios Ra contra la serpiente Apep en la cultura egipcia pero, si no os suena esta historia, casualmente hablo sobre la religión egipcia y su relación con la astronomía en mi libro “El universo en una taza de café” (guiño, guiño).

En las historias de Europa y Oriente Medio, los dragones terminaron convirtiéndose en criaturas más parecidas a los lagartos que a las serpientes. Su aspecto era más variado de lo que trataré en esta entrada, claro, pero las representaciones más comunes eran las de dragones con alas y cuatro patas o con alas pero sólo las dos patas traseras (en cuyo caso se llamaban guivernos).

Guiverno a la izquierda, dragón “normal” a la derecha. (Fuente)

Por supuesto, otras culturas desarrollaron mitos en los que introdujeron su visión particular de los dragones, más o menos parecidos a los que he comentado, pero creo que estas son las formas que a la mayoría nos vienen a la cabeza cuando alguien dice la palabra “dragón” (además, si tuviera que enumerarlas todas, no acabaría nunca).

Así que, nada, ahora toca ver si en algún momento de la historia de la vida en la Tierra ha existido una especie que hubiera tenido la posibilidad de dar lugar a algo parecido a estas criaturas.

A primera vista, los dinosaurios tienen pinta de ser los candidatos más plausibles como posibles antepasados de los dragones. Si no se hubieran extinguido y después de decenas de millones de años de evolución, tal vez hoy en día estaríamos yendo a hacer la compra a lomos de nuestro dragón particular… ¿no?

Pues no, probablemente no.

Como explicaba en esta entrada en la que hablaba sobre qué es y qué no es un dinosaurio, los dinosaurios eran un grupo de animales que presentaban unas características concretas, entre las que se encontraba tener las patas debajo del cuerpo. Pero allá donde aparecen representados los dragones sus patas están siempre a los lados de su cuerpo.

Esto me ha hecho pensar que, de existir, los dragones no hubieran descendido directamente de los dinosaurios, sino de alguna otra especie de reptil que tuviera las patas dispuestas de esta manera, como las tenía por ejemplo el dimetrodon (aunque este en concreto no era un dinosaurio).

Hay que tener en cuenta que fijarse en el aspecto general de un animal no es la mejor manera de deducir el pasado evolutivo de una especie porque la evolución puede producir animales con características similares, aunque tengan orígenes muy distintos. Por ejemplo, el fosa, el depredador mamífero dominante de Madagascar, puede parecer un primo cercano de los gatos pero, en realidad, son parientes más cercanos de las mangostas.

(Fuente)

Pero de esto no te das cuenta hasta que examinas con más detenimiento la anatomía de un fosa y ves que comparte con las mangostas sus garras semiretraíbles, además de una estructura ósea de los tobillos ligeramente distinta que aumenta la resistencia de sus patas y les permite escalar y saltar de árbol en árbol con una mayor facilidad.

Usar la distribución de las piernas de un dragón puede no ser el mejor método para determinar la hipotética ascendencia evolutiva, pero creo que, sin ser biólogo, no puedo llegar mucho más lejos mirando unos dibujos antiguos. En cambio, si alguna cultura antigua hubiera dibujado o esculpido el esqueleto de un dragón, entonces podríamos examinar sus huesos para encontrar características compartidas con otras especies.

Por ejemplo, los diápsidos son los animales cuyo cráneo tiene un agujero entre las fosas nasales y los ojos, una característica con la que los músculos de la mandíbula quedan mejor anclados y pueden producir una mordedura más potente, además de permitir que la cabeza del animal crezca mucho sin aumentar excesivamente su peso. Todos los dinosaurios eran diápsidos pero, hoy en día, los únicos diápsidos que quedan son los pájaros y los cocodrilos.

¿Entonces los pájaros y los cocodrilos son descendientes de los dinosaurios?

Los pájaros sí lo son, como explicaba en la entrada que había comentado antes. Los cocodrilos no descendieron de los dinosaurios, como podréis imaginar por el hecho de que tienen las patas a los lados del cuerpo… Igual que los dragones.

En su lugar, los dinosaurios y los cocodrilos son dos líneas evolutivas distintas de un antepasado diápsido que tuvieron en común, los arcosaurios (que significa “reptiles dominantes”), que tenían una pinta similar a esta:

(Fuentes: 1, 2)

¡AGHPFSSFSTPFTP! ¡Pero si son clavados a lo que cabría esperar del antepasado de un dragón!

Bueno, esto son recreaciones algo imaginativas de un par de especies concretas… Pero, sí, parece concebible que un animal así diera lugar a una especie remotamente parecida los dragones descritos en los relatos mitológicos. Aunque llegados a este punto nos topamos con un problema.

Las alas, ¿verdad?

Verdad.

