Patrañas (VIII): la astrología

Todos estamos más o menos familiarizados con la astrología. En los horóscopos de revistas y periódicos, las más eminentes mentes de esta pseudociencia te guían en el amor, predicen tu suerte o te dan vagos consejos sobre cómo administrar tu dinero. En los canales de televisión, eminencias aún más importantes hacen lo mismo, aunque cobrándote dinero y en horas intempestivas. Desgraciadamente, la astrología se ha incrustado en las arterias de nuestra sociedad y subsiste chupando nuestra sangre.

Un astrólogo en plena jornada laboral.

Quiero explicar en qué se fundamenta la astrología porque, aunque sé que la gran mayoría de los que seguís Ciencia de Sofá no creéis en ella, tal vez compartiréis esta publicación y la verá alguien que está al borde de caer en las redes de algún cantamañanas. Si puedo ayudar a que alguien se ahorre algún dinero y que éste no acabe en las manos de un farsante, estaré contento.

La astrología es un sistema de adivinación que pretende relacionar el movimiento de los planetas y las estrellas con la personalidad y el futuro de la gente. Según la astrología, da igual cuánto te esfuerces en ser una buena persona o en labrarte un futuro decente, porque al final todo lo determinará la configuración del cielo en el momento en el que naces.

¿Y cómo consigue hacer estas predicciones, supuestamente?

En el sistema solar, los planetas se mueven todos en el mismo plano y relativamente cerca de nosotros. Las estrellas, en cambio, están muy lejos y dispersas a nuestro alrededor en todas las direcciones.

Es decir, que podríamos comparar el sistema solar con un disco metido en el interior de una caja inmensa: los planetas estarían todos encima del disco y las estrellas cubrirían el interior de las paredes de la caja.

Debido a la rotación del planeta, desde nuestro punto de vista, vemos las estrellas salir por un punto del horizonte y esconderse por otro, todas siguiendo la misma dirección y sin perder la posición relativa entre ellas. Los planetas, al estar todos encima de este “disco”, se mueven sobre una misma línea en el cielo (llamada la eclíptica). Además, al encontrarse más cerca que las estrellas y tener cada uno sus propias características orbitales, los planetas se mueven a una velocidad diferente a éstas.

Hay 12 constelaciones que se encuentran sobre esta línea que siguen los planetas en el cielo. Estos 12 grupos de estrellas con “forma” son los que dan nombre a los signos astrológicos que aparecen en el horóscopo.

(Fuente)

Según los astrólogos, el movimiento del sol y los planetas a través de estas constelaciones sirve para predecir sucesos que tienen lugar a nuestro alrededor.

Hmmm… A primera vista eso no parece tener mucho sentido, ¿Cuándo y dónde surgió esta idea?

La astrología como tal surgió hace unos 4.000 años, en babilonia.

Los babilonios arrastraban la creencia en la influencia de los astros sobre su entorno desde que el ser humano descubrió que podía mejorar su calidad de vida prediciendo con antelación los cambios de estación gracias al movimiento del sol. Desde entonces, los seres humanos hemos estado obsesionados con el cielo.

Primero nos dimos cuenta del efecto de la Luna sobre las mareas y poco a poco fuimos descubriendo que la posición de los astros en determinadas épocas del año nos ayudaba a anticipar fenómenos naturales que podían resultar beneficiosos o perjudiciales para nosotros y tomar medidas al respecto.

Los egipcios son un buen ejemplo de ello.

Su supervivencia dependía de la crecida anual del río Nilo, que inundaba las orillas y las cubría con nutrientes que posibilitaban la agricultura en el seco entorno desértico. Se trataba de un acontecimiento muy importante que se alargaba durante unos cinco meses, pero los habitantes de la cuenca del Nilo tenían que estar preparados para su llegada: con una subida de entre 7.6 y 13.2 metros (según el punto del río), era necesario construir y preparar barreras de contención para proteger los asentamientos de las inundaciones.

El curso del río Nilo se distingue fácilmente porque abre una brecha de vegetación en medio de la hostilidad del desierto.

Los egipcios necesitaban una manera de predecir cuándo tendría lugar la inundación, pero no tenían un calendario en su casa en el que poder ir contando los días que faltaban para que ocurriera. Por suerte, en el cielo hay acontecimientos que pueden servir de “marcadores” temporales: los planetas y las estrellas tienen un comportamiento cíclico muy regular, de modo que se pueden usar como referencia del transcurso del tiempo.

