¿Cómo sabemos si un lugar fue azotado por un megatsunami en el pasado?

El otro día uno de los canales que sigo en Youtube subió un vídeo sobre los megatsunamis más grandes que han tenido lugar a lo largo de la historia. Las causas de estos violentos fenómenos pueden ser de lo más variopintas, como por ejemplo terremotos submarinos, desprendimientos de tierra o el impacto de algún asteroide.

Los autores del canal, RealLifeLore, decidieron centrar el argumento alrededor del tamaño de estas olas gigantescas, que podrían haber alcanzado hasta 5 kilómetros de altura en los casos más extremos. Pero, aunque os recomiendo que veáis el vídeo porque es muy interesante, creo que podría haber dejado en el aire una pregunta importante: ¿cómo podemos saber que un tsunami de una altura determinada arrasó un lugar concreto en el pasado?

Para responder a esta pregunta, tendremos que ver primero cómo se ha formado el suelo sobre el que caminamos.
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Patrañas (XIV): ¿Tienen los zahoríes algún don especial que les permite encontrar agua?

Hacía tiempo que tenía la sección de Patrañas abandonada, así que creo que es buena idea retomarla con una práctica por la que me habéis preguntado varias veces: el zahorismo.

A los zahoríes se les atribuyen muchas habilidades como, por ejemplo, la de encontrar objetos perdidos o tesoros enterrados, pero a la mayoría de vosotros os sonarán como esa gente que presuntamente es capaz de encontrar agua subterránea con la ayuda de un “don” especial y dos varillas de metal que sujeta en sus manos y le guían mientras pasea por el campo. Si las varillas no os resultan familiares, puede que os suene algún otro de los instrumentos que utilizan (y que también reaccionan ante el más mínimo movimiento):

(Fuente)

¡Vaya! ¿Y cómo puede “la ciencia” explicar que haya gente que sabe detectar agua bajo tierra sin ayuda de la tecnología? Jaque mate “oficialistas”.

Para el carro, voz cursiva. La gente que cree en la utilidad de este método proporciona varias explicaciones: hay quién sostiene que los zahoríes simplemente han nacido con un don que les permite detectar algún tipo de radiación misteriosa que emite el agua e incluso hubo quién postuló que bajo la superficie terrestre existe una red de “líneas energéticas” que sólo los zahoríes pueden percibir (una idea que se merece una entrada de patrañas para ella sola).

Pero todas estas interpretaciones cometen el mismo error: asumen que los zahoríes realmente son capaces de encontrar agua mediante algún tipo de mecanismo extraordinario que tiene una causa desconocida. Y es muy importante tener esto en cuenta porque, como imaginaréis, intentar desentrañar un misterio con explicaciones enrevesadas no nos va a llevar a ningún lado si el misterio sólo existe dentro de nuestras cabezas.
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Respuestas (LXXIII): ¿Qué haría falta para ver (desde la Tierra) un programa emitido en directo desde Marte?

Últimamente me estoy poniendo al día con la sección de Respuestas y he encontrado varias preguntas inspiradas por Mars One, el proyecto que pretende haber establecido una colonia permanente en Marte en el año 2032.

Una de las maneras con las que se propuso cubrir los costes del proyecto fue la retransmisión de un reality show desde el planeta rojo en el que los terrícolas podríamos ver las experiencias diarias de nuestros nuevos vecinos marcianos desde la comodidad de nuestros salones. Y, como habréis deducido por el título de la entrada, algún lector de Ciencia de Sofá se ha preguntado si se podría retransmitir un programa en directo desde Marte.

¡Pues claro que no! ¿No ves que las señales de Marte tardarí…?

Calma, voz cursiva, no adelantes acontecimientos.

En primer lugar, abordemos lo obvio: Marte está muy lejos de la Tierra así que, pese a que se propague a la velocidad de la luz (300.000 km/s) la información que se emita desde el planeta rojo tardará un rato en llegar hasta nosotros. Como la distancia que separa los dos planetas varía entre 54.600.000 km y 401.000.000 km, según la posición en la que se encuentre cada uno, las señales del reality show marciano tardarían desde 3 hasta 23 minutos en alcanzar nuestro planeta tras su emisión.

O sea que, a menos que alguien desarrolle una tecnología que nos permita comunicarnos a velocidades superlumínicas, recibiremos las imágenes de Marte minutos después de que las acciones que aparecen en ellas hayan tenido lugar.

¿Ves? Entonces el programa nunca podría ser “en directo”. Fin de la entrada.

Te equivocas, voz cursiva, porque un programa es en “en directo” cuando “la emisión se produce al mismo tiempo que se realiza. Que recibiéramos el programa con unos minutos de retraso es irrelevante, porque no cambiaría el hecho de que se estuviera emitiendo sobre la marcha.

Dicho esto, una pregunta más adecuada para la entrada de hoy sería: ¿cómo podríamos retransmitir vídeo en directo desde Marte y verlo desde la Tierra sin interrupciones?

