No habrá ninguna “pequeña edad de hielo” en 2030

Últimamente han empezado a aparecer noticias por todos lados que anuncian que, debido a la baja actividad solar, nuestro planeta pasará por una “mini edad de hielo” sobre el año 2030. Según muchos medios esto es lo que dice un artículo publicado por la Royal Astronomical Society. Matizo: según ellos.

Para variar, el artículo original no dice nada de eso. Lo único que demuestra es que el periodismo científico deja mucho que desear, incluso en medios grandes de los que cabría esperar cierta seriedad. Vamos a ver por qué anunciar una “mini edad de hielo” (o una edad de hielo en toda regla, como han hecho otros) a partir de este estudio no tiene ningún sentido. Empecemos por lo básico.

El sol pasa por periodos de máxima y mínima actividad que se alternan cada 11 años y que juntos forman los llamados ciclos solares. Cuando se habla de la actividad del sol no nos referimos a que produzca más o menos calor, sino a cómo de activo está su campo magnético.

Ya me has perdido. Me voy a Youtube a ver vídeos de gatos.

Vale, espera, voz cursiva, iré por partes.

Un campo magnético puede aparecer cuando existen cargas eléctricas en movimiento. A su vez, los campos magnéticos en movimiento también pueden provocar corrientes eléctricas en un material conductor. Y, claro, el sol es una bola de plasma de 1.400.000 kilómetros de diámetro… Y el plasma no es más que gas incandescente que tiene una carga eléctrica (un gas ionizado, que es la palabra técnica). O sea que el movimiento del plasma, al tener carga eléctrica, también genera campos magnéticos. De ahí viene el campo magnético solar.

Pero el sol no es un objeto sólido, así que el campo magnético que genera no es precisamente estable como el de un imán. El plasma tiene un comportamiento fluido, así que a lo largo y ancho del volumen del sol aparece el famoso efecto Coriolis (del que hablaba en esta otra entrada). Mientras el sol rota sobre su propio eje, el plasma que lo compone se mueve a velocidades distintas dependiendo de la distancia que lo separe del eje de rotación: el material que está más cerca del ecuador del sol se mueve a mayor velocidad que el que está cerca de los polos porque tiene que describir una circunferencia mucho mayor en el mismo periodo de tiempo.

Podéis ver imágenes de este efecto, donde filamentos solares se ven estirados por la rotación más rápida del sol en el ecuador, en la página de Facebook del Grupo Amateur de Meteorología Espacial (aquí, aquí y aquí, por ejemplo).

Con el tiempo, este movimiento diferencial provoca que aparezcan distintas franjas en la superficie del sol en las que el plasma se mueve a distintas velocidades. Pero, claro, eso significa que los campos magnéticos que aparecerán a lo largo de la superficie del sol no tendrán la misma magnitud y, en las zonas donde distintos campos magnéticos interactúan, pueden pasar cosas raras.

Este es el caso de las manchas solares, zonas de la superficie solar donde existe un tinglado magnético tan complejo y con una intensidad tan alta que el material más caliente se ve desplazado del lugar y deja detrás un hueco donde el plasma está más frío y, por tanto, brilla con menor intensidad que el resto de su entorno. Explicaba su formación con más detalle en esta otra entrada.

Varios grupos de manchas solares sobre la superficie del sol. Crédito: NASA.

Esto no quiere decir que las manchas solares sean realmente manchas oscuras: su temperatura ronda entre los 3.000 y los 4.000 K, así que si pudiéramos extirpar una mancha de la superficie del sol y ponerla en medio del espacio seguiría brillando con intensidad. Sólo son oscuras en comparación con el resto de la superficie solar, que se encuentra a casi 6.000 K de temperatura.

