Jordi Pereyra
Jordi Pereyra
Jordi Pereyra Marí (Ibiza, 1990). Graduado en Ingeniería Mecánica por la Universidad Politécnica de Catalunya e interesado en… Bueno, en cualquier tema que le ayude a entender mejor el mundo en el que vivimos. En 2013 empezó Ciencia de Sofá con la intención de despertar el interés por la ciencia entre el público que está menos familiarizado con ella, usando el humor y un lenguaje cercano, una fórmula que lo ha colocado entre los blogs de ciencia en castellano más populares.
Nos han llegado varios mensajes esta semana pidiendo información sobre un cuerpo celeste muy brillante. Algunos, incluso, conocedores del brillo del planeta Venus, dicen que es demasiado brillante para tratarse de este cuerpo celeste y nos han preguntado si es algo que está acercándose hacia la Tierra. La incógnita es, entonces, ¿Qué es esa luz que brilla tanto en el cielo estos días?
Venus y la Luna. (Fuente)
En efecto, se trata del planeta Venus y, también en efecto, se está acercando hacia nosotros… Pero luego volverá a alejarse. Es lo que tiene estar atrapado dando vueltas alrededor de una gigantesca bola de gas.
Ya de por sí Venus es el cuerpo celeste más brillante del cielo porque las nubes tóxicas que lo cubren reflejan hasta el 70% de la luz solar que incide sobre ellas. Pero la causa de este aumento de brillo es que Venus gira alrededor del sol a una distancia menor que la de la Tierra y, por tanto, describe un círculo más pequeño.
Por tanto, a medida que Venus recorre su órbita, hay puntos en los que quedará más lejos o más cerca de la nuestro planeta. En el siguiente dibujo, cuando Venus está en (1) lo vemos más grande y brillante desde la Tierra porque está muchísimo más cerca que en la posición (2).
Lo mejor de todo esto es que el día 6 de Diciembre es el día en el que el planeta reflejará la máxima cantidad de luz solar, lo que nos permitirá verlo 25 veces más brillante que Sirio, la estrella que vemos más brillante. Si le queréis echar un vistazo, estará visible desde antes de la puesta de sol hasta tres horas después.
El otro día colgaba una entrada sobre un satélite de Júpiter que podría albergar vida bajo su superficie congelada y, en la sección de comentarios de Facebook, Miguel Muntaner preguntó: ¿Puede haber vida sin recibir en absoluto la luz del sol en ninguna parte del ecosistema?
Vamos a echar un vistazo primero a los organismos que nos rodean en la superficie de la Tierra para ver si alguno podría seguir vivo si el sol dejara un día de brillar.
En primer lugar, podemos descartar las plantas de la lista de supervivientes porque dependen de la luz solar para realizar la fotosíntesis y obtener energía. Ante nada, vamos a dejar claro de una manera muy simplificada el objetivo de la fotosíntesis: tomar dióxido de carbono (CO2) del aire, separar el oxígeno y quedarse con el carbono.
Ah, la vieja Europa… Sus frías temperaturas, su superficie reflejante y lisa… Su forma esférica y… Espera, ¿qué?
Europa vista por la sonda espacial Galileo. Crédito: NASA.
Además de un continente, Europa es el nombre una de las cuatro lunas principales de Júpiter y el cuerpo más liso del sistema solar: suponiendo que las colinas de hielo de unos 100 metros de altura (que son la única información que he encontrado al respecto) son las elevaciones más altas que pueden encontrarse en el satélite, si esta luna fuera una bola de un metro de diámetro el bulto más grande que tendría en su superficie mediría aproximadamente 0.0645 milímetros.
Después de este dato inocuo, señalamos que también es uno de los pocos lugares conocidos que podrían ser candidatos para albergar vida a día de hoy. Bajo la gruesa capa de hielo que cubre su superficie, de entre 10 y 30 kilómetros de espesor, existe una descomunal masa de agua que podría duplicar en masa todos los océanos de la Tierra.