Bueno, vale, doy mi beneplácito a este nuevo planteamiento.
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Respuestas (LXXII): ¿Por qué casi todos los metales son grises?

Un señor que se hace llamar Pepe dejó escrita la pregunta de hoy en la entrada del vídeo en el que extraía hierro de unas rocas. Os dejo aquí su comentario, para que Pepe pueda comunicaros los matices de su duda en sus propias palabras:

Aprovecho para recordar que podéis enviarme vuestras preguntas a jordipereyra@cienciadesofa.com (este es un caso extraordinario).

Tienes toda la razón, Pepe, quitando el oro, el cobre y el cesio, los elementos metálicos (señalados en verde en esta imagen) tienen un color más bien grisáceo que dificulta mucho la tarea de distinguirlos a simple vista.

¡Bah! Chorradas, podría distinguir claramente cualquier metal a ojo.

¿Ah, sí? ¿Entonces qué es esto?

Eeeeh… Pues… Claramente…

Es iridio, voz cursiva, IRIDIO.

Antes de empezar, como ha comentado Pepe, los metales se pueden unir con otros elementos químicos que no son metálicos para dar lugar a algunas sustancias coloridas. Por ejemplo, tres átomos de plomo se pueden combinar con cuatro átomos de oxígeno para producir una sustancia roja llamada tetraóxido de plomo (Pb3O4), aunque los átomos de plomo también pueden formar un compuesto amarillo cuando se unen con uno de cromo y cuatro de oxígeno, generando cromato de plomo (II) (PbCrO4).
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Respuestas (LXXI-2): ¿Qué pasaría si los planetas se alinearan?

En la entrada de la semana pasada estuve explicando por qué es muy probable los planetas de nuestro sistema solar nunca se hayan alineado en el pasado… Y por qué no lo harán en el futuro cercano.

Pero dejemos de lado las improbabilidades durante un rato e imaginemos por un momento que todos los planetas del sistema solar se alinearan.  ¿Qué efecto tendría este evento sobre nuestro planeta? ¿Podrían los campos gravitatorios de los otros cuerpos celestes sacarnos de nuestra órbita y estellarnos contra el sol? ¿Desencadenarían el caos en la Tierra en forma de terremotos y erupciones volcánicas? En definitiva, ¿provocarían algo parecido a los escenarios apocalípticos descritos en las obras de ficción y las páginas web catastrofistas absurdas?

Para responder a estas preguntas, hablemos primero sobre campos gravitatorios.

¿Ya te estás yendo por las ramas otra vez?

Es sólo un pequeño apunte, voz cursiva. Paciencia pls.

Habréis escuchado alguna vez que la intensidad de un campo gravitatorio es inversamente proporcional al cuadrado de la distancia. Puede que os suene raro dicho de esta manera, pero esta frase simplemente significa que la fuerza gravitatoria que actúa sobre ti disminuye (o aumenta) muy rápidamente cuando te alejas de (o acercas a) un objeto: el objeto te atraerá con una fuerza 4 veces menor si doblas la distancia que te separa de él, 9 veces menor si la triplicas, 16 si la cuadruplicas… Y, bueno, os podéis hacer una idea de cómo seguiría el asunto (si te acercas en vez de alejarte, la fuerza aumenta siguiendo la misma progresión).

Es importante tener en mente cómo varía la intensidad gravitatoria con la distancia porque, aunque algunos planetas del sistema solar sean muchísimo más masivos que la Tierra y, por tanto, tienen campos gravitatorios más poderosos, las distancias que nos separan de ellos son bastante grandes (de decenas, cientos o miles de millones de kilómetros). Tanto, de hecho, que los efectos de su gravedad sobre nosotros son, como poco, muy pequeños.

Teniendo esto en cuenta, podemos analizar los efectos de una alineación planetaria como la de la siguiente imagen sin que nos sorprendan demasiado los resultados.

Como podéis ver, en este caso nos encontramos ante un escenario en el que el sol, Mercurio y Venus “tirarían” de la Tierra hacia el sistema solar interior, mientras que Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno nos intentarían arrastrar hacia la región exterior.
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Respuestas (LXXI-1): ¿Con qué frecuencia se alinean los planetas?

A videntes, astrólogos y otros singingmornings les gusta mucho apelar a las alineaciones planetarias (o a cualquier fenómeno celeste poco frecuente, en realidad) como una fuente de “cambio energético“, “regeneración espiritual” o algún otro concepto metafísico que no tiene sentido más allá de los límites de sus paredes craneales y las de sus seguidores. Pero, ignorando todas estas consecuencias inventadas y abstractas, ¿qué pasaría realmente si todos los planetas del sistema solar se alinearan?

Esta es la pregunta que me ha enviado un lector anónimo a jordipereyra@cienciadesofa.com y que voy a responder en dos entradas diferentes: en el artículo de hoy hablaré sobre las propias alineaciones planetarias y la posibilidad de que ocurran, mientras que el próximo día trataré los posibles efectos que podría (o no) tener uno de estos eventos sobre nuestro planeta.

