Archivo de la categoría: Uncategorized

Libros que recomiendo (I)

Teniendo en cuenta que algunas veces me pedís que os recomiende libros de divulgación, he pensado que podría recomendar algunos libros que me han llegado a la patata durante los últimos años para que, si os apetece, invirtáis en ellos el tiempo que ibais a pasar leyendo Ciencia de Sofá.

  1. «El fin de la Eternidad», de Isaac Asimov.

El único de ciencia-ficción que voy a incluir en esta lista (porque me encantó la historia y cómo está perfectamente hilada, vaya). La Eternidad es una institución que se dedica a mantener el orden en el tiempo, interviniendo directamente en los acontecimientos de distintas épocas para borrar de la historia de la humanidad los acontecimientos más violentos y asegurarse de que nuestra especie siga el camino más pacífico posible… Intentando a su vez no alterar la historia demasiado, claro. Pero manipular el tiempo a esta escala puede tener efectos inesperados.

2. «Física de lo imposible», de Michio Kaku.

Leí este libro en en 2010, mucho antes de empezar el blog, pero de él me sorprendió la facilidad con la que Michio Kaku explica conceptos básicos sobre física mientras evalúa la viabilidad de distintas tecnologías futuristas (como los viajes en el tiempo, el teletransporte, la invisibilidad, los campos de fuerza y un largo etcétera). Creo que es una buena mezcla para los amantes tanto de la ciencia como de la ciencia-ficción.

3. «El hombre que confundió a su mujer con un sombrero», de Oliver Sacks.

No sé si encaja estrictamente en la casilla de “divulgación”, pero me pareció especialmente curioso. El psicólogo Oliver Sacks expone el desarrollo de algunos de los casos más impactantes que encontró durante su carrera (como del hombre no era capaz de distinguir las formas de las cosas o la mujer que perdió el sentido de la propiocepción) y sirve como muestra de lo complejo puede llegar a ser el cerebro humano.

4. «Superinteligencia: caminos, peligros, estrategias», de Nick Bostrom.

Lo estoy terminando ahora, pero me ha parecido de lo mejor que he leído en mucho tiempo por la profundidad con la que trata el tema y la nueva perspectiva que te ofrece. El filósofo Nick Bostrom habla sobre cómo la inteligencia artificial puede salvar a la humanidad o destruirla por completo, así que explica los escenarios que podría producir esta tecnología que nos podría dejar obsoletos a los seres humanos y de qué maneras podríamos controlar su inmenso poder para evitar que se volviera contra nosotros.

5. «El universo en una taza de café», de Ciencia de Sofá.

En este caso no os fiéis de mi opinión, porque está bastante sesgada. Si os gusta Ciencia de Sofá, puede interesaros este libro en el que hablo sobre cómo los seres humanos hemos pasado de ver unos cuantos puntos brillantes en el cielo a conocer todo lo que sabemos hoy en día sobre el universo: que existen miles de millones de galaxias que contienen miles de millones de estrellas de muchos tipos, agujeros negros, planetas más allá de nuestro sistema solar.

¡Por cierto, si habéis comprado el libro a través de Amazon, estaré muy agradecido si dejáis vuestra opinión (buena  o mala) para poder mejorar!

Si queréis comentar cualquier cosa sobre los libros que he recomendado o queréis recomendar algún otro que os haya parecido interesante, no dudéis en hacerlo en los comentarios.

Muchas gracias por seguir Ciencia de Sofá 🙂

 

¿Cómo sabemos que la Luna estaba mucho más cerca en el pasado?

La semana pasada compartí en Facebook un artículo corto que escribí para Muy Interesante en el que hablaba sobre cómo ha variado la distancia que separa la Tierra de la Luna a lo largo del tiempo.

En él comentaba que cree que hace unos 4.600 millones de años, en el momento de su formación, la Luna se encontraba a entre 19.000 y 30.000 kilómetros de la superficie de la Tierra, 10 veces más cerca que en la actualidad. Si hoy en día se encontrara a la misma distancia, entonces nuestro satélite aparecería más o menos así en el cielo:

Es una aproximación burda hecha en base al ángulo que abarca mi cámara, tenedlo en cuenta.