Igual que dos especies con distinto origen pueden terminar adoptando un aspecto parecido, la evolución ha hecho que tres géneros de animales desarrollen alas de manera paralela, pese a que no estén emparentados entre ellos: los pterosaurios, las aves y los murciélagos.

Pero a estas especies no les crecieron las alas porque sí. Las alas son una adaptación evolutiva en la que los brazos o patas delanteras de una especie van sufriendo pequeños cambios con el paso de las generaciones. En el caso de los pterosaurios y los murciélagos, los dedos de sus manos se fueron alargando y la membrana que los mantiene unidos se extendió. O sea que, en realidad, las alas de estos animales son unas enormes manos modificadas. La evolución de las alas de las aves fue algo distinta, pero también son brazos modificados.

(Fuente)

Por tanto, para que existieran dragones con dos patas delanteras, dos traseras y, encima, la especie hipotética de arcosaurio que los precedió debería haber contado con cuatro patas delanteras y un par de patas traseras. Serían dos de esas cuatro patas delanteras (con toda la estructura ósea que conllevan para anclarlas al resto del cuerpo) las que se habrían convertido en sus emblemáticas alas.

Pero en el registro fósil no hay señal de la existencia de ningún tipo de arcosaurio (ni de cualquier otro vertebrado) con seis patas, así que nunca ha existido ninguna especie que hubiera podido evolucionar para convertirse en esta variante europea de los dragones.

Curiosamente, la existencia de guivernos sería un poco más plausible porque sus patas delanteras podrían haberse convertido en alas, igual que les ocurrió al resto de los vertebrados alados. En este caso, lo que no terminaría de encajar con las alas serían las proporciones de sus cuerpos, demasiado voluminosos y mal equilibrados como para que les permitieran alzar el vuelo.

De todas maneras, el hecho de que a menudo se relacionara la figura de los dragones con las cuevas y las grutas sugeriría que los hipotéticos guivernos podrían haber sido incapaces de volar, aunque tuvieran alas.

¿Qué dices? ¿Qué ventaja le ofrecerían las alas a un animal demasiado pesado para alzar el vuelo? ¿Para qué iba la evolución a dotar a un animal de unas alas que no le hacen falta?

Buena pregunta.

Existen aves que son incapaces de volar, como los kiwis o las gallinas de Guinea. Pero lo curioso es que estos pájaros no evolucionaron a partir de un antepasado sin alas que las terminó desarrollando aunque no le sirvieran para nada.

En su lugar, las aves que no vuelan son descendientes de pájaros que sí podían volar, pero para los que la capacidad de volar se convirtió en un inconveniente en algún momento de su historia. Este fenómeno ocurre a menudo en islas remotas en las que no hay depredadores terrestres, pero sí animales capaces de cazar a los pájaros en pleno vuelo (como las águilas). Los pájaros que nacen con una anatomía menos preparada para el vuelo y que se ven forzados a esconderse con más frecuencia entre los matorrales, ocultos de la vista de los depredadores, tienen más posibilidades de sobrevivir y reproducirse que los que sí vuelan. De esta manera y aunque conserven sus alas, con el tiempo la especie va perdiendo poco a poco su capacidad de volar.

Si la anatomía de los guivernos no les permitía volar, estos seres mitológicos podrían haber sido los descendientes de una especie parecida a los dragones que sí que podía volar… Pero que en algún momento perdió la capacidad de hacerlo. En este escenario hipotético, habría que preguntarse qué tipo de depredador volador habría hecho que los dragones tuvieran más probabilidades de sobrevivir si dejaban de surcar los cielos y se pasaban la vida escondidos en cuevas.

Qué miedo… ¿Y qué hay de los dragones chinos?

A primera vista, el cuerpo de “serpiente” de los dragones chinos sugeriría una historia evolutiva distinta a la de los dragones. Pero hay que recordar que el hecho de que estos dragones tuvieran cuerpos largos como las serpientes no tendría por qué significar que fueran descendientes de estos animales.

Los reptiles que fueron los antepasados de las serpientes perdieron sus patas cuando se adaptaron a la vida subterránea, hace millones de años, así que el problema de la anatomía del dragón chino es que resulta difícil concebir una situación en la que unas serpientes con unas extremidades ridículas tuvieran más posibilidades de sobrevivir que las que no las tienen… Y más con esos cuerpos larguísimos, con los que no te queda más remedio que reptar para moverte de un lado a otro.

Incluso si a un animal tan largo le crecieran mágicamente patas como las de los dragones chinos, el peso de su propio cuerpo le provocaría lesiones de espalda si intentaran desplazarse caminando, un problema que sufren muy a menudo los perros salchicha. Pensándolo mejor, hay un motivo por el cual un ciempiés tiene tanto “pies”, en vez de un par de patas en cada extremo de su cuerpo.