Los egipcios notaron que la crecida del río Nilo empezaba poco después de que Sirio, la estrella más brillante del firmamento, hiciera su aparición en el cielo nocturno.

La estrella más brillante de la imagen es Sirio. Se puede ver como las tres estrellas del cinturón de Orión apuntan hacia ella. Esto ha vuelto locos a astrólogos durante toda la historia. (Fuente)

Pero en aquella época no sabían del cielo lo que sabemos hoy gracias a la gran cantidad de avances técnicos que han tenido lugar durante 4.000 años, por lo que les resultaba difícil asumir que la aparición simultánea de Sirio y la crecida del río Nilo eran pura casualidad.

Ante la falta de una explicación mejor, los egipcios convirtieron en un ser sobrenatural ese punto especialmente brillante que flotaba en el cielo sin caerse y cuya aparición traía abundancia de alimentos.

Para ellos no era descabellado que, lo que ahora sabemos que es una bola de plasma flotando en medio del vacío, fuera la manifestación de una entidad a la que no parecían afectarle las leyes terrenales. A esta estrella que “traía” la abundancia la llamaron Sopdet, que aparece representada en su mitología como la diosa de la inundación que traía la prosperidad.

(Fuente)

Y de esta manera nacían los dioses de muchas culturas y la creencia en que los sucesos que tenían lugar en el cielo eran los responsables de lo que ocurría en la Tierra.

Los egipcios usaron la astronomía principalmente con finalidades prácticas (para construir su calendario y gestionar la agricultura) y espirituales (orientaban sus tumbas hacia el norte para facilitar la transición de los espíritus hacia el otro mundo).

Fueron los babilonios los que tomaron esta ciencia en desarrollo y la llevaron al extremo por el camino incorrecto.

En la antigüedad nadie podía comprobar experimentalmente por qué unos pocos puntos brillantes del cielo se comportaban de manera distinta a todos los demás (el caso de los planetas y las estrellas que he explicado al principio), así que supusieron que aquellas lucecillas desobedientes debían ser entes que no hacían caso a las leyes celestes.

Los babilonios conocían los cinco planetas visibles a simple vista (Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter y Saturno), aunque no sabían que eran planetas, claro, así que cada uno de ellos representaba un dios distinto en su mitología. Ellos creían firmemente que su movimiento en el cielo a través de las constelaciones determinaba los acontecimientos que tendrían lugar el mundo terrenal, precisamente porque ciertas conjunciones astronómicas parecían coincidir con algunos fenómenos naturales (como en el caso de la inundación del Nilo).

Para intentar descifrar la manera en la que los dioses decidían sobre su futuro, intentaban relacionar los movimientos del cielo con cualquier cosa que ocurriera. ¿Un rey moría? Vaya, vamos a ver cómo está el cielo… ¡Dios mío, Marte pasa por delante de la constelación de Tauro! ¡Culpemos a esta conjunción de todos los males que ocurran cuando tenga lugar!

A base de relacionar conjunciones astronómicas con cualquier cosa que ocurría a su alrededor durante siglos, terminaron por desarrollar un sistema de predicción basado en la relación entre eventos al azar. Y así nació la astrología.

Ay, babilonios, si pudierais ver la que habéis liado.

Por supuesto, a veces algunos de estos eventos astronómicos coincidirían por pura casualidad con un suceso importente y los babilonios lo interpretarían como prueba de que podían comprender el lenguaje de los dioses, cuando en realidad no entendían que una relación aparente entre dos sucesos no tiene por qué ser un signo de causalidad. En el caso de la subida del nivel del Nilo y la aparición de Sirio, los dos sucesos parecen relacionados, pero la causa son las lluvias en su nacimiento, no la salida de la estrella.

Viene a ser algo parecido a mirar por la ventana y controlar cuántos coches pasan por la calle y de qué color son e intentar relacionar los datos con la evolución del valor de las acciones de la empresa en la que has invertido. Por supuesto, si lo hicieras durante 4.000 años (y la empresa no quebrara durante ese tiempo), muchas veces presenciarías conjunciones casuales extrañas, pero la inmensa mayoría de veces no observarás relación alguna y, desde luego, intentar decidir sobre tu inversión basándote en el color y la cantidad de coches que ves por la ventana sería una mala decisión económica.

