La sorprendente inteligencia de los cuervos

Cuando vi este vídeo, pensé “esto no puede ser verdad”, pero resulta que estaba equivocado. Se trata de un cuervo parlante, y no sólo habla sino que su voz bien podría valerle un puesto en la radio.

Pero no he venido sólo a enseñaros un cuervo diciendo say nevermore. Teniendo en cuenta la inteligencia que poseen estos pájaros, sería una falta de respeto presentarlos sólo como una curiosidad. 

En Japón, por ejemplo, los cuervos se han adaptado a la vida en la ciudad, hasta el punto de que han encontrado la manera de comer alimentos que no podrían en un bosque.

Entre otras cosas, los cuervos comen nueces. Para romper la dura cáscara, las suelen tirar desde el aire para que se rompa contra el suelo. Algunas no se rompen por muy alto que suban para estrellarlas, así que la solución que han encontrado en las concurridas carreteras japonesas consiste en tirar las nueces entre el tráfico para que algún coche les pase por encima y las rompa.

Este comportamiento de por sí resulta sorprendente, pero hay más: para recuperar la nuez rota sin riesgo de ser atropellados, dejan las nueces cerca de un paso de peatones y esperan a que la luz se ponga en verde para poder ir a buscarlas de forma segura. ¿Resulta inconcebible? Pues aquí va el vídeo.

http://www.youtube.com/watch?v=_5_DuZ8WuMM

Su astucia se complementa, además, con una memoria prodigiosa. Así lo demostró el personal de la Universidad de Washington, que lleva 20 años estudiando el comportamiento de los cuervos. Los investigadores se dieron cuenta de que estos pájaros tendían a alejarse de ciertos investigadores y seguir a otros, así que decidieron ponerlos a prueba.

Compraron unas cuantas máscaras de hombre de las cavernas y otras de Dick Cheney (un ex-vicepresidente estadounidense) y se las pusieron a los investigadores. Los que iban de hombres de las cavernas atraparon y marcaron a siete cuervos con una banda en una pata (lo que a los animales no les hace demasiada gracia) en el campus en la universidad en Seattle. Mientras tanto, los que llevaban la máscara de Dick Cheney sólo estaban por ahí mirando sin molestar a los pájaros.

Después de esto, se repartieron máscaras por el campus y se establecieron unas rutas alejadas de las zonas de los cuervos, de manera que la gente enmascarada que se paseara por ahí no los molestara. Aunque, no estuvieran incordiando a ningún animal, los individuos que llevaban la máscara de cavernícola se veían acosados por los cuervos cada vez que pasaban, incluso aunque llevaran puesto un sombrero o la máscara colocada boca abajo.

Y no sólo eso: 2 años después, el profesor que llevaba a cabo la investigación se puso una máscara y fue acosado por unos 50 cuervos, cuando la mayoría de ellos ni siquiera habían estado presentes el día de las capturas.

Lo que demostró este estudio es que los cuervos pueden recordar nuestras caras basándose sólo en nuestras facciones (independientemente de la ropa que llevemos puesta) y que transmiten esta información de padres a hijos.

Para rematarlo, los cuervos son capaces de utilizar y fabricar herramientas (básicamente palos para alcanzar otras cosas pero, eh, son herramientas) y resolver situaciones complicadas.

En el siguiente vídeo, por ejemplo, para conseguir comida un cuervo tiene que coger un palo pequeño para sacar tres piedras de detrás de unos barrotes y colocar esas piedras sobre una plataforma que, al volcar por el peso, le entrega un palo algo más largo con el que puede conseguir su comida.

http://www.youtube.com/watch?v=hz7WKiC4SpY

Pese que estaba familiarizado con cada uno de los pasos por separado, nunca se había enfrentado a una combinación tan grande y, aunque por un momento parece confundido con las piedras, al final consigue su objetivo.

En otro experimento (del que no he encontrado vídeo), a los cuervos se les daban unas cuantas piedrecillas y un tubo con agua que estaba lleno justo hasta el nivel que no eran capaz de alcanzar para beber. El objetivo era ver si entenderían que, al meter las piedras en el agua, el nivel subiría y llegarían a beberla… Y, en efecto, lo consiguieron. De los cuatro cuervos que participaron en este estudio lo lograron al primer intento y los otros dos hicieron un poco de prueba y error.**

Debido a esta capacidad para resolver puzzles, se está estudiando la posibilidad de usar cuervos como una especie de “recogedores de envases” en las calles, habilitando puntos de recogida automatizados en los que dejen latas y objetos a cambio de comida.

 

**El único animal que ha superado alguna prueba parecida es un orangután al que se le dió un tubo con un cacahuete al final. Para conseguirlo, tomaba agua de su bebedero y la escupía al interior del tubo, hasta que el cacahuete llegaba flotando a la parte superior. Conclusión: demos gracias a que los cuervos no tienen pulgares.

4 pensamientos en “La sorprendente inteligencia de los cuervos”

  1. En mi pueblo, un hombre tenía un vecino con el que había discutido porque le debía dinero (le llamaremos José), cansado de pedirle que saldara las deudas, adoptó un cuervo y le enseñó a decir: “José Cabrón, paga tus deudas” y ahora, cada vez que pasa dicho vecino, el cuevo le suelta la frase. Hubo un video en youtube pero hubo que quitarlo por temas legales.

  2. En mi pueblo, un hombre tenía un vecino con el que había discutido porque le debía dinero (le llamaremos José), cansado de pedirle que saldara las deudas, adoptó un cuervo y le enseñó a decir: “José Cabrón, paga tus deudas” y ahora, cada vez que pasa dicho vecino, el cuevo le suelta la frase. Hubo un video en youtube pero hubo que quitarlo por temas legales.

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