Respuestas (LXXI-1): ¿Con qué frecuencia se alinean los planetas?

A videntes, astrólogos y otros singingmornings les gusta mucho apelar a las alineaciones planetarias (o a cualquier fenómeno celeste poco frecuente, en realidad) como una fuente de “cambio energético“, “regeneración espiritual” o algún otro concepto metafísico que no tiene sentido más allá de los límites de sus paredes craneales y las de sus seguidores. Pero, ignorando todas estas consecuencias inventadas y abstractas, ¿qué pasaría realmente si todos los planetas del sistema solar se alinearan?

Esta es la pregunta que me ha enviado un lector anónimo a jordipereyra@cienciadesofa.com y que voy a responder en dos entradas diferentes: en el artículo de hoy hablaré sobre las propias alineaciones planetarias y la posibilidad de que ocurran, mientras que el próximo día trataré los posibles efectos que podría (o no) tener uno de estos eventos sobre nuestro planeta.

Dicho esto, veamos primero en qué suele pensar la gente cuando habla de una alineación planetaria (junto con el sol, claro):

Sobra decir que, en la vida real, los planetas están bastante más separados.

Creo que los lectores ya lo tenían bastante claro, Ciencia de Sofá.

Bueno, ya, pero es que quería tener una excusa para colocar una imagen en la cabecera del artículo.
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¿Existen los agujeros blancos?

En el último artículo que colgué estuve hablando sobre los efectos que tendría sobre el universo que alguien (ejem, ejem, voz cursiva) pulsara un botón hipotético que “desactivara” la gravedad. Y, como muchos notasteis, no hablé sobre cuál sería el destino de los agujeros negros en este escenario. ¿La causa? No estaba lo demasiado seguro  de la respuesta.

Así que he indagado un poco más en la cuestión y resulta que, con la excusa, este asunto me permite escribir sobre otro tema bastante solicitado que tenía pendiente desde hace tiempo: los agujeros blancos.

Bueno, vale. Pero, por favor, dime qué le pasaría a un agujero negro si desapareciera la gravedad sin irte por las ramas.

Lo intentaré, pero no puedo prometer nada.

Como he comentado alguna otra vezun agujero negro se forma después de que las reacciones de fusión nuclear del núcleo de una estrella muy masiva se detengan. Cuando esto ocurre, toda la masa de la estrella se precipita hacia el núcleo, contrayéndose tanto que la materia se compacta más allá cualquier límite conocido, dando lugar a una singularidad rodeada de una región del espacio que está tan curvada que ni siquiera la luz puede escapar de ella.

Mayor curvatura = campo gravitatorio más intenso, como explicaba en esta entrada. (Fuente)

Charla en la Ciudad de las Artes y las Ciencias (Valencia)

Por fin he colgado el vídeo de la charla que di el 7 de octubre en la Ciudad de las Artes y las Ciencias y en la que hablaba sobre historia de la astronomía. Muchas de las cosas que comento están en mi libro, “El universo en una taza de café“, aunque también abordé algunos temas que no pude incluir en el libro por falta de espacio.

¡Ya sé que esto es internet y que el vídeo dura una hora y pico pero, espero que os guste si os animáis a verlo!

¿Qué pasaría si “desconectáramos” la gravedad?

Oye, voz cursiva, si te encontraras frente a un botón que te permitiera “desconectar” la gravedad en todo el universo al pulsarlo, ¿lo presionarías?

¿Qué tipo de pregunta es esa? ¡Pues claro! Así podríamos flotar hasta cualquier parte del mundo, mover cosas enormes sin esfuerzo y, en general, todo sería mucho más divertido.

Vale, vale, entonces voy a utilizar esta entrada para convencerte de que, en el caso de que algún día alguien ponga ante tus narices ese botón hipotético, no deberías presionarlo.

En primer lugar, hay que aclarar que pulsar ese botón no afectaría en a los objetos cuya cohesión estructural no depende de su campo gravitatorio, sino de las fuerzas electromagnéticas que existen entre sus átomos. Es por eso la integridad física de los objetos con los que interaccionamos en nuestro día a día no se vería afectada por la desconexión de la gravedad: nuestros cuerpos no se desparramarían por el suelo, los vehículos no se caerían a trozos y nuestras casas no se vendrían abajo.

Pero esa es la única buena noticia para los seres humanos (y la vida en general) que vas a ver en esta entrada, voz cursiva.

Como comentaba cuando explicaba qué pasaría si la rotación de la Tierra se detuviera en seco, la velocidad a la que se mueve un punto cualquiera de la superficie de la Tierra depende de su latitud, siendo máxima en el ecuador (1.667 km/h) y mínima en los polos geográficos (0 km/h).

Como la gravedad nos mantiene en constante contacto con el suelo mientras la Tierra rota, nuestros cuerpos se mueven alrededor del eje de la Tierra a la misma velocidad que la superficie que tenemos bajo nuestros pies (u otras partes del cuerpo), de manera que no notamos este rápido movimiento en nuestro día a día. Pero, si la gravedad desapareciera, la fuerza que nos mantiene pegados al planeta desaparecería y todo objeto que no estuviera anclado al suelo saldría despedido hacia el espacio en una trayectoria tangencial a la superficie.

