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¿Cómo se forma el petróleo?

Nos guste o no, es el líquido que hoy en día mueve el mundo y su origen resulta francamente curioso.(también es verdad que nosotros somos bastante impresionables). Hoy venimos a hablar del petróleo.

La plataforma petrolífera Draugen. (Fuente)

 

La palabra viene del griego petra y del latín oleum y se traduciría como aceite de piedra. Uno de sus productos derivados, el asfalto, se empezó a utilizar hace 6.000 años como agente impearmibilizador en barcos, recipientes y techos, y los griegos incluso lo usaron como arma, siendo uno de los componentes del temido fuego griego.
También llamado fuego marino, porque ardía incluso sobre la superficie del mar. (Fuente)

 

En realidad, “petróleo” es un nombre bastante poco apropiado porque no tiene nada de mineral, aunque hay que decir que en la antigüedad no podrían haberlo imaginado al bautizarlo. En realidad, este líquido (el segundo más abundante del planeta después del agua) es el resultado de la descomposición restos de organismos muertos durante millones de años. Técnicamente, es materia orgánica en muy mal estado.

Respuestas XXXII: ¿Puede existir vida sin luz solar?

El otro día colgaba una entrada sobre un satélite de Júpiter que podría albergar vida bajo su superficie congelada y, en la sección de comentarios de Facebook, Miguel Muntaner preguntó: ¿Puede haber vida sin recibir en absoluto la luz del sol en ninguna parte del ecosistema?

Vamos a echar un vistazo primero a los organismos que nos rodean en la superficie de la Tierra para ver si alguno podría seguir vivo si el sol dejara un día de brillar.

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Aunque una explosión termonuclear de 1.4 millones de kilómetros de

En primer lugar, podemos descartar las plantas de la lista de supervivientes porque dependen de la luz solar para realizar la fotosíntesis y obtener energía. Ante nada, vamos a dejar claro de una manera muy simplificada el objetivo de la fotosíntesis: tomar dióxido de carbono (CO2) del aire, separar el oxígeno y quedarse con el carbono.

Vacunas vacunas

Ayer estuve leyendo sobre algo que me dejó francamente sorprendido porque demuestra que, aunque durante gran parte de nuestra historia nuestro conocimiento científico era más bien limitado, hay ejemplos de gente que llegó a conclusiones adelantadas a su tiempo sin tener mucha idea de por qué sus teorías funcionaban. Ya de paso, desvelaré el origen de la palabra “vacunación”.

La viruela apareció hace unos 10.000 años en el noreste de África y ha sido una de las enfermedades más destructivas que ha sufrido la humanidad.

Viriones de la viruela, aumentados 370.000 veces. (Fuente)

El virus atacaba a la piel, los nódulos linfáticos (los cuarteles generales de nuestras defensas), la médula ósea y el bazo. Los contagiados desarrollaban sarpullidos y sufrían altas fiebres y vómitos que provocaban la muerte entre el 20 y el 60% de los casos. Los supervivientes quedaban marcados de por vida por las cicatrices de las costras.

La primera pandemia de viruela tuvo lugar en el año 1.350 a.C. mientras los egipcios y los hititas estaban en guerra. Los prisioneros egipcios contagiaron a sus adversarios con la viruela, que se extendió entre sus filas hasta el punto de devastar el imperio hitita y dejarlo al borde de la aniquilación.

Las rutas comerciales permitieron que el virus se extendiera por todo el mundo, del mismo modo que contribuyeron las cruzadas y, para terminar de rematarlo, la colonización de américa. No se sabe cuánta gente ha muerto a causa de esta enfermedad a lo largo de la historia, pero se estima que sólo en el siglo XX sus víctimas se cuentan entre 300 y 500 millones de personas.

Y eso que fue erradicada en 1979.

