¿Quién construyó las líneas de Nazca?

Si paseas por el desierto de Nazca, en Perú, podrías encontrarte con una zanja poco profunda que se pierde en el horizonte. Si la sigues, a lo mejor llegarás a un punto donde ésta se cruce con otra línea interminable (o varias). Tal vez incluso encontrarás otras líneas que no se pierden en el horizonte, pero que describieran curvas que parecen formar alguna figura.

A lo mejor todos estos dibujos en el suelo te dejarían tan intrigado que alquilarías un helicóptero (suposiciones extremas) y al ganar altura te encontrarías con esto:

Este mono mide unos 93 metros de longitud. (Fuente)

Estas formas dibujadas en su superficie por los antiguos habitantes del desierto de Nazca, entre el siglo III a.C y el IX d.C, son la razón por la que el desierto se ha vuelto célebre.

¿Cómo las hicieron? Bueno, eso no tiene mucho secreto: retiraban de la superficie del desierto la capa superior oscura de tierra y rocas, dejando al descubierto el suelo de piedra calcárea más clara. Gracias a que las lluvias sobre este desierto son escasas y extremadamente infrecuentes y al hecho de que, con la humedad de la madrugada, la piedra calcárea se endurece cada mañana mientras se seca, las líneas de Nazca han sobrevivido al paso de los siglos sin ser desgastadas.

Vistas de cerca, las líneas pierden mucha espectacularidad.

Aunque las líneas más famosas son las que tienen forma de animales, plantas o seres antropomórficos, la inmensa mayoría simplemente son líneas rectas (que pueden medir una decena de kilómetros) que se cruzan entre sí.

La mayoría tienen este aspecto y por eso la prensa no habla de ellas.

La cuestión es, ¿Por qué las construyeron?

Arqueólogos de todo el mundo están de acuerdo con la respuesta a esta pregunta: fueron construidos como pistas de aterrizaje para naves extraterrestres y para alegrar la vista a los alienígenas que vigilaban el desierto desde el espacio.

No, no, es broma. Por supuesto, esto es un disparate. ¿Podría ser? Sí, bueno, no hay ninguna prueba de ello y es extremadamente improbable, pero, ¿Por qué no? Ese es el recurso fácil que usan las páginas de conspiraciones porque tiene un público amplio y no requiere ningún tipo de investigación (y por tanto ningún esfuerzo).

Pero la teoría más coherente, planteada por gente que ha pasado años estudiando la cultura nazca in situ, se ha desarrollado siguiendo varias líneas de investigación, teniendo en cuenta tanto los orígenes de la antigua cultura nazca como las costumbres que han heredado de sus antepasados los habitantes del desierto actuales. Casi toda la información de este artículo está sacada de este documento escrito por el arqueólogo Johan Reinhard.

Por un lado, se sugirió que tal vez las líneas apuntaban hacia lugares del horizonte en los que tenían lugar fenómenos celestiales importantes a lo largo del año (por dónde salía el sol cuando empezaba la época de lluvias, por ejemplo, hablaba de métodos similares usados por otras culturas en esta entrada sobre la astrología), lo que convertiría las líneas en una especie de calendario.

La proposición tenía sentido, porque la supervivencia los habitantes del desierto dependía de los ríos y depósitos de agua subterráneos, así que la capacidad de predecir cuándo iba a empezar a llover en las montañas les serviría para saber cuándo sembrar y cómo gestionar su ganadería.

Pero hay un problema con esta teoría: aunque algunas líneas sí que apuntan hacia lugares astronómicamente relevantes, después de comprobar la orientación de todas ellas se descubrió que la gran mayoría no señala ningún evento astronómico en particular. Además, no explica por qué algunas líneas tienen grosores distintos ni el propósito de los dibujos de animales y plantas.

En realidad, el uso del método astronómico tampoco tiene mucho sentido en el terreno costero peruano donde se asentaba la cultura nazca. Echemos un vistazo a la topografía de Perú un momento.

En el círculo, el territorio Nazca. (Fuente)

La cordillera de los Andes contiene montañas inmensas que están prácticamente pegadas a la costa. El uso de líneas para señalar puntos del horizonte en el estrecho más o menos plano que queda entre el mar y la cordillera no tiene mucho sentido, ya que los habitantes del desierto podían utilizar los picos de las numerosas montañas para controlar los movimientos celestes. Y, de hecho, así lo hacían.

Por ejemplo, el sol salía por detrás de Cerro Blanco, una de las dunas más grandes del mundo, durante el solsticio de invierno, señalando el comienzo de la época de lluvias. Esta montaña era sagrada para la cultura nazca y aparece en las leyendas relacionadas con el agua, ya que creían (y sus descendientes lo siguen mantienendo) que en el interior de esta montaña hay un lago y, aún hoy en día, la gente va hasta su cima para depositar ofrendas.

La cima de Cerro Blanco.

El culto al agua y las montañas, en realidad, explica mucho mejor las líneas de Nazca que las visitas extraterrestres.

Como he comentado, el desierto de Nazca es una planicie adornada por las inmensas montañas de la sierra de los Andes. Entre estas montañas escarpadas e inaccesibles, algunas cubiertas de nieve, aparecen los lagos y depósitos de agua subterránea que dan lugar a los ríos que se abren paso por el desierto y aseguran la supervivencia de los habitantes del desierto.

Los habitantes de Nazca eran conscientes de su dependencia de estos ríos y depósitos y valoraban muchísimo el agua que tanto escaseaba a su alrededor. De hecho, algunas de las líneas rectas llevan directamente hasta reservas de agua.

Como estas en Cantalloc. (Fuente)

Pero estas líneas también son una minoría. Seguía sin conocerse el propósito de la mayoría de las líneas rectas, por no hablar de las figuras más complejas.