Por suerte, hoy en día sabemos que los planetas no son dioses conspiradores, sino montones de roca o gas que flotan en el espacio y que las estrellas son bolas de plasma a las que no les importa que hoy vayas a dar un paso importante en tu vida. También sabemos que las formas que percibimos en las constelaciones no son más que una interpretación subjetiva, ya que las estrellas que las componen están separadas por grandes distancias y, si las viéramos desde otra perspectiva, las formas que nos resultan familiares desaparecerían.

¡Oye! Pero, ¿Y si realmente los astros tienen algún efecto sobre nosotros? ¿Y si su fuerza gravitatoria está alterando nuestra conducta?

La fuerza de la gravedad que ejercen sobre nosotros los otros planetas del sistema solar es tan pequeña que su efecto es más que despreciable. Por ejemplo, en su punto más cercano (a 629.000.000 km), Júpiter, el planeta más grande y masivo del sistema solar, tira de nosotros con una fuerza 34.000.000 de veces más pequeña que la de nuestro planeta.

El sol tira de nosotros con una fuerza 17.000 veces menor que la de la fuerza gravitatoria terrestre Tierra y la Luna con una tresmillonésima parte de la misma. Marte está más cerca que Júpiter, pero es muchísimo más pequeño, y los planetas que están más lejos de Júpiter son también mucho menos masivos que Júpiter, así que su tirón gravitatorio sobre nosotros es aún menor.

En realidad, la fuerza gravitatoria ejercida sobre ti (suponiendo que pesas 75 kg) por una persona de unos 120 kilos de peso a medio metro de distancia es más o menos la misma que la ejercida por Júpiter en su punto más cercano. O sea, que los cambios de posición de la gente y los objetos de tu inmediato ejercen más influencia gravitatoria sobre ti que el resto de planetas del sistema solar.

Sé que veces cuesta asimilar estos datos porque no tenemos muy pillada la proporción de las cosas en el sistema solar. Para hacernos una idea de la distribución real de los planetas y de su potencial efecto gravitatorio sobre nosotros, el siguiente vídeo muestra las distancias de los planetas y su tamaño a escala si el sol fuera un globo de 1 metro de diámetro.

En este otro enlace también se puede ver en texto (sin los planetas a escala, sólo las distancias entre ellos).

Hay otras cosas que no cuadran en la astrología.

Aunque los planetas ejercieran algún tipo de efecto sobre nosotros, los babilonios sólo conocían cinco planetas (los que pueden observarse a simple vista). Desconocían la existencia de Urano y Neptuno y hacían predicciones astrológicas sin tener en cuenta su “efecto”. Estos dos planetas no se añadieron a los “cálculos” astrológicos hasta su descubrimiento, en el siglo XIX. Por otro lado, Plutón también tiene cabida en la astrología… Pero no fue introducido en ella hasta su descubrimiento en 1930 (y tiraría de nosotros con una fuerza 981.000.000.000 veces menor que la de la Tierra).

Pero, como comentaba el otro día, hay muchísimos cuerpos de tamaños similares al de Plutón que se han descubierto recientemente pero que no son reconocidos por la astrología. Entonces, ¿Qué determina que un planeta tenga efecto sobre nuestras vidas o no? ¿Por qué Ceres, un planeta enano de 900 kilómetros de diámetro, es reconocido por los astrólogos pero no Eris, el gemelo de Plutón? ¿Por qué la astrología se consideraba válida durante todo este tiempo, si faltaba tanta información?

Eso por no decir que una de las cosas para las que se usa la astrología es la adivinación de tu personalidad según tu horóscopo y hacer predicciones para instruirte en el día a día. Leed, por ejemplo, mi horóscopo para el 24 de Junio: “La autogestión se basa en su autoconfianza y en la importancia que le brinde a sus sueños auténticos y a sus intuiciones. Una afirmación para poner en práctica hoy: Soy un caminante despreocupado y consciente, un padre, un amante, un enamorado, un compañero, un habitante de un mundo que quiere ser mejor…Un ciudadano del Universo que habita esta tierra y este tiempo, un caminante decidido a lograr mis objetivos.