En la actualidad tenemos muy claro cómo evitar enfermedades mediante la vacunación: se inocula a una persona sana con una versión más débil de una enfermedad para que sus defensas aprendan a luchar contra ella, de manera que cuando llega el virus de verdad nuestro sistema inmune está preparado para hacerle frente.

Pero muchísimo antes de que se supiera de la existencia del virus de la viruela (o del propio concepto de cabrones microscópicos que atacan desde dentro, en realidad) y de conocer sus mecanismos de transmisión y funcionamiento, ya se habían empezado a tomar medidas contra su contagio basadas en la observación.

En el año 1.022 d.C., una monja budista llamada O Mei Shan se dio cuenta de que la gente que había sobrevivido a la viruela no la volvía a contraer, así que se le ocurrió hacer una prueba. Cogió las costras de viruela de pacientes infectados, las trituró y empezó a metérselas por la nariz a gente sana usando el siguiente método.

Por si quedan dudas, el médico sopla. (Fuente)

Este proceso fue bautizado como “variolización” e incluía variantes menos… Bueno… Incómodas, como hacer un par de incisiones en la piel con un cuchillo impregnado en sangre de alguna costra de un enfermo de viruela. De esta manera, el sistema inmune del paciente sano podía luchar contra un virus que ya había sido atacado por las defensas de otra persona y, por tanto, estaba más débil. La mayoría de los variolizados desarrollaban una versión más light de la viruela y se recuperaban para no volver a contraerla jamás.

Pero, pese a tratarse de un remedio muy efectivo para el estándar de la época, alrededor del 3% de la gente a la que se le aplicaba este procedimiento moría después de ser expuesta al virus. En este caso, el remedio y la enfermedad estaban igualados.

En 1797 Edward Jenner, un médico inglés, notó algo curioso. Existía una variante de la viruela, la viruela bovina, que afectaba al ganado pero, cuando era transmitido a seres humanos, tenía un efecto mucho menos virulento y no resultaba mortal. Edward Jenner observó que las chicas que trabajaban en lecherías y habían sido contagiadas por la viruela bovina nunca se contagiaban de la mortal viruela humana. Además, aunque la viruela bovina desarrollaba una erupción más leve, no dejaba cicatrices.

Jenner puso a prueba su descubrimiento extrayendo “material” de una chica que había contraído la viruela bovina recientemente y haciendo unas incisiones con bisturí en el brazo del hijo de su jardinero. El muchacho desarrolló fiebre y algunas costras y estuvo en cama unos días, pero se recuperó completamente. Después inoculó al mismo niño con la viruela humana y el chico no desarrolló ninguna enfermedad. Tras repetir esta prueba más veces con más gente y ver que todos se volvían inmunes a la viruela humana, demostró que se podía proteger a la gente de un virus con una variante más débil del mismo, inventando el concepto de la vacunación.

Caricatura de Jenner administrando vacunas en un hospital rodeado de gente a la que le salen vacas del cuerpo, en referencia a los falsos rumores de que la vacuna podía hacer que te crecieran ubres y demás partes de vaca. (Fuente)

La palabra vacunación viene del término vacuno referente a las vacas (al ganado bovino, en realidad), animal del que procedía la cepa débil del virus de la viruela. Vaya, vaya.
ACTUALIZACIÓN [06/10/2014]: estaba leyendo en el blog Futility Closet (que, por cierto, es muy recomendable) una entrada sobre la viruela.
Cuando los españoles desembarcaron en sudamérica, trajeron consigo enfermedades a las que los habitantes del nuevo continente nunca habían sido expuestos y, por tanto, no tenían inmunidad a ellas. Una de ellas era la viruela, que persistió en América durante siglos tras la conquista española.

En 1797 Edward Jenner había descubierto la vacuna contra la viruela y el que por aquél entonces era rey de España, Carlos IV, quería llevarla a Sudamérica para detener esta terrible plaga que azotaba sus colonias. Pero, claro, en aquella época no existían las neveras y no podían guardar las vacunas durante el tiempo suficiente como para que la viruela bovina sobreviviera al largo viaje a través del Atlántico.