Dicho esto, veamos primero en qué suele pensar la gente cuando habla de una alineación planetaria (junto con el sol, claro):

Sobra decir que, en la vida real, los planetas están bastante más separados.

Creo que los lectores ya lo tenían bastante claro, Ciencia de Sofá.

Bueno, ya, pero es que quería tener una excusa para colocar una imagen en la cabecera del artículo.
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¿Existen los agujeros blancos?

En el último artículo que colgué estuve hablando sobre los efectos que tendría sobre el universo que alguien (ejem, ejem, voz cursiva) pulsara un botón hipotético que “desactivara” la gravedad. Y, como muchos notasteis, no hablé sobre cuál sería el destino de los agujeros negros en este escenario. ¿La causa? No estaba lo demasiado seguro  de la respuesta.

Así que he indagado un poco más en la cuestión y resulta que, con la excusa, este asunto me permite escribir sobre otro tema bastante solicitado que tenía pendiente desde hace tiempo: los agujeros blancos.

Bueno, vale. Pero, por favor, dime qué le pasaría a un agujero negro si desapareciera la gravedad sin irte por las ramas.

Lo intentaré, pero no puedo prometer nada.

Como he comentado alguna otra vezun agujero negro se forma después de que las reacciones de fusión nuclear del núcleo de una estrella muy masiva se detengan. Cuando esto ocurre, toda la masa de la estrella se precipita hacia el núcleo, contrayéndose tanto que la materia se compacta más allá cualquier límite conocido, dando lugar a una singularidad rodeada de una región del espacio que está tan curvada que ni siquiera la luz puede escapar de ella.

Mayor curvatura = campo gravitatorio más intenso, como explicaba en esta entrada. (Fuente)

Charla en la Ciudad de las Artes y las Ciencias (Valencia)

Por fin he colgado el vídeo de la charla que di el 7 de octubre en la Ciudad de las Artes y las Ciencias y en la que hablaba sobre historia de la astronomía. Muchas de las cosas que comento están en mi libro, “El universo en una taza de café“, aunque también abordé algunos temas que no pude incluir en el libro por falta de espacio.

¡Ya sé que esto es internet y que el vídeo dura una hora y pico pero, espero que os guste si os animáis a verlo!

¿Qué pasaría si “desconectáramos” la gravedad?

Oye, voz cursiva, si te encontraras frente a un botón que te permitiera “desconectar” la gravedad en todo el universo al pulsarlo, ¿lo presionarías?

¿Qué tipo de pregunta es esa? ¡Pues claro! Así podríamos flotar hasta cualquier parte del mundo, mover cosas enormes sin esfuerzo y, en general, todo sería mucho más divertido.

Vale, vale, entonces voy a utilizar esta entrada para convencerte de que, en el caso de que algún día alguien ponga ante tus narices ese botón hipotético, no deberías presionarlo.

En primer lugar, hay que aclarar que pulsar ese botón no afectaría en a los objetos cuya cohesión estructural no depende de su campo gravitatorio, sino de las fuerzas electromagnéticas que existen entre sus átomos. Es por eso la integridad física de los objetos con los que interaccionamos en nuestro día a día no se vería afectada por la desconexión de la gravedad: nuestros cuerpos no se desparramarían por el suelo, los vehículos no se caerían a trozos y nuestras casas no se vendrían abajo.

Pero esa es la única buena noticia para los seres humanos (y la vida en general) que vas a ver en esta entrada, voz cursiva.

Como comentaba cuando explicaba qué pasaría si la rotación de la Tierra se detuviera en seco, la velocidad a la que se mueve un punto cualquiera de la superficie de la Tierra depende de su latitud, siendo máxima en el ecuador (1.667 km/h) y mínima en los polos geográficos (0 km/h).

Como la gravedad nos mantiene en constante contacto con el suelo mientras la Tierra rota, nuestros cuerpos se mueven alrededor del eje de la Tierra a la misma velocidad que la superficie que tenemos bajo nuestros pies (u otras partes del cuerpo), de manera que no notamos este rápido movimiento en nuestro día a día. Pero, si la gravedad desapareciera, la fuerza que nos mantiene pegados al planeta desaparecería y todo objeto que no estuviera anclado al suelo saldría despedido hacia el espacio en una trayectoria tangencial a la superficie.

En realidad, las cosas que estuvieran ancladas al suelo no correrían una suerte mucho mejor si la gravedad desapareciera: sus cimientos seguirían dando vueltas en círculos alrededor del eje de la Tierra, pero cualquier parte de su estructura que se encontrara por encima de la superficie tendería a salir disparada hacia el horizonte. La magnitud de la destrucción variaría en función del tipo de estructura, claro: es posible que los árboles fueran arrancados del suelo de una pieza, mientras que los edificios y las montañas se desmenuzarían.
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Divulgación científica para mentes distraídas.

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