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(Mega)patrañas (VII) : Vivir de la luz.

Supongo que habréis notado que últimamente no estoy actualizando demasiado. La causa: voy a dejar el blog para dedicar mi vida a las enseñanzas del respiracionismo, que me ha convencido de que a los seres humanos nos basta con la energía espiritual que irradia el sol sobre nosotros para subsistir y que no necesitamos la comida para nada. Ni agua tampoco, qué diablos, ¡Saquemos ese líquido nefasto de nuestras vidas!

Por supuesto, es broma.Tengo los últimos exámenes de la carrera y estoy hasta el culo de trabajo, pero he podido sacrificar unas cuantas horas de sueño para escribir una entrada.

Eso no significa que no haya gente que crea en el respiracionismo. Así de jodido está el mundo y de eso voy a hablar.

Resumen de los postulados respiracionistas.

Patrañas (III): el cristal es en realidad un líquido.

Existe un mito bastante aceptado como una de estas curiosidades que se supone que poca gente sabe y que cuentas ante gente que no conoces mucho para hacerte el interesante: el cristal en realidad no es un sólido, sino un líquido súperenfriado a temperatura ambiente, tan viscoso que tarda años en deformarse y por eso lo vemos en estado aparentemente sólido en nuestro día a día, pero a lo largo de los siglos se puede notar que fluye.

La prueba, en teoría, es que los cristales de los ventanales de las catedrales antiguas son algo más gruesos por la base que por la parte superior, señal de que el cristal habría ido perdiendo integridad estructural a lo largo de los siglos debido a su (supuesta) viscosidad altísima y se habría ido deformando bajo su propio peso.

Esto es sólo un mito, por supuesto. Si esto fuera así, todas las copas que se han conservado desde hace miles de años estarían hechas un desastre. Esta jarra romana de entre los siglos III y IV a.C. es una prueba de lo contrario.

Se puede notar que no se ha derretido en más de 2.000 años. (Fuente)

¿Pudo el universo estar lleno de vida poco después del Big Bang?

Mientras escribía las dos últimas entradas sobre vida extraterrestre (puedes leerlas aquí y aquí) me crucé con un estudio muy interesante que había llegado a la conclusión de que, aunque hoy en día todo nos indica que la vida es más bien escasa más allá de nuestra atmósfera, pudo haber una época en la que en cualquier rincón del universo podías encontrar planetas habitados. La clave de todo es la temperatura.


Una de las pocas imágenes que pudo tomar de la superficie de Venus la sonda Venera 13 antes de sucumbir a las altas temperaturas del planeta, que de media rondan los 462ºC.

Como explicaba en artículos anteriores, la aparición de organismos vivos necesita una temperatura que permita que el disolvente universal que los contiene se mantenga en estado líquido (ya sea agua, amoniaco u otros hidrocarburos) y que, además, no impida que la química de la vida se desarrolle con normalidad. Por esta razón, un planeta que pretenda albergar vida debe orbitar alrededor de su estrella a una distancia que no lo someta a temperaturas  demasiado extremas: ni demasiado cerca como para achicharrarlo ni demasiado lejos para congelar cualquier líquido en su superficie.
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Recibir todas las actualizaciones de Ciencia de Sofá en Facebook

Últimamente me han estado llegando comentarios diciendo que, pese a que le habéis dado a “Me gusta” a Ciencia de Sofá en Facebook, las actualizaciones no aparecen en vuestro muro.

La verdad es que yo también lo he notado, según las estadísticas de la página, de los casi 108.000 fans que sois, mis publicaciones os llegan apenas a entre 10.000 y 20.000 normalmente. O sea, como mucho, a menos del 20%. En noviembre y diciembre esa cifra solía rondar el 70 u 80%.

Esto tiene su razón de ser: Facebook limita la cantidad de tus fans a los que llegan tus cosas para que promociones tus publicaciones pagando. Es su modelo de negocio, no me parece mal y de vez en cuando invierto en alguna publicación que considero especialmente interesante llegue a más gente… Pero últimamente me están cortando el grifo más de lo normal.