En 1802, Carlos IV anunció un plan revolucionario, al que llamó la expedición Balmis: mandaría a 22 niños huérfanos en barco hacia América, con tan sólo uno de ellos inoculado con la cepa débil de la viruela. Cuando desarrollara las llagas características de la enfermedad, podrían extraer fluido de ellas e infectar al siguiente niño. De esta manera, la viruela bovina permanecería viva durante el viaje, pasando de niño a niño.

La estrategia funcionó y la vacuna llegó al nuevo mundo. Se llevó la vacuna de la viruela por todas las colonias españolas usando este método y, tras 10 años y 7 expediciones, ya estaba disponible también en Filipinas, Macao y China.

El historiador de la universidad de Oklahoma, Michael Smith, escribió más tarde: estos 22 inocentes formaron el elemento más vital del proyecto médico más ambicioso que un gobierno nunca ha llevado a cabo. A la cantidad de gente que salvaron esos huérfanos…

El gato me está volviendo loco

(ACTUALIZACIÓN: esta información no significa que corráis peligro por tener un gato. La gran mayoría de gatos domésticos ni siquiera come ratas y, si se tienen unos mínimos hábitos de higiene y un sistema inmune medianamente decente, no hay absolutamente nada de qué preocuparse. Lo comentamos porque nos han dicho que este tipo de información es la causa de algunos abandonos de gatos. Desde Ciencia de Sofá os instamos a cuidar de vuestro gato hasta que muera de viejo. Si seguís leyendo veréis a qué nos referimos)

Es bastante probable que la presencia de tu gato esté influyendo en tu estado de ánimo más de lo que crees, especialmente si has superado los 50 años y más aún si llevas toda la vida compartiendo casa con felinos.

No es sólo que tu mascota sea monísima, sino también porque está rellena de estos muchachos. (Fuente)

Resulta que las heces de los gatos (no empezamos muy bien, ¿eh?) son el caldo de cultivo perfecto para un protozoo parasitario llamado toxoplasma gondii. Este parásito tiene la habilidad de modificar el comportamiento de las ratas cuando consiguen entrar en su cuerpo, lo que ocurre a menudo porque las ratas suelen comerse cualquier cosa encuentran por ahí tirada. Al alimentarse de los despojos de un gato infectados con toxoplasma gondii, el parásito trastoca la química de su cuerpo de la rata y la vuelve más temeraria e incluso, hace que se sienta atraída por el olor de la orina de gato.

Una rata más temeraria es más fácil de atrapar que una cobarde, así que los gatos se comen a las ratas infectadas más fácilmente, con lo que la bacteria encuentra de nuevo un huésped en el que alojarse, que más tarde la expulsará en sus heces y volverá a una rata, etc. El parásito tan sólo es capaz de reproducirse en el interior del sistema digestivo, así que esta es su manera de estar siempre presente en algún tracto intestinal. En el siguiente vídeo, una rata probablemente infectada se pasea por delante de un gato como si no pasara nada.

Los que nos visitáis desde un móvil podéis hacer click aquí para verlo. Bajad el volumen, porque aún hay gente que considera que es guay ponerle música a cualquier vídeo, aunque la música sea totalmente innecesaria.

Pero resulta que este parásito también es capaz de infectar a seres humanos.

¡Bah! ¡Pero a mí nunca se me ocurriría lamer la caja de arena de mi gato! ¡Estoy completamente a salvo!

Bueno, una de las cosas que diferencia a los animales de nosotros es su desconocimiento de la tecnología de los pantalones, así que todo lo que el culo de tu gato toque tiene una probabilidad de ser impregnado de parásitos que hayan podido quedar atrás durante el proceso de… Eeeh… Extrusión. A esto hay que sumarle la agilidad de los gatos y su obsesión por acceder a los lugares más inverosímiles, lo que les permite restregar sus posaderas por lugares insospechados.