¿Os sentís identificados con esta descripción? Seguramente sí (aunque no seáis Aries), porque no es más que una sarta de gilipolleces extremadamente generalizadas que suenan bien. De hecho, ese es uno de los secretos de la astrología: adularte sin decir nada. El otro secreto consiste en que, de entre la cantidad de gente que lee el horóscopo, por pura estadística acertará con alguien si se atreve a hacer una predicción un poco más precisa. Este es el típico caso de “pues a un amigo le acertó que…“.

He encontrado un experimento que me ha gustado mucho y que hicieron en un programa llamado “Penn and Teller tell a lie” (trata de un par de magos que se dedican a desenmascarar fraudes). En uno de sus capítulos explican por qué la astrología es una patraña y lo demuestran con este experimento:

Si no entendéis inglés, el experimentador pide tres datos a los estudiantes (su fecha de nacimiento, una frase que los describa y un código alfanumérico al azar) y dos días después reparte unas “lecturas de personalidad” hechas a medida con un programa informático que dice que está desarrollando. Luego pregunta cuál creen los estudiantes que es la precisión con la que su personalidad ha sido descrita. El 70% la consideran que es una aproximación buena o excelente.

En realidad, todas las lecturas de personalidad son exactamente iguales. Y están todas construidas con frases reales de horóscopos.

Y esto sólo es posible porque, igual que la astrología, el texto era un conjunto de generalizaciones y palabras bonitas que resultan tentadoras de creer.

 

ACTUALIZACIÓN EN RESPUESTA A LOS COMENTARIOS [01/12/2014]: 

En primer lugar, respecto a la frase de J.P. Morgan “los millonarios no usan la astrología, los multillonarios sí“.

He estado leyendo sobre ello y el hecho de que haya un multimillonario que pueda haber ganado dinero usando la astrología no demuestra nada, ya que detrás habrá un número aún mayor de gente que intentando el mismo método y no ha conseguido un duro. Por estadística, a alguien le tenían que cuadrar las predicciones: si la astrología de verdad funcionara, todo el que la usara se forraría y sería una práctica extendida.

Tampoco me ha sorprendido que haya agencias especializadas que ofrecen servicios de asesoramiento de inversiones basadas en la astrología. Por lo que he leído, estas llegan a las mismas conclusiones a las que puede llegar cualquier experto convencional en economía. Desde mi punto de vista, estas agencias tienen pinta de estar dirigidas por gente entendida en economía, que se da un rollo místico para diferenciar su producto del resto de competidores y atraer a un público concreto, sin dejar de usar sus métodos convencionales. Llamadme mal pensado.

Siguiendo con el tema de las cartas astrales: lo siento, pero no me parecen más que horóscopos elaborados. Por “desgracia” nunca me han hecho una carta astral, pero hay sitios como este donde las hacen online. Si una carta astral real se parece en algo a los resultados que dan esto (un montón de adjetivos muy vagos y dispares), entonces su precisión depende de las ganas que tenga una persona de creerse los piropos que le da alguien con un aire místico.

En cuanto a las fuerzas espirituales de los planetas, no depende de mí decir si existen o no (aunque me posiciono muy a favor del “no”), si no de los astrólogos de cuantificarlas y demostrar su existencia. Si existiera, habría maneras de demostrar su presencia.

Por supuesto, los astrólogos siguen cobrando por sus servicios pese a que a) no han intentado demostrar la existencia de esta fuerza espiritual o b) sus intentos han sido infructuosos. Cualquiera de las dos opciones los convierte en unos farsantes.

Finalmente, a la historia de Paloma sobre la mujer que le describió a su madre sin haberla conocido, puedo hacer cuatro hipótesis:

1) Es una historia inventada.

2) No está inventada, pero no está contada de manera objetiva o se están exagerando los hechos (a todos nos puede pasar esto, sobretodo con sucesos con gran carga emocional como los descritos). Los demás no podemos saber con qué exactitud esta señora describió los sucesos que comenta.

3) La señora realmente tenía alguna conocida (bastante cotilla) en común con usted y tan sólo estaba repitiendo lo que le habían contado. Puede que estuviera tan convencida de que tiene poderes espirituales que ni siquiera se paraba a pensar que tan sólo estaba repitiendo lo que alguien le había dicho.

