Archivo de la categoría: Animales marinos

¿Qué sabemos sobre los calamares gigantes y los calamares colosales?

Siempre me han interesado los calamares gigantes. Los imagino sumergidos en las frías y oscuras profundidades marinas, a cientos de metros bajo la superficie, en un silencio total, esperando alguna presa incauta sobre la que abalanzarse, rodearla con sus tentáculos y llevarla hasta su pico para trocearla y… Bueno, no adelantemos acontecimientos. La cuestión es que son lo más parecido a una criatura extraterrestre sacada de una película de terror mala que se me ocurre.

A parte, no sabemos prácticamente nada de ellos, lo que los hace más interesantes. Así que, nada, hoy vengo a escupir la información que he recopilado sobre ellos.

Podemos empezar hablando de su tamaño porque, claro, precisamente es la característica que los hace peculiares. Como el resto de calamares, los calamares gigantes tienen ocho brazos y dos largos tentáculos. Los ocho brazos no son literalmente brazos como los nuestros, por supuesto, sino tentáculos más pequeños. De hecho, de los hasta 13 metros de longitud que pueden llegar a medir las hembras de calamar gigante (el macho llega hasta los 10 metros), su cabeza y brazos combinados representar más de 5 metros. El resto corresponde a los dos tentáculos.

En cuanto a su peso máximo, las hembras andan alrededor de los 275 kg las hembras y los machos rondan los 150 kg.
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Respuestas (LVII): Desde el punto de vista evolutivo, ¿Podrían existir las sirenas?

Rubén López me ha preguntado por correo (electrónico, claro): ¿Podrían existir las sirenas? La razón de su pregunta es que no se fía un pelo de los documentales del Canal Historia o del Discovery Channel y quiere saber si tiene alguna lógica lo que decía este último en un programa sobre estos seres mitológicos.

Os voy preparando mentalmente: empezad a olvidaros del prototipo de sirenas con este aspecto. (Fuente)

Haces muy bien dudando de estos canales, Rubén. Durante los últimos años han pasado de ofrecer una programación interesante a la que recurrir a cualquier hora del día para aprender algo a ser verdaderos pozos sin fondo de sensacionalismo y programas de subastas.
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“Estrellas (de mar) emplumadas”

Los crinoideos (del griego krinon, “lirio”, y eidos, “forma”) son unos animales que viven a profundidades de hasta 6.000 metros. Mientras algunas de las especies pasan la vida ancladas al fondo marino, la mayoría no sufren la condena de permanecer pegadas al suelo para siempre y, al alcanzar la madurez, empiezan a nadar.

En el siguiente vídeo se puede ver por qué se les llama también “estrellas emplumadas”.

¿Cómo se forma el petróleo?

Nos guste o no, es el líquido que hoy en día mueve el mundo y su origen resulta francamente curioso.(también es verdad que nosotros somos bastante impresionables). Hoy venimos a hablar del petróleo.

La plataforma petrolífera Draugen. (Fuente)

 

La palabra viene del griego petra y del latín oleum y se traduciría como aceite de piedra. Uno de sus productos derivados, el asfalto, se empezó a utilizar hace 6.000 años como agente impearmibilizador en barcos, recipientes y techos, y los griegos incluso lo usaron como arma, siendo uno de los componentes del temido fuego griego.
También llamado fuego marino, porque ardía incluso sobre la superficie del mar. (Fuente)

 

En realidad, “petróleo” es un nombre bastante poco apropiado porque no tiene nada de mineral, aunque hay que decir que en la antigüedad no podrían haberlo imaginado al bautizarlo. En realidad, este líquido (el segundo más abundante del planeta después del agua) es el resultado de la descomposición restos de organismos muertos durante millones de años. Técnicamente, es materia orgánica en muy mal estado.

Pez remo

El pez remo vive a entre 200 y 1.000 metros de profundidad y puede llegar a medir 11 metros de longitud. Con este tamaño y su forma alargada, es probable que algunas leyendas antiguas sobre serpientes marinas gigantes tuvieran su origen en estos peces inofensivos que se alimentan de zooplancton, crustáceos, medusas y calamares.