En verde, las zonas de tu casa donde tu gato ha puesto el culo.

Así que lo más seguro es que haya más lugares en tu casa donde ha estado el culo de tu gato que sitios en los que no y es perfectamente posible que toques alguno de ellos y termines llevándote la mano a la boca (o que el gato duerma sobre el cojín de tu cama y se ahorre el problema logístico bacterias-cara-boca), permitiendo que los toxoplasma gondii invadan tu cuerpo.Y aquí es donde viene lo curioso.

Igual que hace con las ratas, el parásito también es capaz de modificar el comportamiento de los seres humanos, desencadenando una infección llamada toxoplasmosis que puede ser grave en embarazadas, niños y ancianos si llega a desarrollarse. En casos graves se ha registrado un aumento de los casos de suicidio, esquizofreniadepresión y ansiedad en los individuos afectados por toxoplasma gondii. Pero, la gran mayoría de las veces, el parásito queda en el cuerpo en estado latente porque nuestro sistema inmune no le permite actuar, aunque eso no significa que no tenga efecto alguno.

En una serie de estudios llevados a cabo por Jaroslav Flegr, del departamento de Parasitología, de facultad de ciencias de la Charles University (República Checa) y publicados en este artículo de Oxford Journals, se llegó a la conclusión de que el parásito en estado latente afecta de manera diferente a hombres que a mujeres.

Mientras entre los varones infectados por toxoplasma gondii tienden a adoptar una actitud dogmática, celosa y desconfiada, las mujeres se vuelven más afables, moralistas, concienzudas y de buen corazón (lo siento, es lo más cerca que puedo traducir “warm hearted” del inglés). Y todo porque el parásito trastoca los niveles de testosterona y dopamina de cada género de manera diferente.

Y no sólo eso, además el efecto se acentúa con la edad y con el tiempo que lleves expuesto a la bacteria (=viviendo con gatos) con lo que, cuanto mayor te hagas y más tiempo pases infectado por él, más marcados serán los cambios en tu comportamiento.

Y, aunque no esté comprobado, se especula que tal vez el parásito podría ser (¿hemos añadido ya suficientes condicionales como para que no vaya esparciéndose la información como si fuera una verdad indiscutible?) el responsable de esta situación:

La “mujer de los gatos” es una figura universal: una mujer pasada la mediana edad, solitaria, que tiende a acoger gatos en su casa y podría perfectamente invitarte a merendar sólo para explicarte las vivencias y particularidades de cada uno de ellos. Si pensamos en nuestro entorno inmediato, tal vez incluso podemos encontrar algún ejemplo en una amiga de nuestra madre o abuela (o incluso nuestras propias madres y abuelas). La tarea se vuelve más difícil, en cambio, cuando tratas de encontrar este patrón en hombres de la misma edad.

Una de las causas de que ocurra esto en mujeres podría estar relacionada con la capacidad de inducir estados parecidos a la esquizofrenia que tiene la toxoplasma gondii, unido al hecho de que parece influir en el temperamento humano. Además, como su efecto se acentúa con la edad del portador, el parásito estaría haciendo a las mujeres mayores más felices (y más susceptibles de acoger más gatos) y a los ancianos más cascarrabias a media que envejecen.

Todo este asunto sería curioso porque significaría que, de rebote, el parásito habría encontrado una nueva forma de beneficiarse de los humanos, procurando que adoren a sus huéspedes preferidos y los cuiden y mantengan sanos para poder desarrollarse en su interior.Pero, vamos, que de esto no hay ningún estudio y sólo son rumores.

A todo esto, el toxoplasma es, probablemente, la infección más común del mundo: se estima que un 80% de la población mundial la padece en forma latente porque también puede adquirirse al comer carne cruda (y, de hecho, es la causa principal de contagio). Pero no os preocupéis porque, a menos que vuestro sistema inmune esté muy trastocado, no va a pasaros nada.