4) Aún así, la estadística siempre será la mejor explicación a todos estos sucesos. Ya somos 7.000 millones de personas en el mundo y a todos nos están pasando cosas constantemente. Algunos de estos sucesos son muy probables y ocurren constantemente, y otros son muy improbables y ocurren con menos frecuencia. Hay más gente que se cae por las escaleras que gente a la que le toca la lotería, por ejemplo, pero somos tantos que siempre habrá alguien al que le toque la lotería. Inevitablemente, de toda la gente a la que debe haberle pasado, habrá alguien a quien una señora le diga cómo era su madre sin conocerla de nada y acierte.

Si la historia es verídica, entonces como explicación me decanto por la opción 4. He obviado la parte del embarazo porque se puede explicar de la misma manera. Muchos embarazos tienen complicaciones, así que puede tratarse perfectamente de casualidad.

En cuanto a los OVNIS, me los reservo para hablar de ellos en alguna entrada.

30 pensamientos en “Patrañas (VIII): la astrología”

  1. Aunque normalmente tu trabajo es excelente el mezclar aquí la astrología con los supuestos astrólogos sacadineros es un error que puedes comprobar si coges a personas nacidas sobre las mismas fechas y analizas sus conductas (que no sus pautas que es el error de los astrólogos de revistas). Entonces verás que existen unas tendencias de conductas comunes que se reoiten en todos los sujetos. Sobre el ejemplo de mirar coches por la ventana es correcto dado que si miras en un barrio obrero verás gran cantidad de vehículos pequeños y de colores básicos (los más económicos) al igual que si miras en un barrio muy rico verás grandes coches con colores de tonos grises o metalizados. ¿Eso es casualidad o causalidad? Ellge la respuesta.

    1. Muchas gracias por seguir la web 😉

      En mi opinión, si buscas detalles en la personalidad de diferentes personas queriendo encontrar rasgos parecidos, seguro que conseguirás sacar detalles porque, en general, todos los humanos compartimos muchísimos rasgos comunes. El experimento del final de la entrada lo ilustra muy bien.

      De todas maneras, aunque existiera una relación entre la fecha de nacimiento y la personalidad, no la atribuiría a los planetas. Habría muchas más explicaciones posibles antes que recurrir a la acción misteriosa de cuerpos celestes lejanos. Por ejemplo, nacer en invierno y recibir el frío como primer estímulo tal vez produzca un efecto distinto que nacer en verano y lo primero que te encuentres al llegar al mundo sea una temperatura más agradable. Esto no es ninguna teoría aceptada ni nada por el estilo, es lo primero que me ha venido a la cabeza.

      1. Ciertamente encontrar esas regularidades volvería a darte una casuística errónea, si es que la encuentras. Lo que dices de “nacer en invierno y recibir el frío como primer estímulo …” es sorprendentemente acertado para habértelo inventado, enhorabuena, ya que existe y es real, se llama desarrollo epigenético. Hombre … Coger frío el primer día de vida no va a afectarle seguramente, pero sí el hábito alimenticio de la madre durante el embarazo o los estímulos que recibe el bebé durante sus primeros meses. De hecho, los cambios epigenéticos nos acompañan durante toda la vida, pero ciertamente algo tan inocuo como un planeta o una estrella a miles de millones de kilómetros de aquí, no va a hacerlo. Ni que decir tiene que la fecha en la que se nace tampoco tiene nada que ver con este desarrollo, al menos de forma tan categórica como para encontrar regularidades estadísticas. Dejo algunos enlaces en los que se habla del desarrollo epigenético por si a alguien le pica la curiosidad.

        http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0034-98872010000300018&script=sci_arttext

        http://www.respyn.uanl.mx/x/4/editorial/editorial.html

        http://www.um.es/lafem/Actividades/CursoBiologia/MaterialAyuda/2010-11-09-Epigenetica-Infancia.pdf

    1. (con este comentario a lo mejor estoy simplificando mucho y alguien me echará la bronca)

      La influencia gravitacional de la que hablo en la entrada está calculada sobre una persona, no sobre el planeta entero. La fuerza gravitatoria que actúa entre dos cuerpos depende de la masa de cada uno y de la distancia que los separa.