Total, que si queréis recibir todas las actualizaciones de Ciencia de Sofá en Facebook podéis seguir los siguientes pasos y volverá a aparecer flamante en vuestros muros cada vez que me pegue por molestaros otra vez.

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Ciencia de Sofá está de reformas

He estado cambiando el servidor en el que está alojado Ciencia de Sofá y además he instalado WordPress, así que ahora tengo montado un berenjenal que da miedo y estos días estaré cambiando el estilo de la página cada dos por tres hasta que dé con una combinación decente. Cuando acabe, volveré a actualizar.

Paciencia, ¡Ya queda poco!

PD: Además, a partir de ahora hablaré en singular, porque desde los premios Bitácoras el hecho de escribir los artículos en plural ha generado un poco de confusión.

¿Cómo se forma el petróleo?

Nos guste o no, es el líquido que hoy en día mueve el mundo y su origen resulta francamente curioso.(también es verdad que nosotros somos bastante impresionables). Hoy venimos a hablar del petróleo.

La plataforma petrolífera Draugen. (Fuente)

 

La palabra viene del griego petra y del latín oleum y se traduciría como aceite de piedra. Uno de sus productos derivados, el asfalto, se empezó a utilizar hace 6.000 años como agente impearmibilizador en barcos, recipientes y techos, y los griegos incluso lo usaron como arma, siendo uno de los componentes del temido fuego griego.
También llamado fuego marino, porque ardía incluso sobre la superficie del mar. (Fuente)

 

En realidad, “petróleo” es un nombre bastante poco apropiado porque no tiene nada de mineral, aunque hay que decir que en la antigüedad no podrían haberlo imaginado al bautizarlo. En realidad, este líquido (el segundo más abundante del planeta después del agua) es el resultado de la descomposición restos de organismos muertos durante millones de años. Técnicamente, es materia orgánica en muy mal estado.

Mensaje del autor de Ciencia de Sofá

Este texto va dirigido tanto a los miembros del jurado de la IX edición de los Premios Bitácoras como a los curiosos que habéis hecho click en el banner de la página de inicio, aunque está más orientado al jurado porque… Bueno, ellos tienen que decidir si este blog merece ganar el premio o no y he querido hacerles un pequeño resumen de este proyecto.

Me llamo Jordi Pereyra. Soy un estudiante de ingeniería mecánica que nació en la isla de Ibiza pero cursa sus estudios en Barcelona y, aunque me gusta escribir en plural, soy el único individuo detrás de Ciencia de Sofá.

Antes de empezar este blog estaba harto de ver disparates escritos en internet, esparcidos y fomentados por gente dispuesta a hacer creer cualquier mentira a sus lectores con tal de ganar dinero con sus visitas. En mi opinión, estos charlatanes existen porque hay sectores de la población que, por no haber podido o no haber querido en su momento, no han adquirido una educación científica básica, necesaria para poder reconocer cuándo alguien está hablando de fenómenos reales y cuándo simplemente está utilizando términos complicados para intentar dar legitimidad a sus propias ideas sin fundamento.

Creé Ciencia de Sofá con el objetivo de dar una imagen de los principios que rigen el entorno que nos rodea, tanto bajo de nuestros pies como por encima de nuestras cabezas, para la gente que, a priori, no tiene por qué estar interesada en ellos y proporcionar los conceptos necesarios para que cada uno pueda evaluar de manera objetiva la información que se le presente antes de caer en las redes de los  pseudodivulgadores que desvelan secretos ocultos por el gobierno a 100€ por conferencia.

Llegué a la conclusión de que la mejor manera de hacer esta tarea es proporcionando una información fácil de leer y asimilar, utilizando el humor cuando es posible y explicándolo todo desde los conceptos más básicos, además de añadir una gran cantidad de imágenes y gráficos para ilustrar las explicaciones porque, admitámoslo, leer párrafos largos sobre algo que no te apasiona en particular puede hacerse pesado.