El ejemplar del vídeo de hoy, en concreto, mide entre 5 y 10 metros de longitud, según las estimaciones del narrador. Aunque la grabación no sea precisamente de calidad HD, es importante porque es el primer registro de un pez remo en buen estado de salud en su hábitat natural. Debido a la profundidad a la que viven estos animales, los únicos avistamientos suelen ser de especímenes muy enfermos o muertos que terminan varados en la playa.Cabe mencionar como algo interesante en particular el minuto 1:40, en el que el pez se mueve provocando ondulaciones en sus aletas dorsales.

www.youtube.com/watch?v=lvRqqwBoyx8

Stygiomedusa

Una medusa de la especie Stygiomedusa gigantea (cuyo nombre proviene de Estix o Estigia, en referencia al río que separaba la tierra y el mundo de los muertos en la mitología griega) fue grabada en vídeo en el golfo de México mientras estaba sujeta a un pilar de una plataforma petrolífera. Sus largos tentáculos son capaces de adherirse a potenciales presas, así que probablemente quedó pegada a la estructura metálica como acto reflejo.

La cabeza de estas medusas puede medir alrededor de 1.4 metros de diámetro y la longitud de sus tentáculos se estima en unos 10 metros, aunque no están basados en una variedad muy grande de datos porque sólo se han producido 17 avistamientos de esta especie en 110 años. Pese a su inmenso tamaño, esta medusa no produce ninguna toxina y se cree que atrapa a sus presas rodeándolas con sus tentáculos para luego digerirlas en unos canales que contienen en su interior.

https://www.youtube.com/watch?v=sLGkBnw6X6U

¿De verdad hay una isla de basura en el océano Pacífico?

Tal vez hayáis oído hablar de la famosa “isla de basura” que flota en el pacífico. Una búsqueda rápida en Google devuelve más de medio millón de resultados y la mayoría hablan de un supuesto continente compuesto por grandes trozos de basura en un área donde confluyen varias corrientes oceánicas y que es tan grande que puede verse por satélite. Además, aparecen fotos como estas:

Pero no os dejéis engañar, es otro bulo de internet. Ni es una isla, ni es sólo una, ni puede verse por satélite. Es algo mucho peor.

Los periódicos le llaman “isla de basura” a un área del mar que tiene una mayor concentración de plástico que el resto de las aguas del planeta. Parte de la basura son residuos tirados desde barcos pesqueros o plataformas petrolíferas y un 10% corresponde a redes de pesca rotas, pero la inmensa mayoría de la masa de desperdicios está compuesta por miles de millones de diminutos trozos de plástico que flotan cerca de la superficie marina.

Se estima que en las zonas ocupadas por la “isla de basura” hay unos 5.1 kilogramos de plástico por kilómetro cuadrado de mar. Puede parecer poco, pero cuanto más pequeños son los fragmentos en los que están repartidos estos cinco kilos, más espacio pueden ocupar.

Y el panorama es más bien así. (Fuente)

Pero, espera, ¿Cómo han llegado todos esos fragmentos de plástico allí? ¿Hay alguna fábrica de trocitos de plástico que de alguna manera gana dinero arrojándolos al mar?

En nuestro planeta pocas cosas pueden estar quietas durante mucho tiempo. La atmósfera y el océano no son dos de ellas, desde luego: pequeños cambios de temperatura localizados pueden generar desplazamientos de aire o agua que recorren miles de kilómetros desplazando el material que encuentran en el camino. Algunos de estos cambios constantes generan movimientos estables, como el de las corrientes marinas, que tienen unos patrones muy definidos.

(Fuente)

Por otro lado, muchos de nuestros sistemas de desecho terminan en el mar. Puedes tirar cualquier cosa por la calle y que llegue a alguna alcantarilla que la lleve hasta un río, ya sea por acción del viento o de la lluvia, y de ahí se abra camino hasta el mar, donde quede a merced de las corrientes marinas. Teniendo en cuenta que los asentamientos humanos tienen tendencia a estar cerca de una masa de agua (con un 44% de la poblacion mundial viviendo a menos de 150 kilómetros del mar), no debería extrañarnos que este gesto aparentemente inofensivo contribuya al 80% de los residuos que hay en la gran mancha de basura del Pacífico.

