Respuestas (LXXI-1): ¿Con qué frecuencia se alinean los planetas?

A videntes, astrólogos y otros singingmornings les gusta mucho apelar a las alineaciones planetarias (o a cualquier fenómeno celeste poco frecuente, en realidad) como una fuente de “cambio energético“, “regeneración espiritual” o algún otro concepto metafísico que no tiene sentido más allá de los límites de sus paredes craneales y las de sus seguidores. Pero, ignorando todas estas consecuencias inventadas y abstractas, ¿qué pasaría realmente si todos los planetas del sistema solar se alinearan?

Esta es la pregunta que me ha enviado un lector anónimo a jordipereyra@cienciadesofa.com y que voy a responder en dos entradas diferentes: en el artículo de hoy hablaré sobre las propias alineaciones planetarias y la posibilidad de que ocurran, mientras que el próximo día trataré los posibles efectos que podría (o no) tener uno de estos eventos sobre nuestro planeta.

Dicho esto, veamos primero en qué suele pensar la gente cuando habla de una alineación planetaria (junto con el sol, claro):

Sobra decir que, en la vida real, los planetas están bastante más separados.

Creo que los lectores ya lo tenían bastante claro, Ciencia de Sofá.

Bueno, ya, pero es que quería tener una excusa para colocar una imagen en la cabecera del artículo.

En primer lugar habrá que matizar que una verdadera “alineación” de los planetas nunca se va a producir porque es imposible que todos ellos lleguen a estar dispuestos sobre la misma línea recta imaginaria. Esto se debe, en parte, a que las órbitas de los planetas están inclinadas entre 0,3º y 6,3º respecto al plano ecuatorial del sol.

Si eso os ha sonado un poco a chino, en esta imagen podéis ver cómo de inclinada está la órbita de cada planeta respecto al plano solar:

(Fuente)

Tampoco parecen tan inclinadas. Seguro que los planetas están siempre lo suficientemente cerca del plano del sistema solar como para que se pueda considerar que estarían sobre una línea si se alinearan.

Creo que no estás teniendo en cuenta las distancias que separan a los planetas del sol, voz cursiva: los 0,3º de inclinación de la órbita de Júpiter no parecen mucho pero, si tienes en cuenta que el planeta se encuentra a 778 millones de kilómetros del sol, eso implica que, a lo largo de su órbita, Júpiter puede llegar a encontrase unos 4 millones de kilómetros por encima o por debajo del plano del sistema solar. Mercurio, por su parte, con una inclinación de 6,3º, puede alcanzar los 6 millones de kilómetros.

La inclinación provoca que la mayoría de los planetas atraviesen el plano del sistema solar en sólo dos puntos a lo largo de su órbita, de modo que no hay manera de que todos los planetas se encontraran exactamente sobre la misma línea imaginaria aunque se colocaran en fila y, por tanto, de que estuvieran realmente alineados.

Bueno, vale, entonces contemos como “alineación” el momento en el que todos los planetas y el sol se encuentran en fila en la misma dirección, sin tener en cuenta su posición “vertical”. ¿Con qué frecuencia se van a alinear los planetas en este caso?

Pues la frecuencia sería baja, la verdad. Muy baja.

Hay otros factores que dificultan la alineación de los planetas, como por ejemplo el hecho de que sus órbitas sean elípticas en vez de circulares o que los puntos de sus órbitas que están más cerca y más lejos del sol van cambiando de lugar con el tiempo.

En cualquier caso, incluso aunque los planetas dieran vueltas alrededor del sol en órbitas perfectamente circulares, la alineación de todos los planetas del sistema solar seguiría siendo un fenómeno extremadamente improbable. El motivo es muy sencillo: cada planeta tarda una cantidad de tiempo diferente en completar una órbita alrededor de nuestra estrella, desde los 88 días de Mercurio hasta los 60.200 de Neptuno. Y la relación entre los periodos orbitales de cada uno de ellos es de todo, menos exacta.

Imaginemos por ejemplo dos planetas que tardaran exactamente 1 y 2 años en completar una vuelta alrededor de su estrella. En este caso, cabría esperar que los planetas volvieran a coincidir en la misma configuración inicial cada dos años, por lo que las alineaciones de estos planetas respecto a su estrella serían bastante frecuentes (siempre que hubieran partido de una posición que posibilitara esas alineaciones). Si sus periodos orbitales fueran de 7 y 18 años, por poner otras dos cifras, los planetas tardarían más tiempo en coincidir en la misma posición, pero seguirían ocurriendo de vez en cuando.

Pero en el caso que nos ocupa ahora no estamos hablando de dos planetas, sino de ocho. Y, además, las relaciones entre sus órbitas no se pueden expresar de manera exacta utilizando números enteros. Por ejemplo, la Tierra tarda 365,256 días en completar una vuelta alrededor del sol, mientras que Saturno lo hace en 10.759,22 días. Esto significa que la Tierra da 29,4566550627 vueltas alrededor del sol cada vez que Saturno completa una de las suyas, lo que provoca nuestro planeta recorra una fracción adicional de su órbita bastante arbitraria cada vez que Saturno da una vuelta al sol.