Para ilustrar este ejemplo, os dejo una lista de algunas entradas que he publicado y que creo que representan bien este sistema:
La velocidad del sonido y su efecto sobre el cuerpo humano.
Volcanes fuera de la Tierra.
– El cianuro en las semillas de manzana.
Planetas de diamante que no salen rentables.
– Los 1.5 millones de kilómetros cuadrados de océano repletos de plástico.
– Y por supuesto, Nikola Tesla.
De momento parece que el formato está funcionando: en el momento de escribir este texto Ciencia de Sofá tiene 71.676 seguidores en Facebook y el blog recibe 105.000 visitas mensuales y las cifras no paran de crecer.

Aunque no acostumbro a grabar nada en vídeo, os dejo con un mensaje personal tanto para el jurado como para los lectores habituales.

Es un placer escribir para todos vosotros.

Habitantes de la amazonia

Después de la entrada sobre la tribu aislada en la isla Sentinel del Norte, nos han pedido más de una vez que hablemos de otros grupos que no han tenido aún contacto con el resto del mundo, así que vamos a hablar de un lugar donde no sólo hay una tribu aislada, sino casi un centenar de ellas: la selva amazónica.

Lo primero que hay que saber sobre la selva amazónica es que es tremendamente grande.

    En amarillo, el contorno del amazonas (aproximado). En rojo, EEUU continental (y sin Alaska).

Son 5.500.000 kilómetros cuadrados de vegetación densa que prácticamente imposibilitan su exploración por tierra, por lo que no es de extrañar que en su interior aún queden grupos de seres humanos que lleven miles de años aislados de la civilización, ya sea por voluntad propia o porque su localización es tan remota que aún no se han enterado del ridículo que hizo el otro día Ana Botella hablando inglés ante el comité olímpico.
Con la finalidad de encontrar estas comunidades aisladas (para tener una idea de la cantidad de gente que hay viviendo ahí fuera, no para hacerles cambiar de opinión) Brasil cuenta con una flota de helicópteros que vigilan el bosque desde el aire, buscando poblados a los que echan fotos y graban vídeos. Aunque, sólo por el tamaño de la selva amazónica es una tarea complicada, de tanto en tanto captan imágenes como esta.
    Acribillar las cosas con flechas, el saludo universal de los incontactados. Crédito:  Gleilson Miranda.
Con un total de 67, Brasil es el país en el que viven más tribus aisladas o, al menos, el que ha descubierto el mayor número en su territorio. De algunas de ellas sólo se tiene constancia a través los testimonios y descripciones de otras tribus con las que se ha entrado en contacto.

Con el fin de proteger a estos últimos supervivientes, el gobierno habilitó reservas especialmente protegidas para ellos llamadas Terras Indígenas en las que el resto del mundo tiene prohibida la entrada. Aquí un vídeo de algunas de ellas, grabadas por una de las expediciones aéreas.

Aunque ahora Brasil es un lugar relativamente seguro para estas comunidades aisladas (la única amenaza para ellos proviene de tribus vecinas hostiles), la situación de estos grupos no es igual de buena en todos los países entre los que está repartida la selva amazónica, sobretodo debido a la tala ilegal y la minería, que terminan siendo una fuente de conflictos entre indígenas y trabajadores.

El caso más extremo es Ecuador donde, en 2003, 14 miembros de la tribu Tagaeri fueron asesinados por leñadores ilegales. En abril de 2006 apareció el cuerpo sin vida de un leñador atravesado por 30 lanzas Taromenane y la cara desfigurada hasta el punto de quedar irreconocible. El mismo mes, estalló un conflicto en el que murieron 30 Taromenane y 10 leñadores, según el líder de la tribu Huaorani.

Pero los conflictos que terminan con la población tribal no sólo estallan con el mundo exterior. Aunque la mayoría de las tribus son pacíficas, algunos grupos son bastante hostiles con sus vecinos. Por ejemplo, en 2003, también en Ecuador, 30 miembros de la tribu Tagaeri perdieron la vida en manos de los Huaorani por que estos habían matado a uno de sus cazadores. En 2007, las tierras en las que habitan estas tribus fueron declaradas zona prohibida con la finalidad de proteger a los indígenas (aunque, visto de lo que son capaces, ya de paso protegen también al mundo de ellos).

    A lo mejor sólo es su pose para las fotos, igual que aquí está de moda poner “morritos”. Crédito: Gleilson Miranda.