El dato suena muy impresionante y, en cierta manera, difícil de creer. Y es normal: hace 4.600 millones de años no había nadie en la Tierra que pudiera comprobar en sus propias carnes si la luna estaba más cerca y, a primera vista, nuestro satélite no deja ninguna marca física sobre nuestro planeta que nos pueda indicar si su posición ha cambiado con el tiempo. Entonces, ¿cómo podemos estar seguros de que la Luna se encontraba tan cerca en el momento de su formación? 

Eso es precisamente lo que preguntó un usuario de Facebook en los comentarios de la publicación y me pareció una cuestión muy interesante, porque así puedo explicar cómo este tipo de datos, que a primera vista parecen sacados de un libro de ciencia-ficción, en realidad están basados en evidencias y no se los sacan los científicos de la manga.

Sin más preámbulos, zambullámonos en la piscina.

Como comentaba en esta entrada en la que explicaba por qué siempre vemos la misma cara de la Luna, la Luna no da vueltas en círculos alrededor de la Tierra sin que ésta se mueva, sino que ambos dan vueltas alrededor de un centro de gravedad común.
Seguir leyendo ¿Cómo sabemos que la Luna estaba mucho más cerca en el pasado?

Respuestas (LXVIII): ¿Qué pasaría si todos los océanos se secaran?

Agustín Lara me mandó un correo electrónico (a jordipereyra@cienciadesofa.com) en el que preguntaba qué pasaría si todos los océanos se secaran. 

Para añadir un poco de realismo este tema tan interesante, primero habrá que aclarar por qué se han secado los océanos en el mundo de Agustín. Por ejemplo, un aumento brutal de la temperatura de la Tierra los podría haber evaporado.

A ver, Ciencia de Sofá, precisamente eso no podría ocurrir nunca. Seamos Sé un poco realista.

Al contrario, voz cursiva. Por mucho cariño que les hayamos pillado a los océanos a lo largo de la historia, en realidad son un bien pasajero que está condenado a desaparecer en algún momento del futuro lejano. El culpable es el sol: la misma estrella que ha posibilitado la vida en la Tierra durante unos 3.500 millones de años  convertirá nuestro mundo en un infierno a medida que vaya envejeciendo, hinchándose y emitiendo cada vez más energía.

Aunque se suele prestar mucha atención a la posibilidad de que el sol se trague la Tierra durante este proceso (en unos 7.600 millones de años), la verdad es que nuestro planeta habrá dejado de ser habitable mucho antes. Dentro de “sólo” 1.000 millones de años, la temperatura media de nuestra atmósfera habrá alcanzado los 70ºC y los océanos se empezarán a evaporar.

El vapor de agua también es un gas de efecto invernadero, así que es posible que la evaporación de toda el agua del planeta haga que la Tierra se precipite en una espiral térmica descontrolada que termine convirtiendo nuestro mundo en algo más parecido a Venus.

Bienvenidos a Venus, espero que os gusten las lluvias de ácido sulfúrico y temperaturas de 465ºC.

Así que ahí tienes tu respuesta, Agustín. Os vuelvo a ver en la próxima entrada que, como siempre, será en algún momento indetermin…

¡Ah, no, no! Mira, sé que tienes sueño y que mañana tienes que ir pronto a hacer cola para renovar el DNI porque perdiste la cita que llevabas un mes esperando, pero tengo la certeza de que la pregunta de Agustín iba más en la línea de “¿y si los océanos desaparecieran mágicamente sin dejar rastro?” y que ahora mismo se siente muy estafado.

Gracias, voz cursiva, debo admitir que a mí también me estaba dejando a medias mi propia respuesta. La buena noticia es que no hace falta recurrir a la magia para que los océanos desaparezcan sin evaporarse.
Seguir leyendo Respuestas (LXVIII): ¿Qué pasaría si todos los océanos se secaran?

¿Cómo sabemos el tamaño del sistema solar?