Fly Geyser

El Fly Geyser es una formación geológica relativamente natural que se encuentra en el estado de Nevada, EEUU, 32 kilómetros al norte de Gelrach (es decir, en medio de ninguna parte).

Fuente: aquí.

¿Cómo que relativamente natural?

En 1964, se estaban haciendo prospecciones por la zona buscando fuente de energía geotérmica. Resultó que el subsuelo no emitía suficiente calor como para ser aprovechado como fuente de energía, pero sí que bastaba para calentar el agua de un depósito subterráneo a casi 94ºC. Por accidente, el depósito a presión fue perforado y el líquido empezó a salir por el agujero que habían hecho los operarios que, en vez de volver a taparlo, lo dejaron como estaba.

Fuente: wikimedia.

Desde entonces, el agua no ha dejado de fluir a través del agujero y el carbonato cálcico disuelto en ella ha ido saliendo a la superficie. Al ser más denso que el líquido, el mineral ha ido cayendo alrededor de la boca del agujero, acumulándose con los años. Los colores con los que está teñida su superficie, y que le dan un aire extraterrestre al panorama, están provocados por colonias de algas termófilas (a.k.a necesitan calor intenso para vivir) que pueblan su superficie.

Y, ahora, la pregunta del millón. ¿Cómo de grande es esto?

El géiser en sí mide 1.5 metros de altura pero, si se cuenta el montículo sobre el que descansa, la altura total de la formación es de unos 3.7 metros, lo que lo hacen visible desde la carreta más cercana.

Fuente: aquí (a estas alturas nos damos cuenta de que estamos citando la fuente de algo que, técnicamente, puede considerarse una fuente).

Esto es lo máximo que la mayoría de la gente se acerca al géiser porque el propietario del terreno y del rancho cercano que le da el nombre (Fly Ranch), terminó colocando una valla alrededor. Aunque no lo especifica en ningún sitio, suponemos que tiene que ver con que este pueblo está muy cerca del desierto donde cada año se organiza el festival Burning Man, al que acuden más de 55.000 personas cada año durante la semana que dura, así que el pobre hombre debía estar cansado de levantarse por la mañana y encontrar hordas de hippies traspuestos en sus tierras observando el géiser.

¿Por qué es rosa el agua del lago Hillier?

En Ciencia de Sofá somos muy poco partidarios de que saquéis los móviles en modo avión en medio de un vuelo para echar fotos por la ventana y ponerles ochocientos hashtags antes de subirlas a Facebook nada más aterrizar, pero si voláis por encima de esto, tenéis nuestro beneplácito.

¿La fábrica de “Okey“?

Estaríais sobrevolando el lago Hillier, en Middle Isand, una isla de unos 5 kilómetros y medio de largo al sur de Australia. El lago mide 600 metros de largo y 200 de ancho y está rodeado de espesos bosques de ecualilpto y maleluca, una de estas plantas que los artículos citan como si fueran lo más normal del mundo, pero que nadie conoce. Muchas páginas de internet poco fiables dicen que “la ciencia no puede explicar el color de este lago”, pero eso es totalmente falso.
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Océanos bioluminiscentes

En el siguiente vídeo, el surfista Joel Puckett se desliza entre las olas por la noche, mientras el agua se ilumina a medida que la tabla acaricia la superficie distorsionada del mar. 


¡Vaya! ¡Qué espectáculo tan bello! ¡Me pregunto cuál será el elegante fenómeno físico o químico que provoca tan extasiante efecto! 

Es este muchacho:

 “Te ensiende o k ase?”