Pero… Los trocitos…

El plástico es menos denso que el agua y por eso flota cerca de su superficie, expuesto a la radiación solar. Además, no suele ser biodegradable, pero sí es muy sensible a la luz y la radiación ultravioleta del sol, que rompe los enlaces químicos que lo mantienen de una pieza y fragiliza el material hasta separarlo en trozos más pequeños e incluso liberar algún compuesto tóxico durante el proceso.

El vórtice del océano Pacífico Norte, que comprende un área de 20 millones de kilómetros cuadrados, es uno de los ecosistemas más grandes y variados del mundo. Pero, igual que las corrientes de la zona posibilitan su diversidad transportando nutrientes y renovando el agua constantemente, también recolectan toda la basura que arrastran las corrientes vecinas. En total se estima que en estos lugares flotan unos 100 millones de toneladas de basura repartidos en un 1.500.000 kilómetros cuadrados de océano (unas tres veces la superficie de España y Portugal combinadas).

En rojo, las zonas aproximadas de acumulación de plástico. (Fuente)

¡Ah, 1.500.000 kilómetros cuadrados! Entonces todos esos trocitos están muy repartidos, así que no pasa nada, ¿no?

Totalmente equivocado.

Si se tratara realmente de una isla compuesta por pedazos grandes de plástico, como botellas de lejía vacías y sillas blancas de terraza, podría estudiarse fácilmente cómo la corriente distribuye la basura, mandar barcos a recogerla toda e idear medidas para que no ocurra más. Pero, al tratarse de partículas tan pequeñas y estar el mar en constante movimiento, limpiarlo resulta extremadamente difícil.

¿Cómo que difícil? ¡Mandas barcos con unas redes muy finas y que se lleven todo el plástico! ¿Cómo no se les ha podido ocurrir? ¡Que alguien me ponga con el presidente Obama!

Bueno, si mandas redes con agujeros muy pequeños para recoger los granos de plástico está claro que conseguirás vaciar el mar de basura… Y también de peces que sean más grandes que los agujeros diminutos de la red.

Volviendo al tema de la toxicidad del plástico, como decíamos, puede llegar a soltar sustancias nocivas durante su degradación, pero ahí no acaba la historia.

Las partículas microscópicas de plástico tienden además a absorber toxinas orgánicas contaminantes (como restos de combustible) y envenenan a los peces pequeños y medusas que se los comen creyendo que son plancton. Estos, a su vez, intoxican a sus depredadores al ser cazados.

Los animales más grandes, como las tortugas marinas o los pájaros, sufren las consecuencias de otra manera: también confunden el plástico con algún tipo de alimento pero, como no es digerible, se va acumulando en sus estómagos hasta que no queda sitio para la comida y el animal muere de malnutrición. Las crías de albatros, por ejemplo, ingieren grandes cantidades de plástico recogido por sus padres en el mar pensando que se trataba de algún pez y, por el mismo principio que acabamos de explicar, mueren de inanición con los estómagos llenos de plástico.

Los restos descompuestos de un albatros al Noreste de Hawaii, fotografiados por Chris Jordan. Podéis ver un vídeo de su la expedición que montó para grabar este fenóemno haciendo click aquí.

Por suerte, en 2009 se empezaron a organizar expediciones para estudiar la situación e incluso están apareciendo ideas para recoger todo el plástico aprovechando el movimiento de las propias corrientes para desviarlo hacia zonas recolectoras donde podría ser reciclarlo con fines comerciales. Se estima que este sistema podría sacar del mar unas 7 millones de toneladas de plástico cada 5 años pero, aunque resulte un panorama algo más esperanzador, no servirá de nada si de todas maneras sigue llegando basura al mar.

Más vale tirar las cosas a los contenedores y tener la basura confinada en sitios especializados en tierra firme que dejar que se esparza sin control por el océano.

 

 

Calamares titiriteros

Hoy traemos uno de los pocos documentos gráficos existentes de calamares gigantes, grabado a casi 2.400 metros de profundidad por un vehículo teledirigido de la compañía petrolífera Shell. Se trata de la especie magnapinna, moles marinas que pueden medir hasta 7 metros de longitud.