      En los casos del sol y una persona o la Tierra y el sol:

      Como tu masa es muy pequeña, la fuerza que actúa sobre ti es minúscula.

      Entre el sol y la Tierra, la fuerza es muchísimo mayor porque el sol tiene más masa de la que “tirar”.

  2. Hola Sofá. Gracias por explicar esta patraña tan añorada por tu servidor. El horóscopo es una cosa muy generalizada, pero otra muy distinta es que te hagan una carta astral personalizada en la cual sí analizan absolutamente todo lo que los astros indican para saber exactamente cuantas posibilidades tenemos para realizar exitosamente algo y disminuir los riesgos. Entonces si acudo a un profesional en vez de leer el horóscopo en alguna revista las respuestas que él me de serán específicas para mi persona. Porque los astrólogos son personas muy preparadas y con muchísimos estudios académicos sobre este tema.
    Obvió todo lo que acabo de decir es una serie de patrañas pero me encantaría que extendieras más tu exposición sobre este tema
    Álvaro Ortiz

    1. Y no olvidemos que los astrólogos están cuando interesa parodiando a la física y cuando no pasándosela por salva sea la parte. TODAS las constelaciones son agrupaciones totalmente arbitrarias de estrellas sin ninguna relación entre sí, salvo la de la imaginación desde una perspectiva terrestre. Muy útil para orientarse en la noche, ya que sus formas asociadas favorecen el recordarlas, pero sin fundamento alguno para ninguna teoría que pretenda basarse en considerar cada constelación como un todo.

  3. Hola cienciadesofa, casi nunca estoy de acuerdo con los artículos, pero me gusta leerlos y ver un punto de vista como este. Como sea es un buen trabajo aunque no me parezca correcto.Saludos

  4. Vaya, pues si que hay seguidores de la astrología que siguen Cienciadesofá. Extraña combinación, la verdad.

    Muchas gracias por la divulgación que realizas, se agradece.

  5. Hola Jordi Sofá (puestos a bautizarte…) sólo una pega de quisquilloso a tu entrada:
    “En realidad, la fuerza gravitatoria ejercida sobre ti (suponiendo que pesas 75 kg) por una persona de unos 120 kilos de peso a medio metro de distancia es más o menos la misma que la ejercida por Júpiter en su punto más cercano”
    No es necesario suponer que pesemos 75 kg. Asumiendo que has utilizado la Ley de Gravitación Universal, que supongo que sí, ya que la fuerza va a ser (más o menos) igual independientemente:
    m*restodelaecuación = m*restodelaecuación
    “las emes se van…”
    Total una chorrada.

    Nunca comento pero que sepas que te leo siempre. No te canses de hacer cienciadesofá que lo disfrutamos mucho.keep it up!

  6. hola.

    soy nuevo en tu web y estas bastante equivocado, la astrologia REAL no tiene nada que ver con los horoscopos de television ni tarot.

    en la estafa de la astrologia falsa ( lo dicho anteriormente) se usa de base midiendo 5° grados mas por que ellos lo valen basicamente, lo que tu nombras no es astrologia real por lo tanto.

    como dijo jpmorgan

    “los millonarios tienen suerte, lo multimillonarios saben astrologia”

    la astrologia real se encarga de prevenir eventos, tanto climaticos y economicos, sociales.

    la crisis de ucrania, elrecord de terremotos de este año lo pude saber bastante meses atras por los movimientos de planetas.

    saludos

  7. Hola ciencia de sofá,
    De seguro la faceta que se conoce de la Astrología es la predictiva recauda-dinero; pero te aseguro que existe la Astrología interpretativa, que dice que el universo está conectado con nosotros mismos, personalmente, y no de una manera gravitacional y física, sino de una espiritual. Se conocen doce fuerzas astrales representadas por los signos del zodíaco y por los planetas del sistema solar, de una forma metafórica y representativa, nada más. Ésta es la astrología natural, las fuerzas primordiales del universo y de la vida, pero como vemos últimamente ha caído en estupideces de predicciones y compatibilidad entre personas que, como usted mismo dice, son patrañas. Espero que entienda mi punto de vista, y no estoy en desacuerdo con usted, todo lo contrario, pero sí hay una faceta de esta “pseudo-ciencia” (que más bien yo la considero filosofía espiritual, porque no es ciencia) que no se tiene en cuenta, y tiene que pagar los errores del sobre consumismo actual.
    Muchas gracias.