En realidad, las cosas que estuvieran ancladas al suelo no correrían una suerte mucho mejor si la gravedad desapareciera: sus cimientos seguirían dando vueltas en círculos alrededor del eje de la Tierra, pero cualquier parte de su estructura que se encontrara por encima de la superficie tendería a salir disparada hacia el horizonte. La magnitud de la destrucción variaría en función del tipo de estructura, claro: es posible que los árboles fueran arrancados del suelo de una pieza, mientras que los edificios y las montañas se desmenuzarían.
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¿Por qué el agua se evapora aunque no hierva?

Tras un mes de inactividad virtual absoluta, la primera fase del proyecto súpersecreto en el que estaba trabajando está terminada y vuelvo a tener tiempo para el blog (que ya tenía ganas).  Para retomar el ritmo perdido, responderé a una cuestión que me habéis planteado por e-mail (a jordipereyra@cienciadesofa.com) de dos maneras:

1) ¿Cómo se produce exactamente el vapor que forma las nubes, si el agua de los océanos y los lagos no está hirviendo?

2) ¿Por qué los charcos (o el suelo fregado) se secan, incluso aunque haga frío? 

Antes de empezar, cuelo una foto de unas nubes curiosas para que la cabecera de la entrada quede bonita en la página principal:

(Fuente)

Mira, no hace falta que te molestes en escribir la entrada. La respuesta a estas preguntas es obvia: el agua se evapora.

Bueno, ya, voz cursiva, pero los lectores que me han enviado la pregunta no quieren una respuesta tan genérica, sino saber qué mecanismo permite que el agua se evapore sin que haya alcanzado su temperatura de ebullición, así que empecemos por recordar qué es la temperatura.
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¿Por qué el mar es azul?

Aprovecho que se acaba el verano para colar un último vídeo de “temática veraniega“. Hoy toca hablar sobre cómo la cantidad de agua que tiene que atravesar un rayo de luz afecta a su color.

Por si os desconcierta un poco que cuelgue dos vídeos seguidos, no es que tenga pensado dejar de escribir para convertirme en youtuber, pero últimamente me paso el día escribiendo para un nuevo proyecto súper secreto (guiño, guiño) y los vídeos me sirven para que mis dedos no terminen fusionándose con el teclado. En un mes o así todo volverá a la normalidad.

¡Os dejo con el vídeo!

Extrayendo hierro de unas rocas

Como habréis deducido alguna vez por las referencias que he hecho en alguna entrada o por el otro vídeo que colgué hace relativamente poco en el que visitaba una mina, soy aficionado a la geología y, en concreto, colecciono minerales.

Lo que no había hecho nunca es extraer un elemento químico de alguno de los minerales que encuentro… Hasta que hace unos días conseguí aislar el hierro de unos trozos de goethita. Y, como tiene algo de ciencia, grabé el proceso en vídeo para enseñároslo.

¡Espero que os entretenga!

¿Qué es el Gran Atractor?

Si estás pasando el rato leyendo sobre los misterios del espacio y de repente te topas con algo llamado “el Gran Atractor“, seguramente no te vendrá nada bueno a la cabeza. En este universo en el que una de las cosas más terroríficas que hemos descubierto es que los agujeros negros existen, la idea de ser atraídos hacia algún otro lugar que no sea nuestro sol y en la medida justa para mantener una órbita estable a su alrededor no nos hace mucha gracia.

Es posible que por eso muchos me hayáis escrito preguntándome qué es ese “Gran Atractor“, tal vez con la esperanza de que os diga que todo va a ir bien, que es nuestro amigo y que nos está conduciendo hacia un lugar maravilloso. Y, aunque es verdad que el “Gran Atractor” no nos va a regalar caramelos, lo cierto es que tampoco nos va a destruir.

Deja de andarte por las ramas como si todo el mundo supiera de qué estás hablando y ve al grano.

Tienes razón, voz cursiva. Primero, pongamos un poco de contexto al asunto.

En la década de 1970, los astrónomos estaban estudiando la recién descubierta radiación de fondo de microondas, una señal de radio muy uniforme que llega hasta nosotros desde todas las direcciones del espacio. Se puede pensar en esta señal como un débil brillo que ilumina todo el cielo por igual, pero que no podemos ver porque nuestros ojos no son capaces de detectar este tipo de radiación electromagnética. O sea, que la existencia de este brillo se descubrió utilizando instrumentos que sí que pueden “ver” las ondas de radio: los radiotelescopios.
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¿Cómo de “fresco” es el color blanco en verano?

Hace poco me compré un termómetro infrarrojo a través de Amazon porque, entre otras cosas, tenía ganas de ver hasta qué punto es mejor vestirse de color blanco para pasearse bajo el sol en verano… Y de enseñaros el resultado, claro.

En el vídeo de hoy dejo una camiseta blanca y otra negra al sol para ver qué temperatura alcanzan (si intentáis adivinarla antes de ver el vídeo, seguramente os sorprenda más) y, de paso, comento la información que he encontrado sobre el tema para ver si hay alguna situación en la que vistiendo de negro pasaremos menos calor que yendo de blanco.

Divulgación científica para mentes distraídas.

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