Algo que hay que tener en cuenta de estas tribus aisladas es que muchas de ellas no son grupos que han permanecido sin contacto alguno con el resto del mundo desde tiempos inmemoriales. Se estima que, en el siglo XIX, el 90% de la población indígena sucumbió a una oleada de esclavitud y brutalidad. Pero no hay que retroceder tanto en el tiempo para encontrar ejemplos de salvajismo: entre 1920 y 1960, los leñadores de caucho pretendían extraer la madera a cualquier coste hasta el punto de que el dueño de una plantación de caucho mandó masacrar un poblado entero de la comunidad de los Cinta Larga (que pasaría a ser conocida como la masacre del paralelo 11).

Parte de las actuales tribus indígenas aisladas son los descendientes de los supervivientes de estos periodos oscuros, que terminaron tan mal parados contactando con el mundo exterior que decidieron refugiarse en el interior de un bosque inexpugnable para no ser encontrados nunca más.

¿Quién construyó las estatuas de la isla de Pascua?

Probablemente hayáis visto decenas de fotos de las cabezas que vigilan la Isla de Pascua pero, como me pasaba a mí, a lo mejor no se os había ocurrido pensar que un cráneo necesita algo que lo sostenga…

Fuente: mentalfloss.com

¡¿Tienen cuerpos?! ¡Agh, que alguien me ayude a recoger del suelo los pedazos rotos de mi realidad! 

Al parecer, se conoce la existencia de los cuerpos de las cabezas de la Isla de Pascua desde 1919 pero, comparadas con el emblemático paisaje salpicado de rostros de piedra sobresaliendo por encima del suelo tras ser enterrados durante años por ceniza volcánica, cualquier foto de una excavación arqueológica mostrando sus cuerpos poco detallados y cubiertos de tierra no parecían ser un buen reclamo publicitario.
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Clever Hans

Desde 1891 hasta 1904, William Von Osten fascinó a todos los pueblos alemanes por los que pasaba de gira con las habilidades matemáticas de su caballo, el célebre Clever Hans.
Clever Hans exponiendo su teoría de la relatividad 
general varias décadas antes de que Einstein naciera.
 Fue tratado de loco. Fuente: wikimedia.
Cuando, por ejemplo, Osten le preguntaba a su caballo ante todo el público el resultado de sumar 3 más 2, Clever Hans golpeaba 5 veces el suelo con su pezuña delantera. También podía usar esta habilidad para señalar la hora y asignar los nombres de 13 personas escritas en un panel a sus respectivos dueños.
Decenas de científicos acudían para comprobar cómo el caballo resolvía cálculos matemáticos simples sin fallar y, al no encontrar una explicación plausible, asumían atónitos que de alguna manera el animal era capaz de entender los números y operar con ellos.
El secreto de este truco se encontraba en la llamada reacción ideomotora, lo mismo que ocurre cuando un grupo de gente juega a la Ouija o en algunos tipos de sugestión hipnótica.

Cuando le preguntaban por un resultado numérico a Clever Hans, su entrenador hacía un cambio casi imperceptible en su propia posición, y el caballo, al verle, lo interpretaba como la señal para empezar a dar coces contra el suelo. Cuando Osten, al ver que ya había dado el resultado correcto, quería que Clever Hans parara de contar, simplemente hacía otro movimiento, casi imperceptible para el público, que el caballo veía como signo de detenerse.
El error de los científicos de aquella época consistía en que intentaban encontrar alguna prueba de la inteligencia de Clever Hans en el propio caballo cuando, en realidad, era su entrenador el que estaba chivándole las respuestas aprovechando que los ojeadores tenían su atención puesta en el caballo. 
No fue hasta 1904 que Oskar Pfungst descubrió el truco, trece años después de que William Von Osten empezara a lucrarse con su particular negocio. Se fijó en que, cuando nadie del público conocía la respuesta del problema que se planteaba, el caballo fallaba la respuesta. A partir de ese punto, se fijó en la gente del público que quedaba en el ángulo de visión del caballo durante los espectáculos hasta que, por eliminación, destapó el misterio.