    1. Hola!

      coincido contigo Nicolas, creo que el universo no sólo se mueve científicamente, o por lo menos no todo es explicable con cálculos (a día de hoy). LLámese astrología, llámese intuición…

      PD: y por qué siempre he salido escaldada con mis ex géminis? patrañas o porque soy escorpio? 😉 Perdonadme, soy de letras.

  8. Excelente, sin embargo, los babilonios conocian siete “planetas” o ” vagabundos”, no cinco. Estos eran los astros que se movían sobre un fondo fijo de estrellas. De ellos vienen los días de la semana: la Luna, Marte, Mercurio, Júpiter, Venus, Saturno y el Sol.

  9. Buenos días, heredero de Toharia. Como ejerce de sabelotodo, me gustaría que diera una explicación científica a lo que le voy a relatar.

    Hace poco más de 3 años y alrededor de las 7 de la tarde de una tarde del mes de Junio ( 2011) y estando en mi trabajo, vino una cliente a comprar, durante el proceso de compra intercambiamos opiniones sobre libros que ambas habíamos leido. Cuando intimamos un poco más, ésta Sra. de treinta y tantos años, residente en Dúrcal un pueblecito de la provincia de Granada, que tiene una empresa de import-export agropecuaria y que se dedica y vive de su empresa, me confesó que veía espíritus.

    Llevada de una curiosidad extrema le pregunté si en ese momento veía a alguien a mi alrededor, me respondió que sí y me describió con pelos y señales a mi madre fallecida en 1.972 y para que no hubiera duda, me relató un episodio de mi vida que era imposible que esta Sra. conociera, así como a mi madre, pues ella en la fecha de su muerte o no había nacido o tendría pocos años de edad.

    Le pregunté si tenía algún mensaje para mí, también a eso respondió afirmativamente y me dijo que mi madre le decía que me transmitiera que sabía que mi hija estaba embaraza ( estaba de 3 meses) y que si algún día teníamos algún motivo para temer que el embarazo no iba a llegar a término, que estuviéramos tranquilas porque el bebé nacería y estaría bien, que el embarazo no iba a ser facil, pero que llegaría a término.

    Mi hija no había tenido ningún problema hasta entonces y al día siguiente sobre las 11 de la mañana, mi hija, me llamó por teléfono para decirme lo siguiente: “Mamá estoy en mi trabajo y me marcho ahora mismo a urgencias porque estoy sangrando”.

    El embarazo no fué facil, la pobre tuvo de casi todo, reposo en varios periodos de tiempo, erupciones cutáneas, dolores lumbares, etc. e incluso el parto fué traumático. El bebé nació bien y tengo una preciosa nieta de casi 3 años.

    Explíqueme por favor, como esta Sra. a la que yo no conocía, podía saber el embarazo de mi hija, podía describir a mi madre y conocer ese pasaje de mi vida, así como que el embarazo no iba a ser fácil.

    Me comentó que eso de ver espíritus y recibir mensajes no le sucedía a voluntad, que era de forma aleatoria.

    Quedaré muy agradecida si me da una explicación “científica” y le diré algo más. Mi marido trabajó como controlador aéreo militar, muchas veces le he preguntado sobre la existencia de OVNIS, como tiene un profundo sentido de la responsabilidad jamás me contó ningún episodio aunque estoy segura de que los ha vivido a través de su contacto con pilotos. Se limita a decir: “Haberlos, haílos”.

    En que existe un comercio desaprensivo sobre estos y otros temas, estoy totalmente de acuerdo con usted, pero que existe otra realidad desconocida y que hay personas a las que les ocurren ciertos fenómenos que no por desconocidos hay que negar, personas que no se dedican a ello y que no comercian ni presumen de ello, totalmente cierto.

    Espero que se tome una taza de humildad y en el futuro distinga entre unos y otros. Como tiene mi e-mail, puede escribirme y si está interesado y viaja a Granada puedo presentarle cuando quiera a esta Sra.