En este nuevo vídeo quería explicar cómo en el siglo XVIII descubrimos que el sistema solar es un lugar mucho más grande de lo que esperábamos, pese a que no contáramos con tecnologías sofisticadas. En los siguientes vídeos hablaré sobre cómo este descubrimiento nos sirvió de base para seguir escalando el resto del universo.

Por cierto, ahora tengo un micro decente, así que espero que el audio sea de vuestro agrado a partir de ahora (lo digo de verdad, no en plan pasivo-agresivo).

Os dejo con mi clon miniaturizado:

 

¿Podemos comunicarnos más rápido que la luz usando el entrelazamiento cuántico?

Hoy toca hablar de uno de esos fenómenos que parecen desafiar toda lógica y que hacen que mi bandeja de entrada (jordipereyra@cienciadesofa.com) termine llena de preguntas imaginativas. No me estoy quejando, me parece estupendo.

El entrelazamiento cuántico es un fenómeno que permite a una partícula influenciar el estado de otra de manera instantánea, por muy grande que sea la distancia que las separa. Las partículas entrelazadas podrían encontrarse en extremos opuestos del universo observable y el efecto de una sobre otra seguiría siendo instantáneo mientras la luz, propagándose a velocidad de caracol por el vacío a casi 300.000 kilómetros por segundo, tardaría 92.000 millones de años en cubrir la misma distancia.

Sabiendo esto, es normal que muchos me hayáis preguntado si podríamos utilizar este principio para comunicarnos de manera instantánea desde cualquier punto del universo. Ya he recibido demasiados e-mails sobre este tema como para continuar respondiendo “sí, no te preocupes, tengo esa entrada pendiente” y seguir durmiendo tranquilo por las noches, así que ahí va mi intento.

El entrelazamiento cuántico es una de tantas propiedades poco intuitivas derivadas de la mecánica cuántica, el campo de la física que se dedica al estudio del comportamiento estadístico del mundo subatómico. Si eso de que las partículas tienen un comportamiento estadístico no os convence demasiado, introduje la historia del desarrollo de esta teoría y la confirmación de su validez en este vídeo:

Pero antes de ver qué tiene que ver todo esto con la comunicación superlumínica, veamos con más detalle en qué consiste eso del entrelazamiento cuántico utilizando como ejemplo una propiedad que tienen las partículas llamada “spin“.
Seguir leyendo ¿Podemos comunicarnos más rápido que la luz usando el entrelazamiento cuántico?

¿Qué es la electrólisis?

Nuevo vídeo que ha surgido a raíz de un experimento que estuve haciendo en casa y con el que me he entretenido mucho. Hablo sobre la electrólisis, el proceso de separar una molécula en partes más simples usando electricidad y, en concreto, de lo que pasa al electrolizar bicarbonato de sodio en agua destilada usando cables de cobre.

PD: incluye un truco de magia.

¿Qué aspecto tiene un átomo? (3/3) (Parte 2)

Tres meses después de empezar la “serie” de “¿Qué aspecto tiene un átomo?” os traigo el “capítulo” final.

Hoy toca tratar la dualidad de la luz y los electrones como ondas y partículas, sobre a qué cosas afectan los fenómenos cuánticos y a cuales no…Y, por supuesto, por fin veremos qué aspecto tiene un átomo (o, al menos, de momento).

¡Gracias a todos por vuestra paciencia, ya estoy trabajando en más vídeos que serán más cortos y variados!

¿Qué pasaría si la Tierra tuviera una forma distinta? (de cubo, tetraedro…)

Después de “¿Qué pasaría si la Tierra fuera plana? (1ª Parte)” y “¿Qué pasaría si la Tierra fuera plana? (2ª Parte)“, llega “¿cómo experimentaríamos la gravedad en la Tierra si su forma no fuera ni esferoidal ni plana? de la mano del guionista, escritor, actor, director, y locutor Roberto López-Herrero.

Roberto acompañó esta pregunta con algunas sugerencias desconcertantes como qué pasaría si la Tierra tuviera forma de manzana mordida” o “de diábolo” (¿?). No sé qué estás tramando con estas formas tan extrañamente específicas, Roberto López-Herrero, pero es una idea interesante.