Total, que las manchas solares van apareciendo y desapareciendo a medida que el campo magnético del sol evoluciona debido al movimiento del plasma que lo compone, así que la presencia de estas manchas sobre la superficie del sol nos da mucha información sobre la actividad magnética que está teniendo lugar. Es por eso que cuando los astrónomos predicen “un descenso en la actividad solar” se refieren a un periodo en el que se habrá un recuento menor de manchas solares, lo que señalará que el campo magnético de nuestra estrella está menos activo.

¿Entonces una disminución en la actividad magnética no va a hacer que el sol desprenda menos calor y la Tierra se congele?

No, porque lo que mantiene al sol caliente son las reacciones de fusión nuclear que tienen lugar su núcleo. Poco puede hacer el campo magnético para afectar de manera perceptible el calor emitido por el sol. De hecho, la cantidad de energía emitida por el sol se puede considerar constante, ya que tan sólo presenta variaciones del 0,1% a lo largo del ciclo solar, encontrando su punto “bajo” cuando no hay manchas solares sobre su superficie

Cambiar imagen. (Fuente)

Ah, bueno, pues ya está. Un 0,1% sí que podría ser algo suficientemente significativo como para afectar al clima terrestre, ¿no?

Sí, un poco. En realidad, es un proceso que aún se está estudiando.

En el hemisferio norte sí que se ha observado que durante los periodos de baja actividad solar, los inviernos en Europa tienden a ser algo más fríos de manera más frecuente que durante los periodos de actividad solar elevada. Pero hay que dejar muy claro que es un efecto que influye al planeta en una escala local y no global. Se cree que este fenómeno podría estar relacionado con una ligera disminución en la cantidad de radiación ultravioleta que emite el sol durante los periodos de actividad baja que, en teoría, podría cambiar la química atmosférica y favorecer la aparición de nubes. Cuantas más nubes hay en la atmósfera, más radiación solar se ve reflejada de nuevo hacia el espacio y por tanto la temperatura de la zona baja.

Vale, el sol tiene influencia en el clima, eso no es ningún secreto. Pero, ¿puede entonces un periodo de baja actividad solar provocar una pequeña edad de hielo, como dice la prensa?

La respuesta es un rotundo no. Las estimaciones más recientes señalan que el descenso de actividad solar más extremo tan sólo haría bajar la temperatura global del planeta 0.16ºC, muy lejos de catapultarnos hacia una edad de hielo.

Vaya, vaya. ¿Y entonces por qué dice la prensa que vamos a pasar por una edad de hielo durante el próximo mínimo de actividad solar?

En el artículo original se menciona que, a partir de 2030, la actividad del sol podría bajar hasta unos valores comparables al mínimo solar conocido como el mínimo de Maunder, un periodo de 50 años (entre 1645 y 1715) en el que no se observaron manchas solares en el disco solar (señal de una baja actividad magnética en en el sol) y durante el cual Europa y América del Norte sufrieron inviernos especialmente fríos. Y ahí está la clave del asunto: mucha gente se refiere a este periodo como “la pequeña edad de hielo“, así que la prensa ha aprovechado para especular sobre lo que pueda pasar en 2030 sin prueba alguna, sólo para escribir un titular sensacionalista y llamativo.

Esto es muy deshonesto por varios motivos.

En primer lugar, ni siquiera se sabe si los inviernos fríos vividos durante el mínimo de Maunder tuvieron su origen en la actividad solar. Es cierto que el sol podría haber tenido una pequeña influencia, pero lo más probable es que los responsables fueran factores más mundanos. Por ejemplo, se ha descubierto que este período de inviernos fríos podría haber sido causado por un aumento de la actividad volcánica que habría lanzado a la atmósfera una gran cantidad de partículas en forma de aerosoles capaces de reflejar la radiación solar de vuelta hacia el espacio.

En este artículo, un científico llamado Mike Lockwood (que está harto de que algunos medios le lleven citando desde el año 2013 como si él mismo hubiera predicho una edad de hielo en los próximos años) explica cuánto sensacionalismo que hay tras estas noticias, empezando por cómo la expresión “pequeña edad de hielo” evoca una imagen de frío constante y duradero que no tiene nada que ver con lo que ocurrió.