Se trata de un dinoflagelado, que viene del griego, dinos, “giratorioy del latín, flagelum, “látigo”, en referencia al apéndice que utiliza para cumplir su objetivo en la vida: nadar en círculos, la máxima aspiración de cualquier organismo microscópico que forma parte del plánkton.
Pese a que, normalmente, estos animales no representan peligro alguno, si se dan las condiciones apropiadas, estos organismos se reproducen como locos y pueden llegar a concentrarse hasta 10 millones de individuos por litro de agua, tiñendo el mar de rojo con sus cuerpos. De ahí que al fenómeno se lo conozca como marea roja. Gráficamente:

Ya empieza a perder el encanto, ¿eh?
Todos estos dinoflagelados acumulados empiezan a liberar neurotoxinas que matan a los peces de la zona y se depositan en los organismos que se alimentan por filtración, como los moluscos, pudiendo llegar a afectar a los humanos a través de su ingestión. 
Espacio patrocinado por Gazpacho Don Simón.
Pero no todo va a ser tan tétrico.

En contadas ocasiones, de entre las 1.555 especies de dinoflagelados existentes, la que se reproduce de manera descontrolada es una de las 18 que poseen propiedades bioluminiscentes, generadas en su interior por la interacción entre una encima (luciferasa) y una proteína (luciferina), usando el oxígeno como catalizador.

Como, al fin y al cabo, ni siquiera al plánkton le gusta ser devorado, estos animales han desarrollado un curioso sistema de defensa: al ser movidos, se activa su mecanismo bioluminiscente. De esta manera, cuando un depredador pasa nadando cerca, provocando perturbaciones en el agua, los dinoflagelados empiezan a relucir y el brillo termina ahuyentándolo (los peces no lo consideran un espectáculo bonito).

De ahí que el constante roce con la tabla de surf del vídeo, o el propio romper de las olas, los mantenga encendidos y existan fotos así.

Y, ahora, avancemos un paso más hacia el precipicio.
Durante siglos ha habido testimonios de marineros que afirmaban haber visto el mar brillar y navegar durante muchas horas por inmensas extensiones de agua que emitían luz propia y se extendían en todas direcciones hasta el horizonte. El fenómeno era conocido como “mar lechoso” y, por supuesto, el fenómeno solía atribuirse a causas divinas.
Por suerte, en nuestros tiempos nos ha llegado la respuesta a este enigma, también desde el cielo, en forma de imagen de satélite.
La mancha brillante del borde inferior derecho no es un churretón hecho con el pincel de Photoshop, sino una extensión de 15.400 kilómetros cuadrados cubierta de plánkton bioluminiscente (el churro mide más de 250 kilómetros de largo).
Ah, sintiendo aguar la fiesta, por muy bonitos que resulten los dinoflagelados brillantes, también son tóxicos (probablemente mucho más que los normales). Pueden provocar infecciones de oído sólo por nadar entre ellos, así que de bebérselos ni hablemos.

Y, nada, dejamos algunas imágenes más del fenómeno en todo su esplendor.

(Fuente

Tardígrados

Un grupo de supervivientes lleva 530 millones de años riéndose del resto de la naturaleza sin que nadie pueda hacer nada al respecto, alimentándose y reproduciéndose sin importarles que nieve, llueva o sean expuestos al vacío del espacio.

¡Vaya! ¡Debe ser un animal grande y noble! ¡Y muy fuerte! ¡Probablemente, una máquina de matar! ¡Debe tener unos colmillos afilados y un esqueleto muy resistente y…!

Bueno… Casi

49% animal, 51% pesadilla.
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Respuestas II: zombies reales.

David Bosch dixit:

Tengo entendido que existen organismos capaces de “revivir”, ¿sería posible un “The Walking Dead”? La regeneración de tejido no vivo, algo científico.

Como bien has apuntado con tus comillas, cuando las células se quedan sin oxígeno y nutrientes, no puede hacerse nada para arreglarlas. 