Extrapolando este mismo fenómeno a las órbitas del resto de planetas del sistema solar, podemos deducir que una alineación perfecta de todos los planetas sería un fenómeno extremadamente infrecuente, incluso aunque todos los planetas dieran vueltas alrededor del sol sobre el mismo plano y en órbitas perfectamente circulares. Aunque no he podido encontrar ningún dato concreto, el consenso en los foros de debate parece apuntar a que la alineación de todos los planetas del sistema solar es un fenómeno tan improbable que es posible que nunca haya ocurrido en los 4.500 millones de años que llevan existiendo… Y posiblemente nunca llegue a ocurrir.

Por tanto, dado que la expresión “tendrían que alinearse los planetas…” se utiliza para enfatizar que tendría que darse una situación muy loca para que tenga lugar un evento concreto, se podría decir que “tendrían que alinearse los planetas para que los planetas se alineen“.

Déjate de figuras retóricas raras, porque no son lo tuyo.

Bueno, vale. Dicho todo esto, de vez en cuando los planetas sí que se acercan más o menos a la posición en la que estarían alineados. Es por eso que, en el terreno de las alineaciones planetarias, como mucho podemos aspirar a que los planetas lleguen a encontrarse lo suficientemente cerca de una línea imaginaria como para que todos ellos se puedan ver al mismo tiempo en nuestro cielo.

Por ejemplo, como se explica en este artículo, la próxima vez que los planetas estarán relativamente cerca de encontrarse “alineados” será el 6 de mayo del año 2492, cuando la disposición del sistema solar tendrá esta pinta.

Esto significa que, si sobrevivís hasta ese día, podréis ver todos los planetas del sistema solar en el cielo, más o menos en esta posición.

(Fuente: el mismo artículo que he mencionado)

Ya, bueno, pero eso dista bastante de una “alineación planetaria”.

Bueno, si eso te disgusta, voz cursiva, los planetas se encontraron aún más cerca de estar alineados el 11 de abril del año 1128, cuando el sistema solar se encontraba en esta configuración:

De todas maneras, te animo a que utilices la herramienta con la que he obtenido estas imágenes, el Solar System Scope, para viajar en el tiempo y descubrir otros momentos en los que los planetas estuvieron o estarán alineados a tu gusto.

Pues tal vez lo haré.

Me parece estupendo. Por otro lado, teniendo todo esto en cuenta, la próxima vez que veáis alguna noticia catastrofista sobre una supuesta alineación planetaria inminente, sospechad mucho, porque no se va a producir ninguna ni siquiera en el futuro más remotamente cercano.

Y hasta aquí el artículo de hoy. Como había comentado, el próximo día terminaré de responder la pregunta del lector anónimo hablando sobre los posibles efectos que podría tener una alineación planetaria sobre la Tierra. Ya veréis qué bien nos lo pasamos.

Vale, todo aclarado. ¿Paso a publicidad?

Por favor, voz cursiva.

El libro sobre historia de astronomía de Ciencia de Sofá, “El universo en una taza de café“, está disponible en librerías tanto en España como en México y a través de internet por todo el mundo así que, si os apetece saber cómo hemos llegado a conocer todo lo que sabemos hoy en día sobre el universo, podéis hacer click en la siguiente imagen del libro para ir a la entrada donde hablo sobre él con más detalle (o sobre este texto verde para ir directamente a la página de Amazon):

 

10 pensamientos en “Respuestas (LXXI-1): ¿Con qué frecuencia se alinean los planetas?”


  1. -se podría decir que “tendrían que alinearse los planetas para que los planetas se alineen“.

    -Déjate de figuras retóricas raras, porque no son lo tuyo.

    y es por esto amigos, que se llama ciencia de sofá y no retórica de sofa

  2. ¿Por qué se mide la inclinación de las órbitas con respecto al plano ecuatorial del sol? ¿Tiene algo que ver con la formación del sol y los planetas?

  3. Vale, seguramente tarden muuuuucho tiempo, pero teóricamente se podría hacer un cálculo, aunque estemos hablando de miles de millones de años, no? Me esperaba un poco más de matemáticas en este post. ¿No sería algo así como el mínimo común múltiplo de todas las órbitas? Luego habría que tener en cuenta la precesión de las órbitas y todo eso.

  4. Gran artículo, como siempre, muy didáctico y detallado.
    Sobre astronomía, tengo una duda que me recorre desde hace tiempo:

    ¿Puede un planeta, en un sistema binario de dos estrellas, poseer una órbita con forma de lemniscata en lugar de elipse?

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