Ante nada, aunque nos podemos hacer una idea de cómo variará la gravedad sobre un objeto buscando sus ejes de simetría y su centro de masas, he encontrado esta herramienta bastante útil con la que podéis simular el campo eléctrico generado por el conjunto de cargas que podéis distribuir como queráis. O sea, que se pueden “dibujar” figuras bidimensionales con las cargas eléctricas que proporciona la página web para descubrir la forma aproximada del campo eléctrico que generarían.

¿Y qué tiene que ver la electricidad con la gravedad de un planeta con una forma rara? ¿Se te ha ido la flapa, Ciencia de Sofá?

Pues no, voz cursiva, la flapa sigue en el lugar que le corresponde. Lo que pasa es que la intensidad de un campo eléctrico, igual que la de un campo gravitatorio, aumenta y disminuye según el cuadrado de la distancia. O sea que, a efectos prácticos, la aplicación está simulando un campo que tiene el mismo comportamiento que un campo gravitatorio.

Bueno, vale, esta patillada te la paso.

Bien, pues vamos a empezar por la situación más normal que Roberto mencionaba en su correo: una Tierra con forma de cubo.
Seguir leyendo ¿Qué pasaría si la Tierra tuviera una forma distinta? (de cubo, tetraedro…)

¿Por qué se mueven tan rápido las estrellas hiperveloces?

Así, en plan general, se puede considerar que una galaxia no es más que una mezcla de gas y estrellas confinada por la gravedad que gira alrededor de un punto del espacio. El número de estrellas contenidas en una galaxia puede variar bastantela galaxia Segue 2 cuenta con sólo 1.000 estrellas, mientras que WISE J224607.57-052635.0 está compuesta por 300 billones de soles.

Exceptuando algunas rarezas aisladas como el Objeto de Hoag, las galaxias se pueden clasificar en tres tipos, según su forma: espirales, elípticas o irregulares.

Un ejemplo de cada tipo, podéis intentar acertar cual es cada uno.

Se cree que las galaxias empezaron a tomar forma después de que el hidrógeno y el helio que se había producido tras el Big Bang comenzara a acumularse en las zonas del espacio donde la densidad de material era mayor. A su vez, los grumos más densos que aparecieron en el interior de estas gigantescas masas de gas terminarían colapsándose bajo su propia gravedad y darían lugar a las estrellas que, por primera vez, arrojarían algo de luz en el universo. A día de hoy, la galaxia más antigua de la que tenemos constancia es EGS-zs8-1, formada “sólo” 670 millones de años después del Big Bang (por cierto, será mejor que os hagáis a la idea de que durante esta entrada no veréis ningún nombre bonito).
Seguir leyendo ¿Por qué se mueven tan rápido las estrellas hiperveloces?

Por qué sabemos que el ser humano ha pisado la Luna (y varias veces)

Desde que facilité mi e-mail para que me enviéis las preguntas que os atormentan (jordipereyra@cienciadesofa.com), me habéis preguntado muchas veces si creo que el ser humano ha llegado a la Luna o no. Visto que llevo demasiado tiempo sin prestar atención a un tema tan solicitado, hoy toca hablar sobre si hay huellas humanas en la superficie de la Luna o no. En realidad, técnicamente no hablaré de “mi opinión” porque, aunque quisiera creer lo contrario, eso sería irrelevante. Es un hecho: hemos pisado la Luna.

¿Pero qué dices, Cienciadesofa? ¿Cómo te puedes fiar de lo que te dicen los medios y los gobiernos? ¿No ves que te están manipulando y...?

A ver, voz cursiva, que la prensa intente maquillar ciertas cosas para inducir a la gente a interpretar los sucesos de una manera distinta no significa que todo lo que está universalmente aceptado sea una mentira. Está bien decir que dudas de todo lo que oyes, pero elegir la versión que más te gusta sólo porque le lleva la contraria a lo que piensan los demás no es una señal de que estés pensando de manera crítica. Lo único que has hecho ha sido cambiar un rebaño por otro.

Pero, bueno, vamos a lo nuestro.
Seguir leyendo Por qué sabemos que el ser humano ha pisado la Luna (y varias veces)