Lo más parecido a una infección a lo “The Walking Dead”, que convierta animales en zombies descerebrados, lo causa un hongo de la especie cordyceps

Cuando las esporas de este hongo entran en contacto con un insecto, se introducen en su sistema circulatorio y terminan alojándose en el cerebro. Una vez infectados, los insectos empiezan a volverse locos mientras sus cerebros corrompidos les ordenan que suban a sitios altos


Los insectos afectados aseguran su posición en las alturas, ya sea agarrándose a las hojas con sus mandíbulas o sujetándose a alguna rama, hasta que mueren. De sus cadáveres empieza a brotar el hongo que, desde las alturas, volverá a dejar escapar sus esporas para seguir con su ciclo de vida.






Crédito: no lo sé porque están sacadas de “tumblrs” que no 
hacen más que “rebloggear” cosas infinitas veces. 

Por suerte, estos hongos florecen sólo en las junglas, donde se encuentran el 80% de las especies de insectos de todo el mundo. Pese a la muerte horrenda a la que somete a sus víctimas, la presencia del hongo sirve para regular la población de algún insecto cuando sus números se disparan demasiado.

¿Preocupados por una variedad que pueda afectar a los humanos? Nada que temer: en china se utilizan gusanos que han sido infectados por cordyceps como medicina y alimento. Y siguen vivos.



Pero este hongo termina matando a los animales que infecta, lo que va en contra de la filosofía de los zombies. 


Si buscamos organismos resistentes a la propia muerte, podemos encontrar alguno que es capaz de burlarla a escalas bastante decentes. 


La medusa turritopsis nutricula empieza su vida siendo un pólipo, que significa literalmente “muchos pies”. 


No quiero ni imaginar cómo eran los pies
del que vio esto y decidió acuñar el término.

Una vez alcanzada la madurez y tras haberse reproducido, estas medusas son capaces de revertir su crecimiento y volver de nuevo a la fase de pólipo por medio de la transdiferenciación celular, un proceso que permite que las células se conviertan en otras. La cabeza de la medusa se da la vuelta, sus tentáculos son absorbidos, y termina anclándose a algún sustrato en forma de pólipo para crecer de nuevo.

Técnicamente, la medusa puede seguir con este proceso de manera indefinida, lo que la hace biológicamente inmortal. Una lástima que, con sus 4.5 milímetros de diámetro, sea una presa fácil para depredadores. 

Aún así, debido a su aparente inmortalidad y después de haberse extendido por todos los océanos gracias al transporte marítimo, algunos científicos están preocupados por “una silenciosa invasión a escala mundial” de estos bichos.


Estamos a salvo mientras no aprendan a caminar.


Ya, pero me estás hablando de animales y yo quiero saber si los humanos…

Siento decepcionarte, pero este tio ha construido un búnker antizombie para nada. Bueno, para ganar dinero con el merchandising.

PERO.

En la misma línea inmortal, se encuentran las células cancerígenas de una paciente afroamericana llamada Henrietta Lacks, que murió de cáncer cervical en Nueva York en 1951. 


Crédito: wikipedia.

Los médicos extrajeron sin su consentimiento una muestra del carcinoma e hicieron un cultivo para estudiar el tumor. La sorpresa se la dieron, y la sigue dando aún a todo el mundo entero cuando, al contrario que el resto de cultivos conocidos, que sólo sobreviven a unas pocas divisiones celulares, las células de Henrietta no morían,  ni parecían estar dispuestas a hacerlo en un futuro cercano. El hospital empezó a hacer más cultivos y distribuirlos entre investigadores de todo el mundo y actualmente hay más de 11.000 patentes atribuidas a las investigaciones hechas con ellos.

A día de hoy se han producido 20 toneladas de células de Henrietta Lacks con lo que, en términos de masa, Henrietta está más viva que nunca. Las muestras inmortales siguen utilizándose para investigar todo tipo de enfermedades, los efectos de la radiación o de sustancias tóxicas, e incluso se pueden comprar por internet