El 15 de agosto de 1977, el corazón de Jerry R. Ehman dio un vuelco al recibir este aterrador mensaje:
Ehman trabajaba para el proyecto SETI, una red de antenas dedicada a rastrear el cielo en busca de posibles señales de radio emitidas por alguna civilización extraterrestre. Ese día en concreto, estaba trabajando con el radiotelescopio «Big Ear» cuando de la impresora salió la siguiente tira de papel.
Incapaz de contener la emoción, Jerry cogió su boli rojo, rodeó con pasión aquellas letras y escribió «Wow!» junto a ellas, bautizando el momento sin querer.
Ya, todo esto está muy bien, pero ¿Y qué pasa con 6EQUJ5?
Ante nada, hay que tener en cuenta que 6EQUJ5 no significa literalmente 6EQUJ5.












