Urano

Este es Urano, el penúltimo planeta del sistema solar (ya es hora de que vayamos superando lo de Plutón), contando desde el sol. Comparado con el resto de nuestros variopintos vecinos, parece que esta bola de billar lisa no pueda ofrecernos nada interesante, pero el objetivo de esta entrada es demostrar que Urano no tiene nada de aburrido.

Crédito: NASA/JPL/Voyager.

El 80% de su masa está compuesta por una mezcla fluida de hidrógeno, agua y amoniaco que se mantiene en estado líquido gracias a la agradable temperatura del planeta, de unos -224,2ºC. Su atmósfera gaseosa, en cambio, contiene un 83% de hidrógeno, un 15% de helio y el 2% restante es metano, un gas orgánico. Hacemos un inciso para señalar que el metano es un gas inodoro, es decir, que no huele, pese a la falsa creencia extendida de que es el responsable del olor de nuestras flatulencias. La cuestión es que el metano absorbe las longitudes de onda más largas de la luz, léase la luz roja, y refleja el azul pálido que le da el color a este planeta.
Aunque su núcleo está compuesto de hielo y roca, es 4 veces más grande y 14.5 veces más masivo que la Tierra, como la mayor parte de su masa está comprometida por elementos ligeros su densidad media es de 1.27 kg/l, lo que significa que flotaría en un gigantesco mar de ketchup (1.4 kg/l).

Pese a que no lo parezca, en su atmósfera violenta soplan vientos de hasta 900 km/h (el escenario del mar de ketchup sería espectacular) y se forman tormentas gigantescas, pero no lo podemos ver a simple vista porque Urano es tan uniforme que, para observar estos fenómenos, tenemos que medir la radiación infrarroja que emite.

Imagen del espectro infrarrojo, porque en luz visible Urano siempre parece la misma bola uniforme. Crédito: ssec.wisp.edu

Por si eso no fuera suficiente, Urano está rodeado de anillos, como el resto de planetas gaseosos del sistema solar, pero los suyos no tienen nada que ver con las llamativas franjas de material reflectante de Saturno. Son tan delgados y oscuros que, para poder observarlos, tienes tres opciones:

a) Gastar miles de millones de dólares para mandar hasta allí un satélite a echarles fotos en persona

b) Observarlos mientras el planeta pasa por delante de alguna estrella (y aún así sólo conseguirás ver la estrella parpadear a medida que los diferentes anillos la cubren y descubren).

c) Esperar a que Urano se alinee con el sol para que sus rayos los iluminen directamente, como en la siguiente imagen.

¡Vaya, parece que no era un planeta tan aburrido como pensaba!

Pues aún no ha llegado lo mejor.

En la Tierra estamos acostumbrados a que nuestros días y noches tengan una duración fija gracias a nuestra rotación más o menos paralela al plano solar. Para Urano las cosas son bastante diferentes porque es el único planeta que rota tumbado. Es decir, así:

Por este motivo, cada uno de sus polos permanece sumido en la oscuridad total durante unos 42 años (la mitad de su órbita) mientras la otra mitad queda iluminada. Como el planeta tarda 84 años en dar la vuelta completa al sol y, además, su órbita es elíptica, sus estaciones duran alrededor de 20 años cada una.

 Advertencia: en esta imagen nada está a escala. Crédito: hubblesite.org

Un habitante que viviese en uno de los polos de Urano vería un espectáculo, cuanto menos, curioso, a medida que su planeta natal completara una órbita alrededor de nuestra estrella. En la posición de 1965, visto desde la superficie, el sol daría una vuelta al cielo, pegado al horizonte, cada 17.24 horas sin llegar nunca a ponerse ni a salir. A medida que se fuera alejando de la posición (tomamos el camino de 1965 a 1986), el sol seguiría dando vueltas alrededor del cielo cada vez a mayor altura y describiendo un círculo más cerrado hasta llegar al punto más elevado, para luego volver a bajar y esconderse tras el horizonte haciendo el mismo movimiento (1986 a 2007).

Todo eso está muy bien pero, ¿cómo demonios se ha quedado el planeta tumbado?

No se sabe con certeza qué podría haber dejado a Urano inclinado casi 90º, pero entre los sospechosos están la influencia gravitatoria de Júpiter y Saturno o, más emocionante, un impacto desproporcionado con otro gigantesco cuerpo celeste.

¿Hablarás más de Urano otro día?

Es posible.

Gracias.

De nada.

Adiós.

Hasta luego.

ACTUALIZACIÓN (26/09/2014): Y nunca más he vuelto a hablar de él.

10 pensamientos en “Urano”

  1. creo que como describes la vista del sol en el ecuador esta errónea, puesto que esta sería la vista desde el polo que en el 2028 esta de cara al sol.

  2. bueno, eso de olvidar a Plutón como planeta, pero si lo fue toda la vida! Al fin y al cabo sólo ha sido un cambio de definición la que lo ha echado fuera, definición harto compleja y confusa, pronto volverán a cambiarla. Por qué no puede haber planetas en otras estrellas? (según la definición actual no puede haberlos)

  3. PIENSO QUE DESDE SIGLOS ATRÁS YA NO HAN AÑADIDO MAS DÍAS A LA SEMANA NI AL MES NI AL AÑO, POR QUE CLARO, LOS SIETE PLANETAS, QUE ERAN UNO POR DÍA, AHORA QUE SON M´AS,¿ COMO SERIA? Y TODO LO DEMÁS YO CREO QUE HAY VIDA EN OTROS PLANETAS! Y QUE HAY MUCHOS PLANETAS MÁS SIN RECONOCER! QUE NOS INFLUYEN EN LA SALUD, EN EL FÍSICO, CARÁCTER,Y MIL COSAS MAS.ME GUSTA LA ASTRóLOGIA Y PIENSO QUE NOS FALTAN DATOS, PARA HACER LAS CARTAS ASTRALES,NOS QUEDAMOS CORTOS, ESTA ES MI OPINIÓN

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