Estos colosos tienen unas aletas muchísimo más grandes en proporción que las del resto de calamares, pero lo que más los caracteriza es su comportamiento: dejan sus tentáculos colgando en un ángulo de 90 grados mientras permanecen estáticos en el mar. No se sabe muy bien el por qué de esta estrategia, pero los investigadores que lo estudian sospechan que podría usar sus tentáculos para recorrer la superficie oceánica en busca de comida o simplemente como trampas esperando a que algún pez choque contra ellos para atraparlo.

https://www.youtube.com/watch?v=IPRPnQ-dUSo

Vida bajo el hielo

Volvemos a zambullirnos bajo el hielo antártico para ver cómo una foca muerta atrae a una inmensa cantidad de carroñeras (sí, sí, carroñeras) estrellas de mar y gusanos marinos del género nemertea. Las frías aguas ralentizan el metabolismo de los animales que las habitan, disparando tanto la edad que pueden alcanzar como su tamaño. Las estrellas de mar del vídeo pueden vivir hasta 100 años y los gusanos llegan a medir unos 2 metros de largo, aunque el gusano marino más largo registrado medía 54 metros de longitud, lo que lo convierte en el animal más largo del que se tiene constancia.

En el vídeo, los gusanos se comen la foca fácilmente porque son capaces de atravesar su piel, pero a las estrellas de mar les cuesta mucho trabajo porque para alimentarse tienen que sacar su estómago hacia afuera y dejar que el ácido disuelva lentamente la carne, para luego absorber la disolución. Nunca hubiéramos pensado esto de vosotras, estrellas de mar.

https://www.youtube.com/watch?v=HG17TsgV_qI

Cangrejos

Hemos caído en un bucle raro en internet y hemos terminado leyendo cosas sobre cangrejos, así que os traemos las especies que más nos han impactado.

El cangrejo yeti mide unos 15 centímetros y fue descubierto en 2005 junto a unas chimeneas termales submarinas cerca de la isla de pascua. Tiene unos ojos muy pequeños y sin pigmentación, por lo que se cree es una especie ciega, lo que tampoco un gran inconveniente a 2.200 metros de profundidad.

Crédito: ocean.si.edu

¿De qué le sirve tener pelo bajo el agua?

El pelo de sus pinzas tiene un objetivo: da cobijo a unas bacterias que utiliza para detoxificar el agua que sale de las chimeneas volcánicas junto a las que habita o, tal vez, incluso puede llegar a alimentarse de estas bacterias, aunque se piensa que es carnívoro. Como podéis suponer, es bastante molesto y complicado estudiar las especies abisales.

Por otro lado, los cangrejos gigantes japoneses, los artrópodos más grandes del mundo, tienen un cuerpo de unos 40 centímetros, pero contando las patas pueden tener una envergadura de hasta 3.8 metros y a pesar 19 kg.

No sabemos qué quiere transmitir este tipo exactamente con la mirada.

Viven entre 50 y 600 metros de profundidad y pueden vivir hasta 100 años, lo que no está mal para un bicho que se pasa el día comiendo cosas muertas y mejillones con sus pinzas frontales. De este animal no hay mucho más que decir, lo único especialmente extraño es su tamaño.

Uf, menos mal que lo que este tipo de animales están en el mar y de ahí no salen…

Bueno, no todos.

Fuente: wikimedia commons.

Los cangrejos de los cocoteros se han ganado su nombre: incapaces de respirar bajo el agua cuando son adultos (su sistema respiratorio es una mezcla entre pulmones y branquias), pasan la vida deambulando por tierra firme, comiendo frutas, semillas y nueces de los árboles, aunque tampoco tienen reparos por devorar los restos de algún compañero muerto. También se les llama cangrejos ladrones porque tienden a robar objetos brillantes, cubertería y cosas metálicas.
Con un peso de hasta 4,1 kg, si se las apañan para mantenerse alejados del agua, pueden llegar a vivir hasta 60 años gracias a sus gruesas armaduras que los protegen de los depredadores.
Eso sí, una vez al año mudan el tejido de su exoesqueleto y durante un tiempo éste se vuelve blando, así que estos cangrejos excavan refugios de hasta 1 metro de profundidad para protegerse mientras dura la muda.

“Me parece que esta semana tampoco tiro la basura”