Lockwood explica que lo que pasó realmente durante el mínimo de Maunder fue que se sucedieron varios inviernos inusualmente fríos y ni siquiera lo hicieron en años consecutivos. Señala, por ejemplo, que el invierno de 1683-1684 fue que uno de los más calurosos en 350 años, algo que no ocurre durante una “edad de hielo”, ni grande ni pequeña, porque… Bueno, ¡porque es que el fenómeno no le llega ni a la suela de los zapatos a una edad de hielo!

En el mismo artículo explica también que la baja actividad solar durante el mínimo de Maunder no pudo ser el único factor que causó las bajas temperaturas invernales en el hemisferio norte, ya que los inviernos especialmente fríos habían empezado a sucederse antes de que el mínimo de actividad solar comenzara y duró hasta después de que finalizara.

Total, resumiéndolo todo.

Un periodo de mínima actividad solar puede afectar a las temperaturas de manera regional, pero los cambios en la temperatura del planeta son insignificantes a nivel global.

Coger un evento que tuvo lugar hace 500 años (cuyo nombre ya de por sí es exagerado y no refleja lo que ocurrió de verdad) en el que estuvieron involucrados varios factores y quedarte con sólo uno de ellos para predecir una futura “pequeña edad de hielo” para que te queden bonitos los titulares es deshonesto. Una verdadera edad de hielo es un periodo en el que las temperaturas se desploman por todo el planeta y puede tener consecuencias muy graves para la vida, algo que nadie científico ha predicho en ningún momento. Es por eso que comparar el mínimo de Maunder con lo que pueda ocurrir a partir de 2030 no tiene ningún sentido porque no nos encontramos en la misma situación.

Ojo, no estoy diciendo que no vaya a ocurrir nada. Hemos visto que un mínimo solar podría suponer una bajada de hasta 0,16ºC en las temperaturas globales. Con este artículo he querido demostrar que lo que no tiene ningún sentido es hablar de una “edad de hielo” de ninguna magnitud.

 

 

Y ahora os dejo con el viejo mensaje publicitario de siempre.

National Geographic dice que si sois fans de Ciencia de Sofá y os gustaría suscribiros a la revista durante un año a un precio irrisorio (23,88€) y encima recibir varios regalos sólo por ser vosotros, podéis hacer click sobre la siguiente imagen que os llevará a la entrada donde os explico la oferta.

21 pensamientos en “No habrá ninguna “pequeña edad de hielo” en 2030”

  1. hola, he seguido tu trabajo por mucho tiempo y con respecto al tema ¿has escuchado algo sobre regresar a una edad del hielo (por decirlo así) si el calentamiento en los polos continua y grandes masas de agua dulce cortan la corriente atlantica que transporta masas calientes de agua hacia europa y el este de estados uniodos?

  2. Buenísimo el artículo.
    Te mandé un correo respecto a este tema y se agradece ver que no ignoras a la gente que sigue tu trabajo.
    Impaciente por leer alguno más.

    1. Gracias, IFC, acabo de releer tu e-mail y los dos enlaces que me mandaste. Los dejo por aquí para que la gente vea que incluso los medios “serios” son capaces de colgar información científica más que dudosa.

      http://www.cuatro.com/noticias/sociedad/baja-actividad-solar-provocar-miniedad-hielo-2030_0_2017575239.html
      http://www.europapress.es/ciencia/habitat-y-clima/noticia-predicen-mini-edad-hielo-2030-baja-actividad-solar-20150710124300.html

  3. Excelente artículo, siempre es de agradecer que se nos proporcione la información completa y bien complementada y no solo la parte sensacionalista, me parece deprimente que la “noticia” haya corrido como reguero de pólvora cuando ningun editor se molestó en buscar una referencia fiable.

    Repito, un excelente trabajo, sigue así.
    ¡Saludos!