O sea que, dragón o no, resulta inconcebible que un animal con el cuerpo tan largo y sólo dos puntos de apoyo tuviera una mayor probabilidad de sobrevivir en la naturaleza y, por tanto, que la evolución hubiera dado lugar a una especie de este tipo en algún momento.

Pero no has tenido en cuenta que los dragones chinos pueden volar aunque no tengan alas.

Bueno, ya, si pudieran flotar como globos entonces podrían suspender el peso de su cuerpo en el aire en vez de apoyarlo sobre sus patas pero, como comentaba al principio, esta característica no es demasiado realista.

Bueno, vale… ¿Y qué hay del tema de que los dragones escupan fuego por la boca?

No hay ningún animal que presente señales de haber desarrollado esta capacidad durante su historia evolutiva y la verdad es que es complicado imaginar cómo la evolución podría implementar un lanzallamas en la boca un ser vivo. Para crear una llama “sólo” necesitas combustible y una fuente de ignición. Pero, aunque los seres vivos producimos metano todo el rato, un gas inflamable en las concentraciones adecuadas (aunque lo expelemos por el agujero opuesto), crear una chispa a partir de tejido biológico parece un logro muy improbable.

Es verdad que existen unas cobras capaces de escupir veneno (aunque, como hemos visto, no formarían parte de la historia evolutiva de los dragones), pero de ahí a escupir un chorro de aire a presión y producir una chispa que lo encienda hay un rato.

La conclusión de todo esto es que, de los dragones que hemos visto, dos de ellos no podrían existir de ninguna manera, mientras que  tal vez los guivernos habrían tenido alguna posibilidad de haber descendido de una especie de arcosaurio que, con el tiempo, adquirió la capacidad de volar para luego perderla.

¿Y bien? ¿Hay señales de que tal antepasado de los guivernos haya existido?

Puessssss… No, no existe ningún indicio en el registro fósil de que haya existido un arcosaurio volador que pudiera haber sido el antepasado de los dragones de los que se habla en los mitos. Y es lo que cabría esperar porque, como habréis imaginado, las descripciones de los dragones de la antigüedad no estaban basadas en los avistamientos de criaturas reales que deambulaban por el cielo, sino que eran seres imaginarios inspirados en animales que veía la gente a su alrededor, como cocodrilos, lagartos, serpientes… E incluso esqueletos de ballenas o fósiles.

Y aquí termina abruptamente la entrada de hoy… ¡Para dar paso a vuestra estimada publicidad de National Geographic!

Si sois lectores de Ciencia de Sofá y no estáis al tanto, National Geographic tiene una oferta estupenda para vosotros que explico más detalle en la entrada a la que podéis acceder haciendo click sobre la siguiente imagen:

 

 

16 pensamientos en “Desde el punto de vista evolutivo, ¿podrían existir los dragones?”

  1. Alguna vez había pensando algo similar, y llegué a LA conclusion de que muy pribablmente as encontraron fósiles en LA antiguedad que pudieran haberse confundio port animals extrañoa, y que , LA imaginavión del hombre atribuyó Como dragones. Lanzallamas, creo podría reverse a algo simbólico, pues es bueno recorded que en aquellos tiempos, much as de las historians y seres we basaban en símbolos. Creo que tango los dragones Como sirenas son parts del mito, creado pot nuestro inconsciente para representar sucesos, events o pensamientos de dificil explicación. Muy Buena entrada pot cierto.

    1. Esa es probablemente la explicacion correcta. Fosiles de dinosaurios han sido encontrados y reencontrados por humanos en infinidad de ocasiones atraves de los milenios. Lo logico es pensar que al ser hallados en piedra, se inventansen leyendas que intentan explicar tanto al animal como la circumstancia.

  2. Y si cambiamos un poco la pregunta, se podría mediante ingeniería genética hacer dragones como los de “how to train your dragon”, que son los que tiene 6 pares de patas, 2 de ellas son las alas.

  3. Creo, que más interesante que la posible existencia, o no, del dragón, es de donde viene el mito. Como las personas de la antigüedad llegaron a imaginar la existencia de dicho animal.
    Un blog muy interesante, un saludo.

  4. Hace tiempo hubo un documental en la tele que hablaba sobre esta misma posibilidad, incluso se argumentaba sobre la posibilidad real de escupir fuego. Por supuesto, daban razones “científicas” para crear en el espectador la ilusión de que sí pudieron existir, así todos seríamos más guays.
    Un saludo del agricultor lunático.

  5. La óptica aun no me entrega los lentes nuevos y los viejos se rompieron así que puse a la voz de Google traductor a leer por mi el post, fue una experiencia tan curiosa como ver un pequeño documental, creo que aunque tenga los lentes lo haré de vez en cuando.