Para resolver el misterio de las líneas de Nazca, los arqueólogos empezaron a entrevistar a los habitantes actuales del desierto que siguen practicando cultos muy parecidos a los de sus antepasados. Gracias a los herederos de la cultura nazca, se pudo encontrar la respuesta al enigma del propósito de las líneas de Nazca. Para variar, tiene que ver con los dioses.

La supervivencia de los habitantes del desierto dependía totalmente de los ríos que se originan en las montañas. Éstos experimentaban crecidas en la temporada de lluvias, pero algunos años el agua sería más abundante y los cultivos prosperarían, y otros años el agua escasearía y la gente las pasaría canutas.

Igual que otras civilizaciones, atribuían el comportamiento cambiante de su principal fuente de agua al humor de los dioses. En este caso, los dioses que veneraba la cultura nazca vivían en las montañas inaccesibles, de donde los ríos procedían, y su estado de ánimo determinaba el flujo de agua.

El culto a estos dioses es una costumbre que aún se conserva hoy en día: prácticamente en cada cima montañosa vive un dios o deidad protectora y algunas de ellas contienen ermitas donde se realizan ofrendas, como ocurre en el Cerro Blanco.

En la actualidad, familias o pueblos enteros trazan líneas que van desde sus hogares hasta las montañas en la que residen los dioses a los que prestan reverencia. Este es su modo de dirigir hacia ellos la atención de los dioses. La línea recta es una manera de decir mira, dios, si te apetece echarnos una mano estamos al final de este tramo recto, no tiene pérdida.

Algunas líneas también unen entre sí los centros de culto y otras llevan hasta lugares donde hay reservas de agua. Otras tienen un significado ritual y conectan las cimas de las montañas con las fuentes de agua, sistemas de irrigación y canales, todo para dirigir la atención de los dioses de las montañas hacia el lugar que querían “proteger”.

El resultado: con el tiempo, diferentes poblaciones han dibujado sus propias líneas sobre el desierto, produciendo una mezcla aparentemente caótica de líneas rectas sobre su superficie.

Algunas de las líneas. (Fuente)

Es decir, que la inmensa mayoría de líneas forman parte de rituales dedicados a atraer la atención de los dioses, para que protegieran a la gente y trajeran lluvias abundantes. De hecho, esto lo confirma la presencia de ofrendas específicas (como conchas de animales marinos) en algunos montículos ceremoniales construidos a lo largo de las líneas o en las propias montañas.
Oye, ¿Y qué hay de estos triángulos y rectángulos más grandes?

(Fuente)

El análisis estadístico de la posición de los triángulos indica que éstos señalaban la dirección que fluía el agua subterránea.

Los rectángulos más gruesos, por otro lado, no tenían el mismo propósito que el resto de las líneas rectas. Es decir, no eran caminos, sino lugares sagrados donde realizar rituales y prestar devoción a los dioses.

Vale, y los animales, ¿Qué puede decir Johan Reinhard al respecto?

Todo apunta a que estas figuras eran una ofrenda más para pedir a los dioses que no se olvidaran traer agua en abundancia (para variar).

Uno de los mitos falsos que circulan sobre las líneas de Nazca es que tan sólo pueden verse desde el aire en un avión o un helicóptero, pero no es cierto. De hecho, fueron descubiertas en 1927 por el arqueólogo peruano Toribio Mejía Xesspe mientras caminaba por las colinas circundantes.

Esta foto está tomada casi desde el nivel del suelo y aún así se puede apreciar el patrón en espiral.

Teniendo en cuenta que los habitantes de Nazca creían que sus dioses vivían en la montaña y que, además, creían que éstos tomaban la forma de cóndores para sobrevolar la planicie, no hace falta recurrir a extraterrestres para encontrar a las entidades a las que pretendía complacer esta cultura. Dibujaron estas figuras (animales relacionados con la presencia del agua) para pedir a sus dioses, que les vigilaban desde las montañas, que trajeran abundancia a los pueblos.

En definitiva, gracias al arduo trabajo de los arqueólogos durante décadas, hoy en día podemos afirmar sin miedo a equivocarnos demasiado que las líneas de Nazca fueron dibujadas como manifestación de un culto al agua y la fertilidad. Por supuesto, nunca podremos estar seguros del significado de todas las figuras complejas dibujadas, pero desde luego es una buena aproximación teniendo en cuenta tanto la cultura actual de la zona como la de otras similares.

 

20 pensamientos en “¿Quién construyó las líneas de Nazca?”

    1. Y bueno, yo vivo en la costa sur peruana, desierto total con algunos vallecitos cada tanto (p. e. cada que cruza un río hacia el mar) y déjame decirte que al menos colibríes hay por todas partes. Por otro lado el hábitat de los monos no está muy lejos en realidad, nada más que darse un pequeño salto a lugares donde, en tiempo de los Nazca, había otras culturas.

  1. Magnífico post sobre las enigmáticas Lineas de Nazca. Veo que coincidimos en las opiniónes que tenemos sobre las finalidades de las lineas. Algunas de tus fotos son espectaculares. me encanta la última que seguro estará tomada desde el mirador junto a la carretera; que me perdí. Solo puede verlas y fotografiarlas desde la avioneata y, ya una hora tardía, para tener unas buenas sombras. Pero pudes ver el astronauta por el que te pregunta un lector y puedes copiar, como si hay alguna otra foto que te agrade.

  2. La historia de la humanidad siempre se redescubre, entonces por lo tanto lo que digan siempre será puesto en duda, un ejemplo los océanos solo se a estudiado más o menos el 5% y en las especies se conocen nuevas a cada momento, así que no creo estas suposiciones…

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