  4. Se agradece mucho esta vigilancia saludable respecto a las siempre fáciles noticias sobre alarmismo climático. No obstante tu adecuada exposición sobre los procesos magnéticos solares, un servidor, sin ser de ciencias en absoluto–pero creyendo algo en su propio sentido común, ahí es nada– hecha en falta algún factor no menor en estos comentarios: la ausencia de referencias (creo que básicas) a los estudios de Köppen y Milankovich, entre otros. Una sugerencia para tratar este tema ya que me imagino que, aunque las manchas solares son muy mediáticas, hay hipótesis y más que hipótesis sobre la correlación de ciclos solares y clima, (como bien sabes, no todos los ciclos solares son de 11 años).
    No obsta para alegrarme siempre de leer tu blog… que me aconsejó tu padre…:-)

    Josetxo

    1. No serás de ciencias Josetxo, pero ya metes la pata en ortografía…; eso ya es más grave que cualquier alarmismo. Pido perdón por ello:”echar en falta”, el verbo hechar no existe, ¡ja! Saludos.

  5. Igual de pretencioso es culpar del calentamiento global a la actividad del hombre y sobre ese tema no suelo leer artículos críticos.

    Lamento comunicarle que ni los mejores investigadores, y mucho menos usted, saben lo que ocurrirá en 2030 en caso de darse otro “mínimo de Maunder”. Su titular no viene a cuanto y es igual de pretencioso que los de “los medios”.

    Un saludo

  6. Es mucho mayor el sensacionalismo falaz del calentamiento global, y sobre todo mucho más productivo para intereses particulares. Desde mi humilde experiencia como físico especializado en mecánica de fluidos y física de la atmósfera, creo más probable el escenario de un ligero enfriamiento global no tan ligero en nuestra posición. Las bases son varias pero no dejan de ser hipótesis. Los datos, de acceso complicado pero posible, sobre el volumen total de hielo en la tierra, en aumento significativo los últimos 15 años pese a las mentiras que nos cuentan los asalariados de la ONU, si que son algo más que una hipótesis. La medición de la T media terrestre que hace el instituto del clima ruso da un descensoo de 0,07°C desde 1995. Me parece mucho más creíble que los datos procedentes del occidente Al Goriano.

  7. Sin tener ni idea de climatología , no puedo admitir que los mínimos y máximos de la actividad solar , no tengan una influencia real en el clima global de la tierra, pero menos aún puedo admitir que la pequeñísima biomasa humana en comparación con la biomasa total de la tierra, este provocando un cambio climático a escala global, me parece absurdo.

  8. ¡De acuerdo! Existe otro dato relevante y que efectivamente como lo menciona el autor falta estudiar: Sabemos que cada 10,000 años en promedio se ha producido una glaciación a nivel global, lo que no sabemos es qué la causa. La última glaciación ocurrió hace 10, 000 años, significa que estamos cerca de un nuevo descenso y una nueva era del hielo, no “mini” sino como tal. No creo que podamos hacer nada para evitarla, solo adaptarnos y esperar…

  9. Bueno, es que tampoco es exacto la afirmacion que tu haces de que la idea de esa posible mini edad de hielo, tuviera esta el alcance que tuviera, viniera por las machas solares o por la falta de ellas. En realidad lo que dicen los estudiosos del sol, tanto el equipo ruso de Abdusamatov como la checa Charvátová basan esa afirmacion en la importancia del baricentro solar y no solo en sus manchas…
    http://www.mitosyfraudes.org/calen13/solar_marzo_2012.html
    Podran equivocarse o no, lo bueno es que vamos a ver, la mayoria, quien ha acertado…

  10. Si estas seguro por que no apuestas todos tus ahorros a que van a seguir subiendo las temperaturas??.Creo que hay casas de apuestas en las que puedes apostar por ello.

  11. Hola muy interesante exposición, me gustaría ver una igual negando el calentamiento global pues no deja de ser un negocio multimillonario y la excusa para realizar la geoingeniería….

Deja un comentario