  6. Coincido con Ismael. Aunque me parece que has hecho una entrada interesantísima (y mira que es difícil que yo me interese por la biología) también puede ser muy interesante saber de donde viene el mito, pues me parece un poco raro que de repente a la gente se le empezaran a ocurrir criaturas con forma de serpiente que vuelan porque sí.
    También me ha gustado la pregunta que hace Miguel. ¿Mediante ingeniería genética podríamos conseguir dragones? Y, llendo un poco más allá, ¿podríamos, con ingeniería genética, sacarnos de la manga animales extintos o cualquier animal que nos saliera de la imaginación (siempre respetando a nuestras queridas leyes de la física) como unicornios (para quitarles el cuerno, hacer remedios homeopáticos y vendérselos a la voz cursiva) o algo parecido a algún pokémon (es el sueño de la infancia de cualquier chaval, admitidlo)

  7. Como curiosidad en un pasaje de uno de los libros de Dragonlance explican como los dragones pueden volar y como escupen fuego. Creo recordar que lo primero es a un deposito de helio que que les hace levitar y ascender y lo segundo es que poseen una especie de chispa eléctrica en la garganta que inflama el gas que expiran. Vamos todo muy fantástico.

  8. Primero que nada, no creo que existan los dragones. No vaya a ser que se me confunda con uno de esos locos conspiranoicos de sitios web con fondo negro y tipografía en mayúsculas. Dicho esto, como ejercicio hipotético me decepcionó un poco que descartaras la posibilidad de que los guivernos volaran basado en las proporciones de una ilustración de la edad media, que no es que sean muy realistas que digamos (En algunas de las representaciones de San Jorge y el dragón no se quien está más raro San Jorge o el dragón). Por otro lado mencionaste a las cobras que lanzan el veneno, hace un tiempo salió una película, no recuerdo el nombre donde unos dragones salían de una mina, el caso es que el mecanismo que usaban para lanzar fuego se debía a dos líquidos que lanzaban de dos glándulas similares a las de las cobras que al combinarse y entrar en contacto con el oxígeno se inflamaba, como una especie de fuego griego natural.

  9. Soy un lector nuevo y vengo a hacerte un aporte. A pesar de que la existencia (o no) de los dragones ha quedado muy bien explicada en esta entrada, en la sección del lanzallamas bucal (me ha gustado el detalle) puede que te hayas equivocado. Bien, lo que quiero decir es que, si pudieran expulsar metano a través de la boca, podrían usar algo parecido a lo que usaban los neandertales para crear la chispa necesaria para producir fuego. Los dientes. Unos dientes hechos de calcio extremadamente reforzado que chocaran a gran velocidad y con mucha fuerza impulsados por una mandíbula de músculos muy fuertes podrían producir una chispa suficiente para hacer arder el metano, lo cual explicaría el tema de que los dragones puedan echar fuego por la boca. También quería hacer otra aportación y es que un cuerpo muy alargado (dragones chinos) lleno de aire haría que su peso bajase bastante, con lo cual si además se llenase de un gas menos pesado podría llegar a “flotar”.

    Un saludo y espero que lo leas.

    MUY buen blog

  10. Los dragones no escupirían fuego porque serían incapaces de crear la chispa…
    ¿Y si no hiciera uso de combustible, aire e chispa;
    sino de un combustible y pequeñas cantidades (por así decirlo “con función ignitora”) de un oxidante especial, creando una mezcla hipergólica?

    Dejando a parte estas ideas hipotéticas recreativas, tengo una pregunta para su blog:
    <>

    1. Vale, parece ser que no se ha publicado bien la pregunta, esta es la siguiente:
      “¿Porqué no existen vertebrados con 6 “patas”?”

  11. En realidad tal y como lo pintas, desde el punto de vista evolutivo el hecho de escupir fuego podría ser lo más probable.

    Como dices el metano ya lo generan nos animales, las cantidades y las concentraciones, así como el hecho de que se expulse por detrás no son temas problemáticos para la evolución. La evolución es especialista en cambiar cantidades, concentraciones y usos de cosas ya existentes. Y ambas salidas ya están conectadas, lo cual facilita mucho a la evolución cambiar el sentido de salida. El tema de la ignición es más complejo pero no es imposible, no hace falta chispa mecánica bastaría con chispa eléctrica y creo que la evolución ha creado energía eléctrica de manera independiente varias veces a lo largo de la historia.

    Una vuelta de tuerca a la pregunta sería: esta bastante claro que no lo ha hecho pero ¿podría la evolución crear un dragón en algún lugar o realidad alternativa? Seguramente los dragones chinos que vuelan mágicamente no. Pero un animal tipo lagarto capaz de escupir fuego y volar… ¿Tal vez?

  12. Hola, los dragones han existidido. No se si se prodrán crear… y que no esten en peligro de exitinción…. Sí has leído bien, están en peligro de extinción, ellos viven lejos del ser humano, el cuevas oscuras, la atartida todo eso, ya sabes.

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