  10. Un saludo JP, estoy totalmente de acuerdo contigo en que adivinadores y cuentistas sacadineros los hay a espuertas….
    Sobre la astrología en sí reservo mi opinión sobre su falsedad o veracidad.
    Lo cierto es que la ciencia no puede explicar muchas cosas, como el relato anterior de Paloma, u otros parecidos que yo también les podría contar.
    Podría explicarme ud como una persona puede matar animales pequeños con solo la mirada o su propia presencia cercana?…
    Persona que su cercanía hace enfermar a niños o incluso personas mayores con algo vulgarmente denominado “mal de ojo”….
    Podríamos hablar largo y tendido sobre ese tema, sin embargo la ciencia poco puede aportar, ya que no se opera con parámetros medibles ….
    Un abrazo y siga en el camino del conocimiento.

      1. Si, “son bobadas transmitidas de generación en generacion”……. solo que conozco a alguna de estas personas y podría presentarsela…. pero no me atrevería a decir en su presencia la capacidad de “hacer daño” que tiene…. vaya a ser que se moleste conmigo….

  11. Wow no pensé que en pleno siglo 21 aun hubiera tanto oscurantismo. Un dato que los seguidores de la astrología seguro no saben: los signos zodiacales usados actualmente para determinar que eres según tu fecha de nacimiento están mal. Van atrasados poco más de un mes, así que si creen ser de un signo en realidad son del que sigue, que generalmente “determina” una personalidad totalmente contraria.

  12. “la crisis de ucrania, elrecord de terremotos de este año lo pude saber bastante meses atras por los movimientos de planetas.”

    Por favor @kymatica, ¿podrías dar algún dato contrastable de lo que hablas? Es lo que tiene la ciencia que no tienen otras cosas DATOS

  13. No leo hace mucho el blog, pero leí varias entradas y siempre me entretienen mucho, y me enseñan más.
    Me atrevo a comentar porque por primera vez disiento, y no porque crea en la astrología, sino porque los argumentos que se presentan para rechazarla me parecen falaces.
    “Según la astrología, da igual cuánto te esfuerces en ser una buena persona o en labrarte un futuro decente, porque al final todo lo determinará la configuración del cielo en el momento en el que naces.” Esto habla de cualquier determinismo, en general, no es un invento de la astrología. El tema es que por el acercamiento -escaso- a través de amigos a la astrología, para nada prescinde de las decisiones o la voluntad y tampoco niega las relaciones entre personas. Cada persona tiene (supongamos) “definida” su personalidad por “el cielo que le tocó”, pero a su vez las personas que la rodean también, por lo tanto, las experiencias en que su personalidad se desarrolle y despliegue no dependen sólo de “la configuración del cielo en el momento en el que naces”, ya que la misma personalidad en otro contexto se desarrollaría de manera diferente. No estoy afirmando la influencia de los astros en la personalidad de alguien, pero lo que se afirma en la entrada es claramente falso.
    “¿Por qué la astrología se consideraba válida durante todo este tiempo, si faltaba tanta información?”
    A la ciencia siempre le falta información, y eso la hace inválida sólo cuando esta información es descubierta, aunque en el mientras tanto haya cosas que no puede explicar o explicaciones (como justo en este caso la “fuerza gravitacional”) que funcionan pero no son verdaderas, tratar de descartar otras disciplinas con este argumento me parece incoherente con cualquier “teoría del conocimiento” respetable.
    La “falacia del hombre de paja” consiste en presentar una idea distorsionada de una cuestión a debatir, para discutir esta distorsión y no lo que verdaderamente es la cuestión. Creo que englobar a la astrología entera en los chantas del horóscopo del periódico es algo como eso. Y creo que no ayuda a la conscientización sobre el componente altamente supersticioso de esta pseudo-ciencia (como creo entender por los primeros párrafos, es la intención de esta entrada).

    Abrazo.

  14. Los horóscopos de los periódicos y la supuesta astrología seria se basan en los mismos principios, no veo yo mucha distorsión ni por tanto hombre de paja por aquí.
    Los que se tragan ambos cuentos lo hacen por idéntico motivo: credulidad. Solo cambian las intenciones de los supuestos futurólogos (en algunos casos) y que las técnicas para la predicción sean más burdas o más elaboradas. Pero si puede explicarlo algo más … y sobre todo algo mejor, bienvenido sea.

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