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Escorpiones marinos

Los escorpiones tienen mala fama pero, en realidad, no son tan peligrosos. De 1.500 especies de escorpión que existen, sólo 50 son peligrosas para los seres humanos, y de los 1.5 millones de picaduras que se estima que se registran anualmente, sólo 3.250, un 0.27%, terminan en la muerte.

O sea, que un escorpión no sería lo peor que te podrías encontrar en la vida… A menos que estuvieras en la Tierra hace 470 y 370 millones de años. Bueno, más bien, en el mar. Entonces podrías haberte encontrado con una cosa así:

Sobre esto quiero comentar algo al final del artículo**. Fuente aquí.
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Celacantos

Los celacantos son animales difíciles de avistar, pese a que pueden llegar a medir hasta 2 metros de longitud y pesar 90 kg, ya que viven en profundidades de entre 150 y 700 metros y raramente se acercan a la superficie. 
De hecho, los fósiles recogidos de esta especie tenían 400 millones de años y se suponía que se había extinguido hace 65 millones de años… Hasta que se encontraron especímenes vivos en 1938.

Para hacernos una idea de la escala. Fuente: mnh.si.edu
Aunque su cabeza es muy grande, su minúsculo cerebro sólo ocupa un 1.5% de la cavidad craneal. El 98.5% restante está lleno de tejido adiposo, o sea, grasa. La cantidad reducida de neuronas se pone de manifiesto en este vídeo.

SPOILER: no es un animal entretenido de ver.

Y aquí otro en el que aparece un ejemplar de celacanto haciendo lo que mejor se le da: mantenerse más o menos estático contra la corriente.

Dejando de lado su cerebro atrofiado, lo curioso de esta especie es que sus cuatro aletas la relacionan genéticamente con los tetrápodos (criaturas con cuatro patas) y durante un tiempo se creyó que el celacanto era el eslabón perdido entre los peces y los primeros animales que salieron a la superficie caminando a cuatro patas.
“Me faltará cerebro, pero aletas me sobran”


Pero, no: estudios genéticos llevados a cabo por un un equipo de internacional, publicados en la revista Nature, han demostrado que el celacanto es una rama evolutiva diferente y que los animales terrestres provienen de los peces pulmonados (a su vez descendientes de algunos tetrápodos como el Panderichtys), las primeras criaturas en ser capaces de respirar aire

Línea evolutiva de diferentes especies de tetrápodos.

Pese a llevar tanto tiempo existiendo, los celacantos han pasado casi 400 millones de años prácticamente sin evolucionar. Se cree que esto es debido a que, en las profundidades a las que viven, no tienen competencia directa ni depredadores importantes. Por suerte, tampoco tienen valor comercial para los seres humanos ya que, al parecer, su carne desprende una sustancia aceitosa que le da un sabor asqueroso.

Tardígrados

Un grupo de supervivientes lleva 530 millones de años riéndose del resto de la naturaleza sin que nadie pueda hacer nada al respecto, alimentándose y reproduciéndose sin importarles que nieve, llueva o sean expuestos al vacío del espacio.

¡Vaya! ¡Debe ser un animal grande y noble! ¡Y muy fuerte! ¡Probablemente, una máquina de matar! ¡Debe tener unos colmillos afilados y un esqueleto muy resistente y…!

Bueno… Casi

49% animal, 51% pesadilla.
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Isópodos Gigantes

Escuchas el ruido de una bolsa de plástico, vuelves la vista y te encuentras a los primos vigoréxicos de los bichos bola hurgando en tu despensa:

Es un escenario poco probable pero, si te ves envuelto en una situación así, no te preocupes: sólo son isópodos gigantes. “Isópodo” es el término griego para “no me basta con tener patas sólo a los lados, las quiero por todo“.

“Mira qué monada me he encontrado por la calle”

Este animal, generalmente carnívoro, merodea por planicies arcillosas entre 200 y 2000 metros de profundidad, comiéndose prácticamente cualquier cosa que se cruce en su camino: desde carne de algún cadáver de ballena, hasta esponjas, peces pequeños y crustáceos.
Debido a la irregularidad con la que es capaz de cazar, el metabolismo de los isópodos está adaptado para superar largos períodos de hambruna. Permanece en estado de hibernación casi permanente y puede llegar a pasar hasta 4 años sin comer.
Ah, y, siempre y cuando mantenga cierto nivel de humedad en su superficie, puede respirar tanto en el agua como en el aire gracias a unos órganos similares a branquias que tiene en las patas.